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La uruguaya que con su arte revolucionó Wall Street

La escultura de Kristen Visbal, estadounidense nacida en Montevideo, colocada de sorpresa frente al Charging Bull, puso en el tapete la brecha de género en el mundo de los negocios, pero también trajo polémica.

La imagen apareció sin aviso el 7 de marzo, vísperas del Día de la Mujer. Foto: AFP
La imagen apareció sin aviso el 7 de marzo, vísperas del Día de la Mujer. Foto: AFP
Kristen Visbal quiere que la obra permanezca hasta que cesen las desigualidades. Foto: James Morrison
Kristen Visbal quiere que la obra permanezca hasta que cesen las desigualidades. Foto: James Morrison
La niña se enfrenta a un ícono: el Charging Bull. Foto: AFP
La niña se enfrenta a un ícono: el Charging Bull. Foto: AFP

En la calle Broadway, a escasa distancia de Wall Street, varias mujeres, muchas de ellas en pequeños grupos, esperan turno para sacarse una foto. La protagonista de cada imagen es The Fearless Girl (La chica sin miedo), la escultura de bronce de una niña en actitud desafiante instalada frente al emblemático Charging Bull (Toro de Wall Street), que ha causado revuelo en Nueva York y se ha convertido en poco tiempo en la nueva postal ineludible de la ciudad.

La escena se repite a diario desde que el 7 de marzo, víspera del Día Internacional de la Mujer, la figura —con la inscripción debajo "Conozca el poder de las mujeres en el liderato. ELLA marca una diferencia"— apareció sin previo aviso. Pocas horas después se supo que era una obra de Kristen Visbal, artista estadounidense nacida en Uruguay, hecha por encargo de State Street Global Advisors, una gran firma de inversiones.

La polémica no tardó en instalarse e involucró a protagonistas del más alto nivel, tanto del mundo político como artístico y financiero. ¿Podía compararse la acción de Visbal con la hecha casi 30 años atrás por Arturo Di Modica cuando instaló, el ahora famoso, toro de bronce? ¿Cuánto pesaba que fuera un encargo de una financiera? ¿Era más importante eso que el mensaje en sí? ¿Era viable que permaneciera allí? Y en el centro del tema quedó esta escultora que, aunque nació en Montevideo casi por accidente, siempre se presenta como uruguayo-estadounidense.

El vínculo de su familia con Uruguay tiene directa relación con la gestión del presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, quien impulsó en 1961 la creación de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional). Ese organismo concentró, por primera vez en la historia de Norteamérica, toda la ayuda a países extranjeros en materia social y económica. En ese marco, fueron enviadas misiones a diversos países del mundo, entre ellos Uruguay. Como subdirector de la primera misión a estas tierras llegó en 1962 Ralph A. Albert Visbal, padre de Kristen, quien nacería el 2 de diciembre de ese mismo año en Montevideo. "Estuvimos en Montevideo por un año; después nos mudamos a México y Honduras antes de retornar a Estados Unidos cuando yo tenía cuatro años. No regresé aún a Uruguay", cuenta la artista a Domingo desde Lewes (Delaware), donde vive. Su abuela materna era española y su padre manejaba perfecto castellano. "Yo no hablo fluido español, sin embargo, como estuve expuesta de pequeña, tengo buen oído y excelente pronunciación para ese idioma".

Universal.

En las últimas nueve semanas la vida de Visbal ha estado monopolizada por The Fearless Girl. Por estos días la artista intenta recuperar algo de normalidad y trabajar en su estudio. Apasionada por los detalles y dar movimiento a sus creaciones, en su extensa trayectoria ha realizado desde minúsculas obras hasta esculturas casi monumentales, algunas de las cuales están en espacios públicos. Hasta ahora, una de las más conocidas está en Florida y representa al famoso velocista estadounidense Bob Hayes, quien por más de tres décadas fue el hombre más rápido del mundo.

