Nombres del Domingo

Vikander,promesa que crece

La actriz sueca llegó a las salas siendo una desconocida y el público la adoró. Protagonista de La chica danesa, ahora pelea por lograr un Oscar.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La actriz sueca estudió ballet y se crió en los teatros viendo actuar a su madre.

El próximo año los Oscar serán interesantes. Si todo va bien, tendré tres películas en competencia. He pasado muchos años trabajando un montón sin estar en el ojo público. Y estuvo bien. Pero para esta época el año que viene, creo que las cosas van a ser diferentes. Espero estar ocupada. Estoy lista para ser un poco más conocida". Las palabras de Alicia Vikander en una entrevista con W Magazine, en marzo de 2015, no podían ser más ajustadas a la realidad. Las actriz sueca —27 años y mirada encantadora— es una de las favoritas a conseguir la estatuilla dorada a Mejor Actriz de Reparto por su trabajo junto a Eddie Redmayne en La chica danesa, que cuenta la historia del primer transexual que se sometió a una operación de cambio de género.

Pero eso es apenas la punta del iceberg. En Hollywood se habla de "la actriz del momento", de "la niña mimada de la industria" y los directores se esfuerzan en descubrirla una y otra vez, aunque ya esté más que descubierta. En un solo año Vikander hizo nueve películas y se convirtió en el rostro de Louis Vuitton.

Si hubiera que marcar una fecha de comienzo, esta sería 2012, cuando Un asunto real, que ella protagonizó, estuvo nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera. "Su fenómeno es similar al de Jessica Chastain en 2011. Llegaron a las salas de cine y las alfombras rojas como desconocidas y todo el mundo las adoró, aún por encima de las eternas novias de Hollywood", escribió El País de Madrid. Acto seguido Joe Wright la convocó para su versión de Anna Karenina. Y en su papel secundario, siendo una principiante, eclipsó a Keira Knightley. "Estoy orgulloso de haberle ofrecido su primer papel en inglés porque lo que vi en ella fue su talento y su ética en el trabajo", recordó el director. En los dos años siguientes rodó cinco películas, entre ellas El séptimo hijo, junto a Julianne Moore. Sin embargo, el destape ocurrió con una película atípica, una apuesta del cine de ciencia-ficción independiente llamado Ex Machina, en laque interpretó un robot con mente humana. "Fue allí donde realmente la mujer de la que todos hablan y a la que pocos conocen derrochó perfección", resumió El País.

Y los proyectos siguen. Entre los más recientes está ser la nueva chica de la saga Bourne, protagonizada por Matt Damon, quien, incluso antes de haber compartido el set con ella ya la calificó como "maravillosa de manera consistente".

De la danza a la pantalla.

Hija del psiquiatra Svante Vikander y la actriz Maria Fahl, Alicia se crió en el teatro. Sin embargo, en su infancia parecía que su carrera iba a estar en la danza y no en la actuación. Durante nueve años formó parte de la Real Escuela de Ballet de Suecia. Allí, ha dicho, no solo formó su cuerpo sino también su ser artista. A los 16 años se mudó de su natal Gotemburgo a Estocolmo, donde participó en varias obras de ballet. Sin embargo, sucesivas lesiones la llevaron a abandonar la danza y comenzar un camino en la televisión primero y el cine después.

En Suecia participó en alguna serie de televisión, pero se hizo conocida con Pure, de la realizadora Lisa Langseth, que narra la historia de una mujer transformada por la música de Mozart. Langseth eligió a Alicia sobre todo por su mirada, por esos ojos que hoy hay unanimidad en señalar que la cámara adora. "A través de ella, la cámara capta los muchos niveles de su alma". Por ese film recibió el Guldbagge, equivalente sueco del Oscar.

Con ganas de subir la apuesta se mudó a Londres, donde compartió vivienda con el dúo musical Icona Pop (I Love It). Tras un par de años armando y desarmando valijas, recientemente compró su primera casa propia, en Londres y con la idea de quedarse. De todo lo que la fama le trajo, lo que menos simpatía le despierta es la pérdida de la intimidad. En su corta pero intensa carrera, dice que ha intentado llenar los diarios y revistas con noticias de su trabajo, no de su vida privada. Sin embargo, el romance que mantuvo hasta hace unos meses —y que no queda claro si terminó— con el alemán Michael Fassbender, a quien conoció en el rodaje de The Light Between Oceans, no le ha hecho la tarea fácil.

En vez de profundizar en los romances de Hollywood, prefiere centrarse en sus referentes. "Soy muy afortunada por poder trabajar con personas a las que tantas veces vi en la pantalla, que además son figuras públicas y pude ver cómo lo manejan". Una de ellas es Julianne Moore, por quien se sintió protegida durante el rodaje de El séptimo hijo. "Siempre he sentido una gran admiración por las mujeres fuertes", asegura. En esa selecta lista en la cual figuran Pernilla August y Harriet Andersson, ambas discípulas de Ingmar Bergman, también está su madre, mentora, cómplice y partícipe tanto de los guiones como de las estatuillas y las alfombras rojas.

DISTINTOS PAPELES PARA UNA MISMA MIRADA.

Kitty.

Anna Karenina, dirigida por Joe Wright en 2012, fue su debut con un papel en inglés. Aunque el protagónico era de Keira Knightley, la crítica coincidió en que fue Alicia quien más brilló.

Alice.

Mitad humana mitad bruja, su papel en El séptimo hijo (2014) marcó un antes y después en su carrera, sobre todo a nivel personal. Allí compartió el set con Julianne Moore, una de sus actrices referentes.

Ava.

Por su papel de robot humanoide en el film de ciencia ficción independiente Ex-Machina (2015), dirigido por Alex Garland, la actriz estuvo nominada a los Globos de Oro y a los premios Bafta en 2016.

Gaby.

Fue la "determinación" de Vikander la que terminó de convencer a Guy Ritchie, director de Operación U.N.C.L.E (2015), de ofrecerle el papel de espía en este film ambientado en los años 60.

El arte de ser mujer.

En La chica danesa, Alicia Vikander comparte protagonismo con Eddie Redmayne, ganador del Oscar a Mejor Actor por La teoría del todo en 2015. Si bien Redmayne es quien se pone en el papel más comprometido, interpretando a un hombre transgénero que lucha contra los prejuicios y miedos propios y ajenos, según la crítica internacional es Vikander quien se roba la película. La actriz interpreta a la pintora Gerda Wegener, quien asume la tarea de enseñarle a su esposo el arte de ser mujer. Para ese rol el director Tom Hooper también manejó el nombre de Marion Cotillard. El próximo 28 de febrero Vikander competirá por el Oscar con Jennifer Jason Leight (Los odiosos ocho), Rooney Mara (Carol), Rachel McAdams (Spotlight) y Kate Winslet (Steve Jobs).

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