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El nuevo método para estar en forma

Ya afianzado en Europa, el electrofitness, entrenamiento en base a electrodos que es furor entre celebrities y cultores del buen físico, llegó a la región y también desembarca en Uruguay.

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Son máximo dos sesiones por semana de 20 minutos cada una.

A mediados del año pasado Elena Amato se animó a jugar un partido de fútbol con amigas. La diversión terminó pocos minutos después cuando se lesionó los meniscos y ligamentos de una rodilla. La rehabilitación no era sencilla: precisaba generar y tonificar músculo. Comenzó a buscar opciones pero no encontraba nada que le diera lo que necesitaba. Investigó qué había en el exterior y llegó a la electroestimulación muscular integral (EMS por sus siglas en inglés), más conocida como electrofitness, un método reservado hasta hace pocos años para los deportistas de elite, que se masificó en Europa y en algunos países de América Latina como Colombia y México, y que ingresó hace poco a la región. Viajó, lo probó y los resultados que obtuvo la llevaron a ser pionera en traer este sistema a Uruguay. "Es un tipo de entrenamiento integral", resume Amato, propietaria de Smart Fitness Club. Lo que el método promete llama la atención: colocándose un traje con electrodos se logra en 20 minutos lo mismo que en cuatro horas de entrenamiento convencional con aparatos. Y a eso se suma que lo pueden practicar personas con movilidad reducida o que no pueden realizar otro tipo de ejercicios, destaca.

Desde México, Matías López Dutari, vocero de la franquicia Just Body —que llegará en las próximas semanas a Uruguay de la mano de Beauty Planet— señala que esta tecnología tiene un campo de aplicación "enorme", que abarca desde toda clase de deportes con rutinas específicas para tenistas, golfistas, futbolistas y cualquier otra disciplina hasta personas que lo utilizan para correr, mejorar su actividad física, modelar su cuerpo, realizar tratamientos estéticos y hasta para descansar. "En rehabilitación el campo es enorme, ya que la utilización de electrodos en forma conjunta a ejercicios físicos configurables por zona y por intensidad es extremadamente útil para tratar muchísimas lesiones o patologías diferentes", afirma.

Según Dutari, la principal ventaja del sistema es que se logran excelentes resultados en muy poco tiempo, casi sin esfuerzo y que lo pueden usar personas en recuperación de lesiones.

Justamente su aplicación para quienes tienen problemas musculares, de rodillas o de espalda es uno de los motivos que llevó a Pablo Rotkier, director de Beauty Planet, a traer a Uruguay la franquicia de estos equipos, que estarán en varios centros además del suyo. "Para ellos el electrofitness es ideal ya que no recarga las articulaciones. Además, llega a mucho mayor cantidad de fibras musculares. En un entrenamiento normal se alcanza hasta el 70% y aquí se llega al 95%. Te ponés todo el equipo a la misma vez y en 20 minutos hacés el trabajo de todo, dos veces por semana máximo. Es un gran ahorro de tiempo", sintetiza.

Posibilidades.

Lo que diferencia al electrofitness de otro tipo de tratamientos con electrodos son básicamente dos aspectos: llega a una mayor cantidad de fibras musculares y la persona puede hacer ejercicio mientras recibe las descargas, lo que potencia su efecto. "Soy una persona sedentaria, de esas que no va a un gimnasio. Nunca tuve brazos marcados ni piernas definidas. Con esto lo logré en seis sesiones", comenta Amato. La experiencia con este método viene siendo más que positiva también a nivel empresarial: abrió el primer centro en Montevideo en Buceo a fines de octubre, uno en Punta del Este los últimos días de 2015 y en los próximos meses inaugurará dos más, en Ciudad Vieja y Carrasco.

En la práctica, quienes llegan a Smart son evaluados para ver cuáles son sus necesidades y también sus posibilidades. A partir de allí se les desarrolla un plan que queda grabado en una tarjeta, para que quede registrado el tipo de entrenamiento —usan equipos Miha Bodytec y el traje está conectado por un cable— y los progresos. Las sesiones, ya sea que la persona esté quieta o la acompañe con ejercicios, son guiadas por un entrenador.

El equipo que traerá Beauty Planet, en tanto, es un sistema sin cables que utiliza tecnología wifi y trabaja con una aplicación con variadas de opciones de entrenamiento y programas personalizados. Esto permite, incluso, poder utilizar el sistema al aire libre. Cuenta con una pantalla táctil de 10 pulgadas para grabar la sesión y tiene una función para seguir los progresos.

El sistema, destaca López Dutari, permite también que personas que buscan un alto rendimiento puedan conseguir un aumento significativo de su performance. A su vez, es ideal para incrementar la masa muscular y tonificar. "Reemplazás grasa por músculo y se reducen tallas", detalla. Por su parte, Amato enumera otras ventajas: eliminación de celulitis y flacidez, elevación de glúteos, reafirmación de brazos, recuperación postparto de la firmeza del vientre, incremento de elasticidad, mejora de la postura y aumento de la circulación sanguínea.

¿Y las desventajas? A nivel internacional lo que más se señala es que puede no ser tan inocuo como se presenta y el precio: una sesión puede rondar entre US$ 50 y US$ 80. Y aunque ni Amato ni Rotkier quieren manejar precios públicamente, ambos concuerdan en que para los clientes es una inversión que vale la pena.

De las anguilas al gimnasio.

Si bien la electroestimulación es una técnica desarrollada por el hombre desde A.C. con anguilas eléctricas, fue en el siglo XVIII cuando llegaron los primeros avances científicos de la mano de figuras como Grey, Galvani y Volta, quienes experimentaron con la conducción de electricidad en músculos de animales y humanos.

En el siglo XX, en la década del 70, el científico ruso Yakov Kots comenzó a utilizar la electroestimulación muscular con fines de alto rendimiento para deportistas de elite. A partir de los 80 se desarrollaron equipos más pequeños y en los últimos años se masificó especialmente en Europa y parte de América, primero entre deportistas y ahora al público masivo.

Preferido por los famosos.

El electrofitness es también conocido como el entrenamiento de los famosos. Para empezar porque el atleta Usain Bolt ha popularizado el chaleco que usa para practicarlo, a tal punto que muchos llaman a este sistema el método Bolt. El hombre más rápido del mundo es además la cara más visible de Miha Bodytec, una de las firmas pioneras en este sistema, cuyas máquinas utiliza Smart Fitness en Uruguay. Otros deportistas de elite como el tenista Rafael Nadal o el futbolista Karim Benzema son defensores del método. La farándula también ha sido gran promotora del electrofitness. En España, por ejemplo, la periodista deportiva Sara Carbonero lo utilizó en su recuperación postparto mientras que en Argentina el sistema se convirtió rápidamente en nueva moda entre las celebrities, con Silvina Luna a la cabeza, quien lo promociona desde sus redes sociales.

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