NÉSTOR GANDELMAN

Balance si, balanza no

Hace poco estuve fuera del país y me comunicaba a diario con mi familia. Mi hijo de 9 años no es muy dado a hablar por teléfono celular, pero un día me sorprendió.

Con las nuevas reglas pasará a tener relevancia el momento en que la persona se jubila. Foto: Archivo
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Con orgullo me contó lo que había aprendido en la escuela. Me explicó que la balanza comercial es la diferencia entre lo que un país exporta y lo que importa. Me explicó que cuando un país exporta más que lo que importa tiene una balanza favorable, que cuando importa más que lo que exporta tiene una balanza desfavorable y que cuando las exportaciones e importaciones son iguales la balanza está equilibrada. Lo felicité por su exposición tan vehemente y le pedí que, a mi regreso, me mostrara el libro de clase.

El libro es "Geografía, Historia y Construcción de la Ciudadanía" de Editorial Santillana para cuarto año. El capítulo 7 se titula "El flujo comercial" y hace una razonable exposición de conceptos, considerando la edad objetivo. Con una excepción, justamente lo que me explicó mi hijo. En el libro se ilustra con tres balanzas cuyos brazos representan las exportaciones e importaciones. Con un subtítulo "Favorable" se muestra una balanza en que el plato de exportaciones pesa más que el de las importaciones. Lo contrario se muestra sobre un subtítulo "Desfavorable" y en el medio se deja una situación balanceada que se describe como "Equilibrada". En esta nota me refiero a ideas que traemos de la escuela en forma equivocada y afectan la forma en la que vemos el mundo.

La traducción.

La Balanza de Pagos es un instrumento contable que refleja las transacciones económicas entre un país y el resto del mundo. En 1948, el Fondo Monetario Internacional publicó la primera guía para la elaboración de la Balanza de Pagos. Actualmente, va por la sexta edición. Uno de los objetivos perseguidos es "hacer más comparables los datos a nivel internacional al promover la adopción de directrices de alcance internacional". En otras palabras, propone una metodología de registración de las transacciones que al ser adoptada en forma común por los países, hace entendibles y comparables las estadísticas internacionales.

Esta guía se publica en diversos idiomas. En inglés se llama "Balance of Payments Manual". En español se llama "Manual de Balanza de Pagos". ¿Nota el lector alguna diferencia en los títulos? La traducción de la palabra inglesa balance no es balanza sino balance. Este instrumento no es más que un (importante) balance contable. Entiendo que la gran diferencia en usar una palabra o la otra es que la palabra balance no tiene carga moral, mientras que la balanza rememora ideas de justicia. En un balance hay una partida doble que se registra. No gana el debe o el haber.

Exportar o importar.

La Balanza de Pagos tiene subcomponentes. La balanza comercial es una parte de su cuenta corriente. Además, está la cuenta de capital, la cuenta financiera y los errores u omisiones. Supongamos una economía en la que se hace una única transacción. Un empresario del país A vende a otro del país B una mercancía por valor de $1000. El importador le paga a su proveedor mediante un depósito que realiza en el país C. Si el país A tuviera información perfecta, habría un registro en la columna del haber de cuenta corriente (por la salida de la mercadería) y un débito en la cuenta capital (por el aumento de activos financieros). El principio de partida doble implica que el saldo de Balanza de Pagos siempre debería ser 0 aunque el saldo de sus componentes no lo sea. En este ejemplo un superávit de la balanza comercial en cuenta corriente se netea con el resultado en cuenta capital.

El mercantilismo fue la doctrina de pensamiento económico prevaleciente en Europa entre el siglo XVI y la primera mitad del siglo XVIII. Este sistema veía en la acumulación de metales preciosos por parte del Estado la manifestación de su riqueza, y para lograrlo promovía una balanza comercial superavitaria: exportar más que importar. Las balanzas del libro escolar son una buena representación de la mentalidad mercantilista.

De mis años escolares tengo un vívido recuerdo de una clase que recibí de mi maestra de sexto. María Angélica nos explicó lo bueno del Reglamento Aduanero de Artigas de 1815. Entre las bondades remarcaba el cobro de aranceles a las importaciones de bienes que se producían en la Banda Oriental y las limitantes para la salida del oro y metales preciosos.

No recuerdo haber leído efectivamente este reglamento y no estoy en condiciones ni pretendo evaluarlo. Pero recuerdo los conceptos económicos que la maestra explicó y ahora entiendo que están equivocados. La idea de que los déficit comerciales son malos por si mismos, es rechazada por la enorme mayoría de expertos. Claro, si se considera al comercio como una interacción en la que uno gana y el otro pierde se tenderá al aislacionismo.

Final.

En el viaje que mencioné en el primer párrafo de esta nota, y luego de la charla con mi hijo, vi una cita de Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos. En el discurso inaugural de su presidencia en 1801, establecía como uno de sus principios rectores: "Peace, commerce, and honest friendship with all nations; entangling alliances with none".

Debemos tener cuidado con las palabras que usamos para referirnos a conceptos económicos, porque afectan la forma en la que los pensamos. La balanza de pagos no es ni balanza ni es favorable o desfavorable. Es un instrumento contable-descriptivo y la información que arroja debe analizarse adecuadamente.

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