SALUD

Los errores más frecuentes al usar cremas y protectores

Algunas veces por apuro y otras por desconocimiento los cosméticos no se aplican de forma correcta. A continuación una breve guía sobre cómo utilizarlos para potenciar sus beneficios y no generar el efecto contrario.

 Expertos aconsejan cómo pontenciar los efectos de las cremas. 

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17 ene 2016 El Mercurio/GDA

Pareciera ser un asunto fácil: abrir el pote, meter los dedos, sacar la crema y esparcirla por la cara. Pero el uso correcto de los cosméticos, vital para potenciar sus efectos, es mucho más complejo.

De hecho, algunas cremas ni siquiera pueden tocarse con las manos y para eso vienen en sus cajas una paleta especial. Junto con saber escoger el producto más adecuado para cada cual, es importante conocer, por ejemplo, qué se puede usar al mismo tiempo sin saturar la piel. Hablan los que saben.

Error #1. Usar la misma crema todo el tiempo.

Todos hemos escuchado alguna vez que, para que la piel no se acostumbre a los agentes activos de una crema, suero o gel, hay que ir cambiando de producto cada cierto tiempo. Para los expertos, esto es una verdad a medias: efectivamente, se aconseja ir intercambiando lo que aplicamos sobre el cutis a lo largo del año, pero no porque la piel se acostumbre a ellos, sino por otra razón: las necesidades de la piel no son estables. Y a medida que va cambiando la piel, debieran ir cambiando también los productos a utilizar. Según explica la cosmétologa Isser Donoso, lo que la dermis necesita va variando por factores como el clima, la estación del año, el tipo de actividad que llena nuestras agendas, el deporte que practicamos, los niveles de estrés, el entorno y su nivel de contaminación y la edad. Esto explica por qué un cosmético con el que habíamos tenido una buena experiencia de repente empieza a no funcionar bien. O por qué, sin saber muy bien la razón, repentinamente la piel comienza a sentirse más seca o aparece un aumento de manchas o surcos. Consultar a un especialista en piel es siempre una buena idea para adaptarse bien a estas variables.

Error #2. Mezclar el factor solar con las cremas.

Afortunadamente, cada día se entiende más que el uso de protección solar es indispensable. El problema está en que muchas mujeres lo aplican por las mañanas, inmediatamente antes de maquillarse, o bien mezclan el factor con su crema de tratamiento habitual, cuando esta no tiene un filtro incorporado. Estos dos hábitos pueden hacer que el protector solar no funcione correctamente, pues este necesita de algunos minutos para ser absorbido de manera eficiente por la piel. Los filtros químicos —es decir, la mayoría de los que se encuentran en el mercado masivo— funcionan combinándose con las células de la piel, y muchos productos hidratantes de uso diario pueden interferir en este proceso. Los fotoprotectores se deben aplicar entre 20 y 30 minutos antes de la exposición solar, porque las moléculas que bloquean el paso de los rayos solares tienen que alinearse entre sí para crear una red capaz de absorber la energía ultravioleta. Incorporar otras cremas a esta mezcla puede interferir en la forma de estas redes, lo que interfiere en su capacidad de filtrar la luz, explica el doctor Juan Honeyman, profesor de Dermatología en la Universidad de Chile y Pontificia Universidad Católica de ese país.

Error #3. Usar demasiados productos.

A la hora de cuidar la piel, más no es sinónimo de mejor. Según explica el dermatólogo Rodolfo Klein, al incorporar muchos cosméticos de diferentes tipos dentro de la rutina diaria de cuidado de la piel se podrían ocasionar reacciones químicas entre ellos, las que podrían tener un efecto adverso. "Como consecuencia, la mezcla podría llevar a descomponer el producto, hacerlo más reactivo a la piel y, en el fondo, convertirlo en inutilizable", advierte. Lo ideal es establecer un pack de productos adaptado a las necesidades puntuales de cada persona, con el consejo de un experto en piel independiente; es decir, no relacionado con marcas.

Error #4. No considerar el tipo de piel.

La mayoría de las mujeres cree que tiene la piel mixta o seca, cuando no necesariamente es así. Esto lleva a muchos errores a la hora de escoger cosméticos. Si la piel de la cara es grasa, una crema le ocasionará granitos y hasta puede desencadenar una reacción acneiforme, mientras que un suero, por muy bueno que sea, en una piel reseca, no logrará penetrar lo suficiente para lograr su objetivo, ejemplifica el doctor Klein. Pero, además, la piel no es la misma en todo el cuerpo. No sirve aplicar los excesos de crema de mano en el rostro, por ejemplo, ya que ambas pieles son completamente disímiles en su grosor y distribución de glándulas anexas. Incluso dentro de la cara hay diferencias que deben considerarse para optimizar el resultado de los cosméticos escogidos. "Distintas zonas de la piel de la cara, como los párpados y las mejillas, tienen características diferentes, pues cada uno tiene su propia estructura, además de tener una exposición al ambiente y vascularización particular. Por eso cada zona requiere de cuidados específicos, aunque eso no quiere decir necesariamente que una persona con piel normal no pueda usar la misma crema en distintas zonas del cuerpo", explica Klein.

Error #5. dedos: a veces sí, a veces no.

Brochas y esponjas pueden ser muy útiles a la hora de aplicar maquillaje, pero no se recomienda su uso con cremas, geles y sueros. Si bien los dedos —siempre que estén bien limpios— son lo más adecuado para masajear estos productos y asegurar una mejor penetración en la piel, no son la mejor opción para sacarlos de su envase, ya que el contenido de cada pote puede contaminarse y oxidarse. Por eso, muchos cosméticos incluyen una paletita, cuchara o espátula para estos fines.

"Con estas herramientas se debe sacar una cantidad equivalente al tamaño de una almendra, la que no se debe aplicar directamente sobre la cara, sino primero en el dorso de la mano. Recién ahí se pueden usar los dedos, dividiendo esa cantidad en la frente, pómulos, nariz y barbilla. Posteriormente hay que extender el producto por la cara con movimientos circulares y ascendentes, siempre desde adentro hacia afuera", acota Isser Donoso.

Error #6. Usar ácidos bajo el sol.

Las cremas que contienen principios activos despigmentantes para eliminar manchas están totalmente contraindicadas para usar bajo el sol. Se produce un efecto de rebote que hace que aparezcan más manchas, explica Isser Donoso. Por este motivo, cualquier tratamiento que posea ácido glicólico, ácido salicílico, ácido kójico o hidroquinona deben hacerse en invierno o de noche. Lo mismo sucede con los derivados de las vitaminas A, C y E: no deben ser expuestos al sol, pues su molécula se inactiva, cambia y puede incluso ocasionar una dermatitis de contacto, agrega el doctor Klein.

Error #7. no considerar la fecha de vencimiento.

No considerar la fecha de vencimiento. Muchas mujeres usan cosméticos vencidos, sin saber que esto puede provocar reacciones alérgicas. También puede ocurrir que el cosmético ya no esté cumpliendo su función y creamos, por ejemplo, que estamos protegidas del sol pero en realidad usamos un filtro vencido. Pero incluso al considerar la fecha de vencimiento anunciada hay que tomar ciertas precauciones: los cosméticos se pueden echar a perder antes de lo anunciado si, por ejemplo, se guardan en lugares muy húmedos, muy secos o con la tapa mal cerrada. 

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