NOMBRES DEL DOMINGO

Esos extraños gemelos

Los hermanos Matt y Ross Duffer saltaron a la fama con una serie que tiene millones de seguidores en Netflix, Stranger Things, pese a ser su primera creación televisiva, una obra escrita y dirigida por ellos.

Los gemelos Duffer en plena tarea de dirección con el elenco juvenil.
Los gemelos Duffer en plena tarea de dirección con el elenco juvenil.

No tienen la certeza de ser gemelos, pero prefieren creer que sí. De hecho, se niegan a hacerse los exámenes para salir de la duda, temen desilusionarse si después de todo comprobaran que son solo mellizos. Fuera de eso comparten todo lo demás, incluido el éxito por una de las series más vistas de los últimos años.

Matt y Ross Duffer son los creadores de Stranger Things, que ya va por la segunda temporada y mantiene su éxito incólume. Lo increíble de su historia es que pese a llevar las riendas de la serie emitida por la plataforma Netflix como un par de veteranos directores y guionistas, habían tenido una breve experiencia como guionistas en otra serie despareja, Wayward Pines, dirigida por M. Night Shyamalan. Y también en una película de suspenso, Hidden, como primer intento serio de poner a rodar sus fantasías. Ambas experiencias les bastaron para idear el proyecto que los haría famosos y que conquistaría a los productores de la famosa plataforma de streaming.

La serie, que es vista como un homenaje a las películas de terror y fantasía de los años ochenta, hace evidentes las principales influencias de los gemelos creadores: los relatos de Stephen King y las películas de Steven Spielberg y de John Carpenter. Del primero parecen venir los chicos que se enfrentan a fuerzas miles de veces superiores a ellos, el ambiente de pueblo chico lleno de misterios y el gusto por unos buenos monstruos capaces de provocar sobresaltos. De los cineastas un impecable manejo del suspenso y el trabajo sobre escenas que se vuelven imborrables mucho después de haberlas visto.

En poco tiempo los Hermanos Duffer, tal su firma artística, lograron lo que muchos otros no han conseguido ni siquiera luego de décadas de televisión. Tienen 33 años y ya pueden hacer planes a lo grande.

Ochentosos-noventosos.

Matt y Ross nacieron el 15 de febrero de 1984 en Durham, Carolina del Norte. Es claro que eso fue antes de Internet y los celulares, pero desde niños se aficionaron a contar historias, al punto de rechazar invitaciones a jugar por quedarse escribiendo o viendo películas.

Al terminar el bachillerato se radicaron en California, con la idea de formarse en cine y televisión. En 2007 obtuvieron su título en la Universidad de Chapman y cuatro años más tarde ya estaban cumpliendo con su sueño y dirigían su primer filme.

Los gemelos confiesan tener pocos recuerdos de los años ochenta, época en que hace foco la serie. "Pero igual no tuvimos ni celular ni Internet durante la mayoría de nuestra infancia. Fuimos la última generación que tuvo la experiencia de salir con sus amigos al bosque o a las vías del tren y la única manera en que nuestros padres se podían conectar con nosotros era decir Es hora de cenar… También éramos nerds de las películas y teníamos todas estas cintas de VHS llenas de filmes clásicos de los ochenta que veíamos una y otra vez", cuenta Ross en una nota publicada por la Rolling Stone.

Pero de pronto todas esas vivencias encontraron cabida natural en una historia con fuertes reminiscencias de la recordada Stand by Me, de Stephen King. Un niño desaparece en un pequeño pueblo de Indiana y desata una madeja de acontecimientos inesperados, de ribetes totalmente sobrenaturales. "Nunca habíamos pedido hacer televisión antes, y nunca nos habíamos reunido con nadie para hacer televisión anteriormente", recuerda Ross.

"Luego (el productor) Donald De Line nos dijo que había leído el guion de Hidden y nos pidió hacer Wayward Pines. Ese se convirtió en nuestro campo de entrenamiento, y M. Night Shyamalan se volvió un gran mentor nuestro. Para cuando salimos del eso pensamos Ok, ya sabemos armar un show. Y entonces escribimos Stranger Things", cuenta Ross.

De ese modo se creó la primera temporada de la serie que al principio parecía relacionarse con una serie de experimentos secretos del gobierno. De hecho, los creadores habían tomado como fuente de inspiración experimentos reales que desarrolló la CIA durante la década de 1950, conocidos como el Proyecto MK Ultra, de control mental. De allí parecía provenir el enigmático personaje conocida como Eleven (Millie Bobby Brown), la niña con poderes sobrenaturales.

Algunas escenas de ET parecen sobrevolar en las de Stranger Things, algo buscado por los creadores. "Esperábamos lograr lo mismo con esto. No importa si creciste o no en los ochenta, te puedes relacionar con estos personajes. Hay niños, adolescentes y adultos en esto, así que es algo con lo que todo el mundo se puede relacionar. La intención siempre fue que fuera como un blockbuster de verano. Pero no sabíamos si lo lograríamos", dice Ross.

De hecho, la intriga se mantuvo hasta una semana antes de estrenar la serie. La respuesta del público no dejó lugar a dudas.

Los Duffer piensan ahora en la tercera temporada y ya avizoran una cuarta y última. Lo cierto es que su nombre ya se convirtió en un referente y es probable que todo futuro proyecto que los involucre despierte un automático interés en el público.

De los niños de los suburbios de Carolina del Norte no queda nada, salvo en la ficción televisiva. Los gemelos idénticos en todo, incluso en sus ambiciones creadoras, convirtieron su infancia en un hipnótico show.

Habrá tercera y tal vez una cuarta.

Con el éxito a la vista también en la segunda temporada de Stranger Things, los Hermanos Duffer ya confirmaron que habrá una tercera, aunque no tienen intenciones de prolongar la serie mucho más allá de una eventual cuarta temporada. "Estamos pensando en que esto podría ser cosa de cuatro temporadas y acabar", explicó Ross Duffer a la revista cultural Vulture. "Tenemos que seguir ajustando la historia. No sé si podremos justificar que una cosa mala les suceda cada año", añadió el creador. De alguna manera los productores y guionistas tienen miedo a enfrentarse a la pregunta típica de cualquier serie de larga duración: ¿Cuántas cosas pueden suceder en este pueblo/barrio/hospital/instituto? Aunque es una concesión necesaria para cualquier ficción extensa, los gemelos no quieren caer en esos extremos. "En algún momento van a tener que dejar ese pueblo, ¡es ridículo!", comentó con humor Ross. Por lo pronto los fans podrán esperar más aventuras en 2018.

Polémica salpica a la exitosa serie.

Un pequeño escándalo relacionado con el consumo de drogas hizo temer a los responsables de la serie por su futuro. Charles Heaton, que encarna a Jonathan, el hermano mayor de Will, fue detenido en el Aeropuerto de Los Ángeles cuando se disponía a ingresar para el estreno de la segunda temporada y le incautaron un paquete de cocaína. Fue deportado a Reino Unido, de donde es oriundo.

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