LAS EVENTUALES SUBAS EN LAS TASAS DE INTERÉS IMPULSAN EL CORRIMIENTO HACIA BONOS CON MENORES PLAZOS

La deuda de los emergentes es el atractivo en la renta fija

Si bien las condiciones del entorno económico mundial pueden haber quitado atractivos a la renta fija, "siempre quedan nichos donde se presentan buenas oportunidades", aseguró Rosa Ouahba, Jefa del equipo de renta fija en Carmignac de París.

Rose Ouahba. Foto: Archivo El País
Rose Ouahba. Foto: Archivo El País

La experta destacó que esas posibilidades se encuentran entre los mercados emergentes, incluyendo América Latina, y también algunos europeos como Italia en deuda soberana. Uruguay no resulta atractivo debido a su buena calificación, bajo riesgo y por tanto, muy pequeño spread. A continuación, un resumen de la entrevista.

—Los mercados de renta fija, ¿son los más difíciles de gestionar?

—Así es. Y sobre todo teniendo en cuenta el contexto en que nos encontramos en la actualidad.

El peligro que vemos hoy día es que va a bajar la liquidez debido a que la Fed va a reducir la balance de pagos, y también se ha anunciado por parte del BCE cuál va a ser el proceso para desmontar el quantitative easing. Ese es el primer punto. El segundo es que vemos más crecimiento económico; y en tercer lugar, un poco más de inflación. En este contexto, baja la rentabilidad del ingreso fijo porque las expectativas están disminuidas.

Hay que tener un mandato muy flexible entonces para poder elegir qué clase de activos se quieren adquirir, porque en el mercado hay nichos de valor. Lo primero que hay que mirar es si hay spread, y una prima de riesgo que sea atractiva.

Y si hay un área del mercado de renta fija que aparenta estar muy cara, con poco rendimiento, y hay expectativa de que puede estar más alta, debo estar cubierta para proteger el riesgo absoluto de la cartera.

—En 2016, usted pronosticaba que este año iba a ser muy complejo para los mercados. ¿Ha sido mejor de lo que esperaba?

—Hubo una sorpresa. Pensábamos que el desempeño de los mercados emergentes iba a ser bueno y eso es lo que pasó; también esperábamos que una parte del mercado europeo estuviera fuerte y también sucedió; pero aguardábamos que las tasas de interés de Alemania iban a ser más altas. Eso no se cumplió. Fue importante porque previno algunas pérdidas en el mercado.

—La inflación ha sido uno de los aspectos centrales en el mercado últimamente. ¿Cuál es la magnitud del impacto?

—Debemos distinguir a los países emergentes de los desarrollados. En estos últimos, nos sorprendió no ver más inflación. Eso dio mucho tiempo para que los bancos centrales hagan los ajustes, y contribuyó a mantener la volatilidad muy baja. Por otro lado, en los emergentes la inflación continuó reduciéndose y permitió que los directores de los bancos centrales fueran más laxos, pudiendo bajar las tasas de interés. Es el caso de Brasil, por ejemplo.

—¿Hasta dónde piensa que llegarán las tasas de interés?

—Estoy totalmente convencida de que las tasas de interés de Alemania van a subir; y esto tendrá incidencia en el mercado. Por ejemplo, en el mercado de crédito, los bonos corporativos con grado inversor tienen spreads muy bajos. Si sube el bono alemán a 10 años, el mercado de bonos corporativos va a tener algunas pérdidas.

—El Banco Central Europeo ha adelantado cuál será el proceso de retiro progresivo de los estímulos económicos. ¿Qué viene después del tapering?

—El BCE va a reducir su balanza de pagos en enero, seguirán comprando bonos en los primeros nueve meses de 2018, y va a empezar a subir las tasas en marzo de 2019. No antes.

Cuando miramos el pronóstico en términos de inflación, vemos que no van a llegar a su objetivo de 2% hasta el 2020. Así que tienen tiempo para ajustar los programas y mantener una estrategia financiera expansiva para asegurar el crecimiento y llegar al objetivo de inflación esperado.

Cabe aclarar, igualmente, que en términos de inflación la situación no es nada compleja actualmente en Europa. Cuando se inició el quantitative easing, la proyección de la inflación a cinco años era de 0,3%. Hoy estamos por encima del 1%, lejos de la "zona de peligro".

—¿El euro va a fortalecerse a corto plazo?

—Seguro. Está subvaluado. Como ya dijimos, el BCE va a comenzar a constreñir las política monetaria el año que viene y eso va a impulsar a la moneda común. La eurozona tiene hoy un respaldo político muy fuerte, luego del resultado de las elecciones en Francia y Alemania. Es un hecho que estos dos países van a trabajar juntos en una estrategia que procura una Unión Europea robustecida. Eso respaldará también al euro.

Por otro lado, hemos visto como el Brexit está resultando un desastre para el Reino Unido, pero no así para Europa. Por allí no vemos ninguna amenaza.

—En la medida en que suben las tasas, ¿debe apuntarse a plazos más cortos en la inversión en renta fija?

—Si. Cuanto más alejado sea el vencimiento de un bono mayor será el impacto sobre el precio de una variación en los tipos de interés. Por tanto, la actuación de los bancos centrales nos da pistas para invertir en el mercado de deuda.

