Cocina por la profesora cristina scheck

Dulces uvas en racimos

Sus granos, que van del dorado al negro en distintos matices, son toda una tentación. Estrellas de banquetes romanos y vinos añejos. Son sinónimo de salud.

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Uvas en racimo

Cuenta la historia que Mahatma Gandhi, ese gran filósofo, entre múltiples ayunos bebía un vasito de jugo de uva para mantenerse siempre lúcido y activo. Cada vez se encuentran más virtudes en esta fruta enracimada que existe en miles de variedades, aunque las que se encuentran en el mercado cada verano son las de más rendimiento y mejores cualidades para la mesa. Todavía crecen especies rústicas en las zonas de donde se cree que es originaria, el Cáucaso, Asia Menor, donde se conocía como alimento desde los más remotos tiempos. Su precioso derivado, el vino, fue probado y aprobado por diferentes civilizaciones. Noé nutrió una leyenda más que conocida, así como otras culturas repitieron ricas mitologías, sobre todo griegos y romanos, no hay más que recordar a Dionisio y Baco.

Pero la uva también es alimento en sí misma. Ahora se sabe que hay antocianina en su oscura y violácea piel, un principio benéfico para prevenir y combatir males del corazón. De allí que el vino tinto, en moderadas dosis sea útil en las dietas de personas con problemas cardiovasculares.

Un mito que conviene revertir es el de su poder engordante: las uvas contienen pocas más calorías que una manzana o pera chica o que media banana, lo que debemos controlar es el tamaño del racimo o sea la cantidad de uvas que comamos.

Si bien son un delicioso postre en sí mismas, las uvas entran en platos de cocina junto a carnes blancas e hígado, exquisitas con foie gras de pato.

También en infinidad de postres como los bavarois, tartas y strudels. Acompañan tablas de quesos, aportando una combinación y decoración perfectas.

Se eligen.

Maduras a punto (no maduran una vez cosechadas): no demasiado verdes de color, las blancas, y francamente violáceas o granate las negras. En racimos completos, no demasiado apretados, bien llenas y firmes, con la piel lisa. No es malo que estén opacas, debido a una película cerosa natural.

Tener en cuenta.

Para lavarlas usar agua apenas tibia, en un recipiente amplio, durante unos pocos minutos, luego refrescarlas en agua fría bajo la canilla. Conservarlas sueltas en lugar fresco, no frío. Nunca congelarlas. Para que no se rompan cuando se cocinan pinchar una vez cada grano. Para los bebés pelarlas y retirar las semillas.

Salud.

Son buenas para aportar glúcidos de fácil digestión y absorción (diabéticos y obesos controlarse). También en dietas para hipertensos, colesterol y ácido úrico elevados. Ayudan al funcionamiento intestinal y previene cáncer de colon.

Son malas para personas con trastornos gástricos e intestinales si se comen verdes y en casos de divertículos inflamados si se consumen con semillas.

Tomando un poco de jugo de uvas a temprana hora del día eliminamos toxinas de nuestra piel evitando arrugas, ya que las uvas tienen funciones limpiadoras, regeneradoras y nutritivas.

ENSALADA DE ESPINACAS CON UVAS

INGREDIENTES. 2 tazas de hojas de espinaca lavadas y escurridas, 200 gramos de uvas blancas, 200 gramos de uvas negras, 1/2 taza de nueces cortadas, 1 taza de queso gruyere en cubos, 1 cucharada de limón, 1 cucharada de Jerez. Salsa. 1/3 taza de queso blanco natural, 1/2 taza de yogur, 2 cucharadas de aceite de oliva, sal, pimienta negra para moler.

ELABORACIÓN. Mezclar en bol o ensaladera las hojas de espinacas, las uvas blancas y negras previamente cortadas en mitades y retiradas las semillas, las nueces cortadas y el queso gruyere. Aderezar con el limón y 1 cucharada de Jerez y dejar marinar unos minutos. Preparar la salsa mezclando el requesón con el yogur, el aceite, sal y pimienta negra recién molida. Servir.

QUESOS CON UVAS

MESA DE QUESOS. Es una manera agradable y distendida para recibir amigos, con una copa de vino.

SUGERENCIAS. Los quesos que se sirvan en trozos son de pasta consistente como el Gruyere, queso semiduro tipo Cheddar, Sbrinz o Parmesano, Emmenthal, Colonia, Cuartirolo o Dambo. Siempre debe quedar en la tabla un trozo entero del queso que se elija. * El queso de bola se ahueca tratando de sacar el queso con pequeñas bolitas con el cortador de papines. * El queso roquefort ya se pone preparado, pisado con manteca y whisky y se rodea de tostaditas. * El Camembert resulta delicioso macerado con vino blanco seco durante 12 horas, luego se pincela con manteca y se cubre con almendras peladas, tostadas y picadas y pasas de uva rubias. * Los quesos blancos como la ricota, el Philadelphia y el Mascarpone pueden ser incluidos en deliciosos Dips. * Utilice las uvas blancas o negras para servir junto a los quesos. Racimos frescos, enteros o desgranados acompañan tablas o bandejas de quesos otorgando una combinación de sabores.

FRUTAS DE POSTRE

RECOMENDACIONES. Nada tan fresco y digestivo como comer frutas de postre. Compramos las frutas y al llegar a casa las lavamos en dos aguas. El agua debe ser bien limpia y luego que se escurran se colocan en frutera en la heladera resaltando el sabor y su frescura.

BENEFICIOS. Esta forma de comerlas es saludable ya que preserva los valores nutritivos y vitamínicos que contienen. Y en esta época del año necesitamos hidratarnos bien ayudándonos a reponer sales, minerales y vitaminas.

Sugerencia. Consuma las frutas de estación como uvas, pelones, duraznos, melones y como postre en forma natural.

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