HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

Cae crédito al consumo por cautela bancaria

Índice de morosidad llega a 5,1% del total de préstamos para el gasto de las familias.

Pesos
Foto: Archivo El País.

El comportamiento del crédito al sector privado en lo que va del presente año, refleja la cautela con la que está actuando el sistema financiero ante la suba de la morosidad. El enlentecimiento en el mercado laboral y las dificultades que enfrenta el sector transable son señales de alerta que llevaron al sector bancario a contraer los préstamos concedidos al sector privado. Comportamiento similar al que adoptaron las administradoras de crédito, que redujeron los saldos concedidos al consumo.

Este comportamiento es natural en la actividad financiera dado su carácter pro cíclico. Hasta mediados del pasado año, la economía estuvo estancada, requiriendo un financiamiento menor. La recuperación comenzó tímidamente hacia fines de 2016 y si bien se fue consolidando en los meses siguientes, superando las expectativas previas, todavía existen importantes sectores que enfrentan dificultades.

A su vez, una serie de inconsistencias, fundamentalmente en materia salarial, generan dudas sobre la marcha futura del nivel de actividad. En la medida que se reviertan las dificultades en el mercado laboral y mejore la rentabilidad del sector exportador, el crédito podrá recuperarse.

En tal sentido, el afloje de la política monetaria que se ve reflejado en los últimos meses en el descenso de las tasas de interés en pesos, puede ser un aliciente para aumentar la demanda por nuevos créditos.

El crédito otorgado por el sistema bancario al sector privado residente se contrajo 1% medido en dólares corrientes al cabo del último año finalizado en el mes de agosto. Como los préstamos se otorgan tanto en moneda nacional como en dólares, el dato anterior no refleja adecuadamente el comportamiento del crédito, que se ve afectado por la evolución de los precios relativos.

En tal sentido, lo más conveniente es analizar por separado. El crédito concedido en moneda extranjera es levemente superior en monto al otorgado en moneda nacional. Al mes de agosto del presente año los saldos ascendían a US$ 7.625 millones y US$ 6.892 millones, respectivamente.

En el gráfico que aparece en la parte superior del cuadro se muestra la evolución del crédito bancario al sector privado residente. Se observa allí el índice del crédito en dólares y el crédito en moneda nacional expresado a valores de agosto de 2017.

Se ve claramente que el crédito real en pesos ha venido cayendo sistemáticamente desde comienzos de 2016, más allá del salto tradicional de diciembre debido a los préstamos a los pasivos. Por su parte, el crédito en moneda extranjera mostró un comportamiento más volátil, pero claramente refleja una tendencia contractiva en lo que va del presente año.

El crédito en moneda nacional se dirige fundamentalmente a las familias, que captan el 80% del total. Cabe señalar que la contracción que experimentó el préstamo en moneda nacional no se explica por las familias, cuya deuda con el sistema bancario permanece incambiada en términos reales, sino por la disminución de los préstamos a las empresas.

No obstante, si se descompone el crédito a las familias en sus dos vertientes principales, consumo y vivienda, se observan tendencias contrapuestas, que se neutralizan entre sí. El gráfico que aparece a la izquierda en la parte media del cuadro muestra la evolución de los saldos de esas líneas de crédito medidos en pesos constantes de agosto de 2017. Se ve allí que cae el préstamo al consumo y sube el destinado a la vivienda.

En la presente nota analizaremos con mayor detalle la evolución del crédito al consumo, dejando para otra oportunidad el destinado a la vivienda, vinculado al negocio inmobiliario y el que tiene por destino al sector empresarial, vinculado a su coyuntura particular.

La disminución del crédito al consumo es la respuesta a las dificultades que se observan en el mercado laboral, lo que se ve reflejado en un incremento de la morosidad, tal como lo muestra el gráfico que aparece en la parte media a la derecha.

Una historia algo distinta, fundamentalmente por el comportamiento registrado en el segundo semestre de 2016, es la que muestran los préstamos al consumo que otorgan las administradoras de crédito. A partir del presente año, el BCU comenzó a publicar datos de todo el sistema financiero, bancario y no bancario, donde sobresalen las administradoras de crédito. Dado lo corto de la serie no se puede comparar con el pasado. Pero sí hay datos de las administradoras más grandes, que representan aproximadamente el 80% de ese universo. De poco más de US$ 1.000 millones de préstamos otorgados, las administradoras con capital superior a las 200.000 UR concedieron US$ 800 millones.

En el gráfico que aparece a la izquierda en la parte baja del cuadro se muestra la evolución del crédito al consumo concedido por estas instituciones, expresado en millones de pesos de septiembre del presente año. Se ve una tendencia creciente durante el segundo semestre de 2016, el tradicional pico asociado a las fiestas de fin de año y una leve tendencia a la baja en los ocho primeros meses del presente año.

En tal sentido, si analizamos respecto al año anterior, el crédito otorgado por estas instituciones fue mayor. Pero si vemos la evolución a lo largo de los últimos meses, la tendencia es claramente a la baja. Lo llamativo del gráfico es la caída pronunciada que experimentó el saldo de los préstamos otorgados en el mes de septiembre, del orden del 7% respecto al mismo mes del año anterior. Esa caída ubicó el crédito de las administradoras en el nivel más bajo de la serie graficada.

Es un dato sorpresivo, no por la tendencia pero si por la magnitud, por lo que habrá que esperar a la divulgación de nuevos datos para ver si se trata de un ruido extraño o no.

Al respecto cabe recordar lo que dice el último Monitor del Mercado del Crédito al Consumo de la empresa Pronto, que no espera un incremento interanual del crédito para el último trimestre del año. A tal conclusión se llega luego de constatar una caída en la propensión a contratar nuevos créditos, lo que coincide con el deseo de cancelar deudas pendientes y poder ahorrar.

Contrarrestando parcialmente el descenso del crédito al consumo otorgado por los bancos y las administradoras, crece el gasto financiado a través de tarjetas de crédito, tal cual se muestra en el gráfico que aparece abajo a la derecha del cuadro. Son tasas de crecimiento interanual importantes, pero que refieren a poco menos de US$ 200 millones. Un monto que aparece muy pequeño frente a los US$ 4.000 millones que suman los préstamos otorgados por las instituciones financieras.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)