HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

Es tiempo de cuenta corriente de signo positivo

La buena temporada turística mejoró el saldo comercial de servicios, que llegó a US$ 1.117:

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En los primeros tres meses del año la llegada de turistas creció 18,4%. Foto: F. Ponzetto

Las transacciones de la economía con el resto del mundo dan cuenta de lo que ha sido el viento a favor que recibió la economía desde 2007 y también del ajuste del sector privado en los dos últimos años. Sin embargo, el comienzo del 2017 trae algunas novedades, unas registradas en la balanza de pagos del primer trimestre y otras en las cifras preliminares de mercados de capitales para el segundo trimestre. Una realidad más positiva que quiebra algunas de las tendencias observadas hasta 2016, pero que también encierran un fuerte aumento de la exposición al riesgo del movimiento repentino de capitales.

La balanza de pagos al primer trimestre del año muestra que el saldo en cuenta corriente pasó de deficitario a superavitario, consolidando un ajuste que llevaba aproximadamente dos años y medio. En términos del PIB el superávit representa el 0,5%, lo que en dólares son US$ 280 millones. Para ver el tamaño del ajuste basta con considerar que tres años atrás el saldo era negativo y su tamaño era del orden de US$ 3.300 millones. Se pasó de un fuerte negativo a un positivo tal como se ilustra en el gráfico de la zona de arriba del cuadro adjunto.

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Una de las novedades en el último año fue el saldo en las transacciones con servicios. Hay un aumento en las entradas netas de dinero por estas transacciones. Este fue de US$ 709 millones, fruto de que las exportaciones mejoraron US$ 352 millones y las importaciones se redujeron en US$ 357 millones

En la exportación de servicios el actor principal fue el turismo y en particular el destaque de los gastos en el primer trimestre de 2017 con un fuerte aumento en la cantidad de turistas, del tiempo de estadía y del gasto en dólares por día estimado. El encarecimiento en dólares del país no resultó una barrera para los argentinos, que en términos comparativos se encontraban más caros. El primer trimestre del año llegaron 1.046.522 turistas de Argentina, cuando un verano atrás había ingresado un total de 840.852.

La menor importación de servicios en el caso del turismo refleja un menor número de uruguayos que viajan al exterior. En este caso, la comparación entre los dos últimos años móviles refleja una contracción de US$ 258 millones, dominada por la caída de 22% en las personas que viajaron al exterior por turismo.

Cuando se analiza el destino de los viajes se comprueba que las tres cuartas partes de las personas dejaron de viajar hacia Argentina. Nuevamente el factor precios incide en este comportamiento. En otro orden de magnitud, pero también con una caída importante (14%), se destaca el menor flujo turístico hacia Brasil. Hay que tener en cuenta que el 85% de las personas que viajaron al exterior en el último año lo hicieron a estos dos países como destino.

En el gráfico de la izquierda en la zona media del cuadro, se ilustra la evolución en doce meses de los ingresos monetarios por venta de servicios de turismo a extranjeros. Es notorio el repunte en el último trimestre, donde regresa a niveles de US$ 2.100 millones en los que supo estar a comienzos del 2012.

En la cuenta corriente, las transacciones con bienes dejaron atrás los fuertes resultados deficitarios en los que las importaciones superaban largamente las exportaciones. En el último año, hay menos exportaciones pero también hay menos importaciones. Lo interesante es que en volumen físico, las importaciones aumentan por lo que toda la caída se debe a menores precios. Es muy fuerte la caída en el precio de los bienes de capital y de consumo. En particular, el abaratamiento de los primeros lleva a concluir que cada vez es más fácil incorporar capital en la producción, tanto por los precios como por lo bajas que se mantienen las tasas de interés.

El contexto de las tasas de interés también tiene que ver con la evolución de la cuenta capital de la balanza de pagos. En el gráfico de la zona de arriba se ilustra cómo hubo un período en el que ingresaron capitales en forma intensa, a razón de más de US$ 5.500 millones anuales hasta mediados del 2014. Luego, con la expectativa de la suba en las tasas internacionales, los capitales se retrajeron y el flujo en nuestro país cambió de signo en períodos anuales como los ilustrados.

Los movimientos de capitales se dividen en inversión extranjera directa, financieros y otros movimientos. En el primer caso, se observa desde comienzos del 2014 una caída en el monto total que ingresa en la economía. Lo que sale de parte de empresas uruguayas es de menor magnitud y por lo tanto no incide. En el gráfico de la derecha en el medio del cuadro adjunto se puede ver la evolución en años terminados en cada trimestre y cómo se baja de niveles de US$ 3.000 millones anuales a los actuales US$ 1.000 millones.

Por el lado de la inversión extranjera directa entra menos y por el lado de los movimientos de portafolios de inversión financiera se registran salidas pero en comparación con el comienzo del 2016 la situación actual es mucho más controlada. En el año terminado en el primer trimestre del 2016 salieron cerca de US$ 2.000 millones y en el 2017 fueron menos de US$ 1.000 millones.

Incluso, con los datos preliminares del mercado de capitales en el segundo trimestre se puede advertir que hay un cambio en el signo y lo que predomina en la actualidad es el ingreso de capitales financieros. El problema que se debe señalar es que este ingreso de capitales está frenando la corrección del tipo de cambio hacia sus niveles de equilibrio de largo plazo. Esto está impactando negativamente en el sector productivo y limitando los ingresos de capitales a futuro en la economía.

Al mismo tiempo, siempre se corre el riesgo del impacto que puede tener la retirada de estos capitales, sobre todo si se produce en forma repentina.

Por el lado del sector público, la facilidad para captar capitales en el exterior es bienvenida porque aporta financiamiento para el déficit del sector público. Si se toma en cuenta que el saldo en cuenta corriente debe igualar el déficit del sector público más el del sector privado, se tiene que con déficit de 3,8% del PIB en el primero, los privados están entonces con superávit del orden del 4,3% del PIB. Una muestra de la magnitud del ajuste que está soportando la sociedad.

Finalmente, a pesar que el saldo positivo en cuenta corriente provoca el ingreso de moneda extranjera, la salida de la cuenta capital predomina y el resultado final es una reducción en el total de reservas internacionales acumuladas en la economía. En el gráfico de la zona baja del cuadro se ve cómo luego de tres años de fuertes aumentos en las reservas, desde mediados del 2015 hay una salida, aunque en el último trimestre se atenuó y con las compras realizadas por el BCU en el segundo trimestre seguro que se observará una realidad muy diferente en el próximo informe de balanza de pagos.

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