“acumulación de origen” es mecanismo más destacado de nueva política comercial

Alianza del Pacífico entra en vigencia en el mes de abril

Con la puesta en marcha del protocolo comercial de la Alianza del Pacífico, entra en vigencia un instrumento que el ingeniero Roberto Paiva, Director de ProChile, considera herramienta fundamental, que es "la acumulación de origen".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Roberto Paiva, Director de ProChile. Foto: Fernando Ponzetto

Paiva dijo también que ese mecanismo será de enorme utilidad cuando esté vigente el Tratado Transpacífico. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Es el año de la Alianza del Pacífico?

—La gran novedad que tenemos para este año 2016 en la Alianza del Pacífico, este proyecto que reúne a México, Colombia, Perú y Chile, es que en poco tiempo, a partir del primero de abril, entrará en vigor el protocolo comercial, y además con una herramienta que es la acumulación de origen, algo muy útil para el comercio regional.

—¿Cómo funciona ese mecanismo?

—Mediante la llamada acumulación de origen, las materias primas de los cuatro países se van a considerar como nacionales. Por ejemplo, yo puedo comprar las materias primas en México por ejemplo, otras en Colombia, traerlas a Chile, y hacérsele solamente una transformación mínima, o simplemente el packaging, y eso se va a considerar chileno en el mercado peruano, colombiano y mexicano. Otro ejemplo: un empresario uruguayo puede colocar un algodón peruano en Chile y transformarlo allí y tendrá esa consideración. Pero un producto uruguayo no. Eso funcionará dentro de la Alianza. Hay que instalarse allí para que esto funcione de esa forma. Se trata de uno de los mecanismos que más va a agilitar el comercio entre los países del bloque. Es una herramienta muy importante, que en la dinámica transaccional de hoy día nos ofrece muchas oportunidades.

—¿Qué ocurre en materia arancelaria?

—El primero de abril los aranceles llegan a cero, cuando se pone en marcha el protocolo comercial. Hasta el momento la Alianza del Pacífico era un área común en aspectos sociales, culturales, etc., pero ahora se concreta realmente.

—¿Hay listas de excepciones arancelarias?

—Hay muy pocas excepciones arancelarias, ya que los cuatro países tenemos economías bien abiertas, por lo tanto no habrá reservas sustantivas, creo que en el caso de Chile son solo tres productos. Por otra parte, no habrá gradualidad en cuanto a la baja de aranceles, vamos directamente a cero. Tengamos en cuenta que ya existe entre nuestros países un grado de apertura importante, Chile es un país que tiene un arancel promedio de 6%, 24 acuerdos comerciales con 63 países, y nuestros socios del bloque también tienen buenos números en ese sentido. No necesitábamos mucho para ponernos de acuerdo.

—¿Se sienten muy lejos de bloques como el Mercosur?

—Nuestro gobierno ha promovido la idea de la integración en la diversidad, o sea que el Mercosur y la Alianza del Pacífico puedan tender puentes efectivos, eso se ha materializado a nivel de cancilleres en diversas reuniones, y nosotros creemos que los empresarios pueden integrarse.

— ¿Los empresarios?

—Porque la integración la firman los presidentes, los ministros, pero para que tenga "carne" la tienen que llevar adelante los empresarios. Precisamente, el gran impulso de la Alianza es haber puesto en un proyecto integracionista a los empresarios por delante. Por eso está vivo. De nada sirve poner a negociar a los burócratas si los empresarios no están interesados. La idea es que haya, y así está ocurriendo, un consejo empresarial de la Alianza del Pacífico en cada país y que tenga opinión en los pasos que se dan.

—Son los privados los que deben buscar las oportunidades…

—Se están cumpliendo 20 años del acuerdo Chile-Mercosur. Yo participé en la negociación, y allí no había empresarios. Éramos funcionarios de los países del bloque y de nuestro país, y nos costó tres años llegar a un acuerdo que estaba en los papeles, pero al que le faltaba más consulta con los empresarios para avanzar realmente.

Es cierto que había alguna consulta puntual, pero acá es un actor que toma decisiones y marca los ritmos de avance. Es que nosotros intuimos algunas cosas, pero el empresario sabe dónde está su negocio y las ventajas para desarrollarlo. Hay que poner al sector privado adelante.

—¿Y en ese sentido cuál es la estrategia a llevar adelante?

—En julio, en Santiago de Chile, se hace la Macro Rueda del Pacífico donde se reúnen empresarios de los cuatro países junto con los de Asia, y estamos invitando a participar a los empresarios de los países del Mercosur. Habrá una cumbre empresarial en la que queremos que participen uruguayos, argentinos, paraguayos y brasileños, y que luego trasmitan a sus gobiernos las ventajas que tiene esta integración.

—¿Hay algún cambio en la política de acercamiento a la región respecto de lo que hizo el ex presidente Piñera?