Hay que tener instrumentos con plazos más cortos. Ya sea por que se venden los bonos de largo plazo y se compran más cortos, o se mantienen los bonos a largo plazo pero deben cubrirse con algunos futuros.

Pero va a seguir habiendo buenas oportunidades. Sigue existiendo valor en el universo de la deuda emergente, que se ve apuntalado por la estabilización macroeconómica de China, el repunte en los precios de las materias primas, la mejora de los balances de cuenta corriente y unos rendimientos más elevados que en los países desarrollados.

A su vez, en los mercados europeos existen algunos nichos, por ejemplo en la deuda italiana. En unos meses habrá elecciones en Italia y ese hecho político, que habitualmente genera algo de incertidumbre, hace muy atractiva la inversión en deuda soberana.

Estos bonos ofrecen un carry interesante, dado que la curva está muy inclinada para esta clase de activos. Eso es lo que nos gusta. Cuando hay un poco de riesgo hay buenas posibilidades de obtener rentabilidad.

—Entre los emergentes, ¿América Latina también?

—También. Por ejemplo Brasil, que recién está saliendo de una recesión y tiene tasas de interés reales muy por encima de las europeas; también nos gusta mucho México donde el rendimiento real es muy atractivo. Además, hay oportunidades en la deuda argentina en dólares. La inflación es alta, pero va a bajar Y la economía va a recuperarse.

En ese contexto, seguramente van a seguir llegando capitales a la región para los mercados de deuda.

—¿Han invertido en deuda uruguaya?

—No. El riesgo país de Uruguay es bueno, por tanto no hay tantas oportunidades. El spread es muy ajustado para el tipo de inversiones que nos gusta hacer.

—En bonos corporativos, ¿qué sectores encuentran más atractivos?

—Nos gustan los grandes commodities. Invertimos en Petrobras, Pemex, también tenemos alguna posición en YPF.

Otros sectores que en algún momento pueden haber resultado atractivos, ya no lo son tanto. Un ejemplo es la construcción. Y en el caso del sector financiero, hay mayor participación por el lado de la renta variable.

—¿Qué opinión tiene sobre la forma en que se está manejando desde el punto de vista económico el gobierno de Donald Trump?

—Lo que visualizamos, desde una perspectiva de los mercados, es bueno. El crecimiento de Estados Unidos está al final del ciclo, enlenteciéndose, y la Reserva Federal está construyendo la nueva estrategia de política monetaria. Si Donald Trump consigue que el Congreso le apruebe la Reforma Fiscal podría contrarrestar la baja de crecimiento, y la política monetaria que está muy ajustada podría ser compensada por esa política fiscal. Pero por el momento, así como está el programa no se ajusta a los requerimientos del Partido Republicano, no es nada neutral en términos de déficit. Aumentaría el resultado fiscal negativo de Estados Unidos en 1% de PIB por año. Eso no es bueno, lo que le queda es reducirlo o financiarlo de alguna forma. La propuesta, así como está hoy día, no parece aceptable.

El análisis fundamental siempre tiene razón a la hora de invertir.

-¿Cómo se encuentran valores de renta fija que resulten una buena inversión?

-Comparamos el riesgo con la oportunidad. Tratamos de ver todas las anomalías, y también todas las ventajas que ellas ofrecen. Somos muy disciplinados, si algo está demasiado caro no lo queremos. Nos gusta el riesgo pero siempre dentro de lo que consideramos una buena opción.

Por eso, resalto la importancia de ser muy flexibles, tener la posibilidad de manejarnos de una oportunidad a otra con decisión. Por ejemplo, desde 2013 a 2015 no emitimos en mercados emergentes, volvimos después de ese año. Los activos de renta fija estaban muy caros en dólares, y las tasas de Estados Unidos eran altas. Las condiciones financieras en los emergentes estaban afectadas por un shock externo que resultó muy malo para esos mercados. Pero, a partir de 2016 se volvió muy atractivo nuevamente, y allá fuimos. Sin dudarlo. Otro caso es el de Europa. Entre 2010 y 2012 no invertimos en ningún país europeo, ni siquiera en Francia, el país de origen de la firma. Era muy peligroso, y nos mantuvimos fuera. Después los spreads aumentaron y tomamos la oportunidad de comprar.

El análisis fundamental siempre tiene razón en materia de inversiones. Cuando los fundamentos nos dicen que el valor de un activo no es bueno, no invertimos en eso.

-¿La renta fija siempre acompaña el ciclo?

-Así es. Y por primera vez tenemos una recuperación sincronizada a largo plazo de Europa, Estados Unidos y China. Esto va a continuar, por lo menos por dos años. Por tanto, habrá oportunidades para la renta fija.

PERFIL
Rose Ouahba. Foto: Archivo El País
Rose Ouahba.
Jefe del equipo de renta fija de la firma de gestión de activos Carmi-gnac (París); Máster en Ciencias Eco-nómicas y Financieras, Universidad de París II; Maestría en Ingeniería Financiera, Universidad París XII.
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Edinson Cavani festejando su gol número 151 con la camiseta del PSG

Cavani no quiere hablar del récord de Zlatan

Max caracteres: 600 (pendientes: 600)