NOMBRES

La top model que confiesa y lucha

La belga Hanne Gaby Odiele revela que es intersexual y emprende una campaña para que no hagan cirugías de mutilación a niños.

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Hanne Gaby Odiele es intersexual y se anima a hablar sobre el tema.

"Hoy seguramente sea uno de los días más importantes de mi vida. He decidido anunciarles que soy intersexual", escribió a fines de enero en su cuenta de Instagram la modelo Hanne Gaby Odiele. Esas palabras eran más que una confesión: implicaban el inicio de una militancia contra las "cirugías no consentidas e innecesarias que sufren con frecuencia los niños" con esta condición y que ella misma padeció. "Es tiempo de romper el estigma", finalizaba el video que posteó y que consiguió el impacto global que buscaba.

Era previsible que eso sucediera: con su estilo esta belga nacida en 1988 ha conquistado las pasarelas de las grifas más prestigiosas como Balenciaga, Prada, Miu Miu, Marc Jacobs, Valentino y Mulberry.

Es que, como escribió Vogue en 2012, Hanne Gaby es "una joya" en el mundo de la moda. Es ese rostro diferente, asimétrico, que "brilla" como un anillo especial en una vidriera y que no genera medias tintas: o encanta o disgusta. Y ella gustó, y mucho. "Se tiende a pensar que una modelo tiene que coronar su busto con una preciosa cara. Y entiéndase el adjetivo precioso como un rostro cargado de armonía en sus facciones, de estudiada simetría y proporciones áureas. Pero una modelo —en su voluntad de ganarse el apelativo súper— debe ser mucho más que eso: una presencia potente, impactante, una mirada magnética y un aura de intérprete que regale actitud ante las cámaras al final de la pasarela. Y Hanne lo consigue todo, y además con estilo", escribió Vicente Benavent en la prestigiosa revista, que ya anunció que tendrá una entrevista en profundidad sobre el tema.

Ahora, con su carrera totalmente consolidada Hanne Gaby dio este paso que busca, sobre todo, evitarle a otros el sufrimiento que ella padeció. Nació intersexual, lo que implica tener, en grados variables, caracteres sexuales de ambos sexos, una condición que afecta al 1,7% de la población —es la misma proporción que las personas pelirrojas—, y que en general queda oculta. En su caso presentaba el síndrome de insensibilidad a los andrógenos, que ocurre cuando una persona que es genéticamente masculina (tiene un cromosoma X y un cromosoma Y) es resistente a las hormonas masculinas (andrógenos). Como resultado, tiene algunos o todos los rasgos físicos de una mujer, pero los caracteres genéticos de un hombre. "Es muy importante para mí romper este tabú. En este momento, en estos días y en esta era, debería ser perfectamente correcto hablar de esto", dijo.

Según contó en un artículo publicado en Usa Today el mismo día que posteó los videos, los médicos que la trataron cuando era niña no les dieron a sus padres demasiadas opciones. Les dijeron que si no extirpaban sus genitales masculinos podía padecer cáncer y problemas varios en el desarrollo. Así, a los 10 años empezó a someterse a cirugías de mutilación de los testículos internos. Fue una experiencia muy difícil de procesar, más aún con lo que se enteró casi enseguida: no podría tener hijos; tampoco tendría menstruación. Sentía que, sin dudas, algo en ella no estaba bien. En una segunda etapa, poco después de cumplir 18, le hicieron la reconstrucción vaginal. "El gran tema no es ser intersexual sino por lo que me hicieron pasar", señala. Incluso, ha dicho que su condición le ha jugado a favor y le ha brindado una perspectiva única en el mundo de la moda.

Poco antes esa operación, en 2005, Hanne Gaby había sido descubierta por la agencia de modelos Supreme Management mientras asistía a un festival de música en Bélgica. Su éxito fue casi inmediato: ese mismo año debutó en desfiles de Marc by Marc Jacobs, Rodarte, Ruffian y Thakoon en Nueva York.

En 2006, cuando apenas su carrera había empezado a despegar, fue víctima de un brutal accidente de auto en Nueva York. El vehículo cruzó un semáforo en rojo; ella sufrió fracturas en ambas piernas y múltiples heridas en el resto del cuerpo. Otra vez tuvo que ir varias veces al quirófano, hizo terapia psicológica y diez meses más tarde volvía a estar en una pasarela. La experiencia, dice ahora, la hizo más fuerte y también le dio energía para luchar.

De ahí en más todo fue mejor. Su estilo inconfundible y su belleza poco usual la hicieron estar en las mejores pasarelas. Vogue la definía como la "modelo que manda en cuanto a street style" y aconsejaba a los lectores: "apunten su nombre".

El año pasado tuvo otro mojón en su vida: se casó con el también modelo John Swiatek. La boda dio que hablar por su inusual estilo. Dieron el sí ante una "sacerdotisa rosa", Hanne Gaby lució un traje de pantalón cubierto con una capa de satén con capucha y sus damas de honor estaban descalzas y vestían una suerte de slip dress lila.

Después de su confesión, su marido declaró que estaba "muy orgulloso y feliz" de que ella hubiera hablado públicamente del tema. "Estoy muy impactado con su decisión de abogar por los niños intersexuales para darles la oportunidad de tomar decisiones sobre sus cuerpos, a diferencia de la falta de opciones e información que Hanne y su familia (y muchos otros) recibieron", declaró.

Sin maquillaje, vestida en tonos pastel y con una enorme sonrisa, Hanne Gaby se dirige en uno de los videos publicados en su Instagram a los jóvenes intersexuales. "Podés ser lo que quieras; solamente se tú", les pide. También les habla a los médicos — "los niños intersexuales tienen que poder decidir sobre sus cuerpos, escuchen a los adultos sobre cómo las elecciones de ustedes afectaron su vida" y a los padres — "solamente amen a sus hijos, tómense su tiempo, conéctense con otros que hayan estado en sus zapatos, no tomen decisiones drásticas, dejen que sus chicos dedican sobre lo que quieren hacer"—. Después, llama a donar dinero para la fundación InterAct. Y dice que esto es solo el comienzo.

En el deporte ha generado polémica.

La exnovia del nadador Michael Phelps, Taylor Lianne Chandler, nació con el mismo síndrome que Odiele, según contó en su Facebook. "Nací con intersexualidad y me pusieron el nombre de David Roy Fitch. Cuando empecé a andar y a hablar dejé muy claro que era una niña y que quería vestirme como tal. En la pubertad me diagnosticaron médicamente y comencé un tratamiento para bloquear la producción de testosterona y a los 15 años comencé con potenciadores de estrógenos. Mi certificado de nacimiento y mi nombre fueron modificados cuando todavía era una adolescente, antes de someterme a la cirugía de corrección. Nunca he sido un hombre y nunca he vivido como tal", dijo.

La atleta sudafricana Caster Semenya no la ha tenido fácil. Previo a los Juegos Olímpicos de Río sus marcas despertaron las quejas de las demás atletas, quienes cuestionaban si se debía dejarla participar en una competición femenina. Lo mismo había sucedido en 2009, cuando ganó el mundial de Berlín con niveles de testosterona tres veces más altos de lo normal. Pero el tema ya estaba saldado: en 2010 la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) aceptó las conclusiones de un grupo internacional de expertos médicos, según las cuales Semenya puede competir como mujer sin limitación alguna. Así que en Río se hizo con las medalla de oro en los 800 metros.

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