Juan Sánchez

Enemigos de los enemigos

En la última columna nos ocupamos de compartir nuestras preocupaciones en relación al caso Ancap, aspectos importantes que no veíamos resueltos hasta ese momento, al menos, pero que sin duda en estas semanas parecen encaminarse muy de a poco en la dirección, que entendemos, es más adecuada a los intereses de todos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El sindicato de Ancap dará conferencia de prensa la próxima semana junto al Pit-Cnt. Foto: D. Borrelli.

Tres ejemplos: el Dr. Vázquez convoca a la discusión del destino de la explotación de hidrocarburos, se comienza tímidamente con la remoción de la plana mayor del organismo y parece comenzarse a recorrer el camino de admitir hechos innegables, minimizando excusas.

Tirios y troyanos.

Tanto desde el Gobierno como de la oposición existe gran ansiedad y/o malestar por la actuación en Ancap (capitalización poco heroica de US$ 900 millones, condonación deshonrosa del Estado por US$ 600 millones y un préstamo de una institución amiga como CAF por US$ 250 millones). El Senador Álvaro Delgado señaló que de no producirse una rebaja en el precio de los combustibles por las variaciones en este tiempo en el precio del petróleo y el valor del dólar, se estaría ante una "capitalización encubierta" de otros US$ 150 millones, con lo que ya estaríamos por encima de los 1.000 millones.

Desde una perspectiva diferente el Presidente del BROU Julio Porteiro, (Búsqueda feb/16) señaló que el resultado del banco fue excelente en un contexto también para ellos difícil y, remarcó, logrado por caminos genuinos (utilidades de US$ 200 millones) con una estrategia que los llevó mejorar la eficiencia en relación con otros actores. Señaló "Las empresas públicas tienen que trabajar para agregar valor a la economía, la sociedad y los accionistas, ...todas deberían trabajar con el objetivo de tener la mayor eficiencia productiva y comercial". Sugirió que los Entes se deben gestionar profesionalmente, cosa que en muchos casos, dijo, no estuvo pasando.

Marco óptimo.

El crudo Texas/Brent está en mínimos de más de 10 años con picos de US$ 90-110 (2012). Esto coincidió con un período de tipo de cambio deprimido hasta 2015 (1), por lo que suministros en dólares han tenido un costo menor.

Ancap se favoreció a medio plazo por un tipo de cambio bajo (resultado de la política antiinflacionaria) y de la caída del precio internacional del crudo a la tercera parte de los valores del 2012). A su turno, el precio de la nafta súper (2) siguió con diferencias la evolución general del IPC, IPM e IPPN general. Si bien la política económica condicionó los ingresos de Ancap, el marco de precios insumo-producto le fue claramente favorable, no trasladándolo a los usuarios. Las decisiones de Economía podrían haber incidido en los ingresos del ente, pero está claro que esto no ocurrió.

Cuentos chinos.

En el tema Ancap queda claro que la gestión del ente fue objetivamente un desastre más allá de las responsabilidades puntuales, y que la opinión pública ignoraba (opacidad injustificable) lo que pasaba.

Que sin investigadora nada relevante sabríamos sobre lo que pasó y que el Gobierno no está dispuesto a disimular la realidad y a tomarse el trabajo baladí de defender lo actuado.

Las responsabilidades de la gestión no excluyen que haya factores externos, y si no se hubieran cometido tantos desaciertos se hubiera podido instalar la tesis de la culpabilidad fuera del Ente. A su vez la política económica incidió en el resultado de la empresa pero de un modo diferente al que se ha identificado.

Puede una empresa exitosa registrar pérdidas si como resultado de su actividad logra la mejor relación costo-efectividad en comparación con otras empresas. Situación similar resulta si con un monopolio natural se sigue una estrategia de precios que corrija la distorsión de precios resultante.

Del mismo modo se daría si el deterioro en su utilidad fuera el resultado de rebajas programadas de tarifas para alinear precios con requerimientos del mercado o ajustar factores competitivos.

La empresa tiene que tener su propia política de precios con la mira puesta en el interés general, definido por la empresa en acuerdo con el Gobierno y/o el Regulador, no excluyendo la posibilidad de coordinar objetivos de política pública.

Si Ancap hubiera tenido pérdidas sólo por los factores señalados antes (los tres puntos anteriores) hubiera resultado eximida de los cargos que se le están imputando y esto sería fácil de constatar, para un especialista o para un auditor, pero finalmente esto no ocurrió.

Relativizar la importancia de figuras delictivas nuevas o las desviaciones en el manejo de la administración de la cosa pública por parte de nuestros gobernantes es una forma de violentar la conciencia ajena, ofende la ética de las personas y también la inteligencia colectiva. En ese marco, en cualquier organización (política o no) van a aparecer seguramente voces que contradigan la conveniencia corporativa de turno.

Mi padre solía referir a las situaciones inverosímiles como "cuentos chinos". Cuando en alguna instancia se volvía evidente que alguien manifestaba argumentos vanos y contrarios al discernimiento y sabiduría popular, la paciencia mermaba. Era evidente que en esos casos lo recomendable era dejarse de rodeos y reconocer la realidad.

1) La evolución del tipo de cambio real lo confirma; aun hoy está en niveles históricamente bajos

2) Usado como medida proxy del precio de los combustibles

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