ACUMULA €1BILLÓN EN ACTIVOS DE ENTIDADES EUROPEAS

Banca en la sombra crece desde la crisis

Desde la crisis de las subprime en 2008, los países del G-20 vigilan el crecimiento del riesgos que asumen los intermediarios financieros no regulados (conocidos como la banca en la sombra) para evitar que contaminen a los bancos tradicionales.

Shadow banking. Foto: Pixabay
Shadow banking. Foto: Pixabay

Sin embargo, este sistema —compuesto por fondos de alto riesgo y vehículos de inversión— ha crecido sin freno y, según denunció Mario Draghi, presidente del BCE, ya tiene un billón en los balances de las entidades reguladas. La Asociación de Banca recordó que "la banca en la sombra (sin fondos de dinero) suponía el 39% de los activos totales frente al 29% en 2008".

Bajo esta definición de banca en la sombra se incluye a los hedge funds, fondos inmobiliarios y vehículos de inversión fuera de balance.

El Banco Central Europeo (BCE) ha comprado activos monetarios equivalentes al 30% del PIB de la Unión Europea. Esto ha supuesto una inyección de liquidez en el mercado sin precedentes, cuyo efecto se ha elevado por la baja a cero de las tasas de interés. La Reserva Federal de EE.UU. siguió un camino similar. Esta bolsa inmensa de liquidez no ha sido un revulsivo para la economía europea, pero ha fomentado el crecimiento de los intermediarios no regulados, que compran activos financieros buscando rentabilidad y han disparado su precio, como está ocurriendo en algunas Bolsas, como Wall Street. En ocasiones, estos intermediarios también prestan a las empresas, cuando la banca se rehúsa a hacerlo.

Dentro de Europa, la aceptación de estos intermediarios es dispar. Mientras en Luxemburgo, Chipre, Malta u Holanda su peso sobre el PIB es muy elevado, en Francia, Alemania, Italia o España, con bancos muy regulados, su relevancia es menor. Según el Banco de España, "una vez acotado el ámbito de la banca en la sombra, en España representa el 5% del total de los activos de las instituciones financieras".

Fuerte crecimiento.

La Asociación Española de Banca (AEB) alertó del rápido crecimiento de este negocio, "frente a la regulación compleja y estricta sobre los bancos, considerando también la exhaustiva supervisión". Es decir, la banca en la sombra crece mientras se exigen cada vez condiciones más duras a las entidades tradicionales. "Frente a la redimensión de los bancos, el resto del sector financiero ha experimentado un fuerte crecimiento", apunta la patronal. Según los datos de la AEB, de los 68,5 billones de euros que suma el sector financiero europeo, el 39% corresponde a la banca en la sombra, es decir, unos 26,7 billones. Esto supone diez puntos más que en 2008.

Pese a que ha sido el propio BCE el que está, en parte, detrás de este fenómeno, ha sido su presidente Draghi el que pidió el 21 de septiembre pasado la cooperación internacional para observar y afrontar los riesgos de la banca en la sombra.

En la conferencia anual de Consejo de Europeo de Riesgo Sistémico (CERS), Draghi dijo que las exposiciones de los bancos de la Unión Europea al sector de la banca en la sombra es de más de un billón de euros.

El 60% de estas exposiciones de los bancos de la UE a la banca en la sombra es a entidades domiciliadas fuera del territorio comunitario, añadió el presidente del BCE. Estas cifras reflejan la conexión global y transfronteriza del sistema bancario y el de la banca en la sombra, así como la necesidad de "una cooperación internacional en observar y afrontar los riesgos", dijo Draghi.

El FMI y el Financial Stability Board (que representa al G-20) tratan de delimitar el alcance real de la banca en la sombra. Mientras, Draghi pidió colaboración internacional porque "los intentos nacionales aislados están predispuestos a fracasar", dijo. Sin embargo, los expertos dudan que EE.UU. colabore en este sentido.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)