Visbal tenía en su mente la idea de lo que quería plantear pero su concepción cambió cuando fue a ver en persona el Charging Bull, obra a la que la suya se "enfrentaría". Esta creación posee una historia particular y claramente fue inspiradora de la acción de State Street Global Advisors. Hace casi 30 años, después de la crisis de la Bolsa de 1987, el artista Arturo Di Modica decidió gastar todos sus ahorros, unos 300 mil dólares, en un proyecto ambicioso: crear un imponente toro a punto de embestir al mundo bursátil, que representara la fortaleza del pueblo estadounidense frente a los poderes financieros. La obra, de 3,35 metros de altura y 5,5 metros de largo, fue "dejada" el 15 de diciembre de 1989 en un árbol de Navidad que habían montado frente al edificio de la Bolsa. Al día siguiente fue noticia en todo el mundo. Duró allí solo un día, pero debido a la repercusión que consiguió el gobierno de la ciudad decidió que quedara de forma permanente en Bowling Green, a poca distancia de Wall Street, donde se convirtió en una atracción turística, además de en un símbolo.

En su creación Visbal buscó desarrollar una figura "universal" donde cualquier mujer pueda "verse reflejada". En un principio apeló a una niña caucásica para moldear la figura y también a las "características básicas" de las latinas. "Al final no responde a un modelo específico, para que no refiera a una chica en particular, sino que represente a todas las pequeñas, que son el futuro de los negocios", cuenta. Así, The Fearless Girl es orgullosa y fuerte pero no beligerante, según su creadora. "Como niña le habla a las mujeres de negocios de hoy y las coloca como claves en el futuro, haciendo referencia al rol que jugarán en establecer una cultura empresarial saludable y productiva. Son el futuro del comercio", señala. Además, explica, pretende ser un llamado a que los niños, sin distinción de género, sean preparados con igualdad de oportunidades para el liderazgo.

State Street Global Advisors eligió un camino similar al del famoso toro y la colocó, sin previo aviso, frente a él. El revuelo fue inmediato y aunque Visbal esperaba generar impacto, "definitivamente no" uno de tal magnitud. La artista opina que se consiguió amplificar dos temas clave: que las mujeres ganan 20% menos que los hombres y la baja representatividad de ellas en los cargos de liderazgo —son 50% de la fuerza laboral pero solo 17% de los puestos gerenciales—. La "gran sorpresa", cuenta, fue que este mensaje llegó al corazón de la gente en todo el mundo.

En primera instancia las autoridades decidieron que The Fearless Girl permaneciera allí por una semana, luego por otros 15 días y finalmente, tras una petición online y una fuerte movida en redes sociales, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, resolvió que se quedará allí hasta el próximo Día de la Mujer, el 8 de marzo de 2018.

De todos modos, no todos ven a esta niña como un nuevo emblema contra la desigualdad de género. Para empezar, Di Modica, el artista de origen siciliano que creó el emblemático toro, cree que la estatua de la niña debe ser retirada. "Es un símbolo de nada; es una táctica publicitaria", señaló según recogió El País de Madrid. "En la superficie, parece ser otra obra de arte guerrillero pero no lo es. A diferencia del trabajo de Di Modica, Fearless Girl fue comisionado. Comisionado no por una persona sino por un fondo de inversión llamado State Global Advisors, que tiene activos por más de US$ 2,4 mil millones. Eso es dinero en serio. Fue encargado como parte de una campaña desarrollada por McCann, corporación de publicidad global", sostuvo el escritor y fotógrafo Greg Fallis.

Lejos de ofenderse, la agencia, el fondo de inversión y Visbal celebran la repercusión y hacen una apuesta aún mayor: que The Fearless Girl permanezca hasta que las diferencias entre hombres y mujeres respecto al liderazgo y la escala salarial se equilibren. "Una simple búsqueda en Internet refrenda lo que nosotros pedimos. Eliminar la escultura invalidaría estas reivindicaciones", dice la artista.

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