—Su gestión tiene un gran activo que es la propia Alianza del Pacífico, que se creó y consolidó durante su mandato, aunque el protocolo comercial, como dijimos, recién entrará en vigor este año. Nosotros pusimos más énfasis en toda América, aplicamos ese concepto de convergencia en la diversidad y hemos tratado de tender puentes con el Mercosur. En 20 años, las exportaciones de Chile al bloque han crecido 10%. Son 5.800 millones de dólares de exportación de bienes de Chile al Mercosur, un quinto del total de lo que vende el país afuera, exceptuando el cobre. O sea que más allá de los avatares que ha pasado el bloque, a nivel económico y político, es un mercado sustantivo para nosotros. Y queremos aproximarnos más…

—¿De qué forma lo están haciendo?

—Promoviendo la Alianza en los países de la región; lo presentamos ante el gobierno nuevo de Mauricio Macri en Argentina; encontramos receptividad en una administración que recién se está instalando. Invitamos a los empresarios a las ruedas de negocios. Nos ha ido muy bien con Paraguay, el presidente Horacio Cartes ha sido muy abierto, los empresarios están muy dispuestos a hacer alianzas y tienen mucha voluntad de buscar avances. Están invitados también a la rueda de negocios. Es una economía emergente que se está moviendo bien.

—¿Consideran a Uruguay como un candidato de primera línea para integrarse a vuestro bloque?

—Nosotros entendemos que el nuevo gobierno uruguayo ha manifestado interés en potenciar su política comercial nacional, que hasta ahora ha estado sumida en la política comercial del bloque. Por lo que ha declarado el presidente Tabaré Vázquez, hay interés en realizar políticas comerciales con cierta autonomía, y de ser posible creo que sería buena cosa que mirara hacia la Alianza del Pacífico.

Para ingresar, hay que lograr el consenso de los cuatro países, pero si Uruguay lo intentara Chile sería un muy buen abogado suyo, interesado en que ese ingreso se concrete, porque la economía uruguaya presenta las características que consideramos ideales para sumarse a nuestra Alianza.

Si Uruguay tuviera los grados de libertad necesarios para forzar una integración, lo alentamos con todo.

Tenemos una apertura hacia el Pacífico que la tienen que aprovechar, entendemos nosotros, economías como la uruguaya. Y eso será más explosivo, cuando entre en vigor en un par de años el famoso Tratado Transpacífico (TTP), porque allí serán 12 países donde existirá esta misma norma de acumulación de origen y el volumen de comercio será mucho más importante.

Imagínese, todas esas materias primas de doce países como si fueran mías, para procesarlas y venderlas en cualquier país del bloque sin problema de origen. Es realmente grandioso desde el punto de vista comercial. Ya no es el tema arancelario lo que preocupa, en eso hemos avanzado mucho buena parte de los países del mundo, ahora es otra agenda de la que hablamos.

—Hay otros países con posibilidades de acceder como miembros plenos de la Alianza…

—Son países que también han sido observadores en los últimos años y cuentan con posibilidades de ingresar al bloque en breve. Costa Rica y Panamá están muy cerca. Se puede definir su ingreso en la cumbre de La Serena en julio de este año. Son dos países que reúnen las condiciones porque ya tienen acuerdo de libre comercio con los cuatro países de la Alianza.

Brasil es nuestra China, pero atraviesa dificultades de acceso.

—No mencionó a Brasil cuando habló de acercamientos...

—Lo procuramos también con Brasil, pero todo es diferente. Es un país continente, y objetivamente no tienen los mismos propósitos de moverse hacia afuera. Además está en una situación macroeconómica compleja, muy difícil de sobrellevar. Incluso en los períodos de auge nos ha costado entrar, no es sencillo. Y al empresariado brasileño es difícil seducirlo con el mundo externo porque tienen el mundo dentro, con el tamaño de su propio mercado.

Brasil es nuestra China, pero está pasando por un período muy complicado desde el punto de vista de las posibilidades de acceso. Más allá de que somos un gobierno corto (en Chile el mandato presidencial dura 4 años y no hay reelección) y la ciudadanía nos evalúa por resultados, el real se devaluó más que el peso chileno por eso, por este año, decidimos mejorar nuestras acciones de promoción en otros mercados, como Estados Unidos, con el que tenemos un Tratado de Libre Comercio, porque es la economía que está creciendo y donde nuestros productos tienen mayor competitividad.

—¿Creció el comercio con EE.UU.?

—Estamos trabajando para colocar el producto del trabajo de nuestras Pymes en el exterior.

En la actualidad, el 63% vende en América Latina, y por eso están sufriendo un poco a raíz del período recesivo que atraviesa la economía brasileña, y alrededor del 25% ya coloca en Estados Unidos.

PERFIL.

Roberto Paiva.

Es Ingeniero comercial con mención Economía de la Universidad de Chile y Máster en Economía Internacional con estudios de Doctorado de la Universidad de Grenoble II, Francia. Es director de ProChile desde marzo del año 2014.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)