SALUD

Qué dieta es mejor seguir

Ya sea para perder peso, prevenir una patología o para sentirse bien, la variedad de regímenes nutricionales es amplia. Un panel de expertos analizó cuáles son los más eficaces y seguros.

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Evaluaron el aporte nutricional y seguridad de 38 dietas.

Son muchas, y parece que cada semana surge una nueva. Algunas llevan décadas y otras se vuelven populares y se abandonan tan rápido como aparecieron. Aunque muchas personas las usan para perder peso, el hábito de restringir o aumentar ciertos alimentos también ayuda a prevenir o controlar un problema de salud. O solo sentirse mejor.

A partir del universo de regímenes disponibles, el sitio US News & World Report —especializado en realizar informes y clasificaciones anuales— reunió a un equipo independiente de 22 expertos como nutricionistas, cardiólogos y endocrinólogos, para elaborar un ranking con las dietas conocidas.

En total, evaluaron 38 dietas y programas de adelgazamiento durante seis meses, analizando factores como su aporte nutricional, seguridad y cuán fácil es de seguir, así como si ayuda a adelgazar o mantener un peso adecuado, o contribuye a prevenir la diabetes y las enfermedades cardíacas.

"Ninguna dieta es la mejor. La dieta perfecta es aquella que cumple el objetivo de cada persona de manera individual", precisa el doctor David Katz, director del Yale-Griffin Prevention Research Center, en Estados Unidos, y miembro del panel de expertos.

Por eso, el ranking clasifica en orden de importancia a aquellas dietas que obtuvieron mejores puntuaciones generales, y también en subcategorías, como las más adecuadas para bajar de peso, las ideales para personas con diabetes o problemas cardíacos, o las más fáciles de seguir.

"Una clasificación de este tipo es muy útil", opina la doctora Eliana Reyes, directora de la Asociación Chilena de Nutrición Clínica. "Las dietas más saludables o de mejor calidad no son precisamente las que más se realizan, y no todas cuentan con evidencia científica. Que una dieta esté de moda no significa que sea buena".

Junto a la opinión de expertos locales, aquí analizamos cinco de las dietas mejor evaluadas (la lista completa se puede ver en health.usnews.com/best-diet ). Los especialistas enfatizan que un buen plan nutricional siempre debe ir acompañado de actividad física.

Dash.

Aunque su propósito es combatir la hipertensión, la dieta Dash es una gran elección para cualquiera. Propone consumir solo 2.300 miligramos de sodio por día, junto con vegetales, frutas y granos, carnes magras y pescados. También limita la mayoría de las grasas y los dulces. Por lo mismo, destaca como una alternativa para perder peso de forma saludable. "Se puede adaptar para que sea baja en calorías y es bastante segura", dice la doctora Reyes. También es muy recomendable para personas con diabetes o propensas a tener problemas cardíacos.

Mediterránea.

Fue votada como la más sencilla y es la base de la dieta Dash. "Es un estilo de alimentación que incluye muchos vegetales, frutas, pescados, poca carne y pocos alimentos procesados, así como la inclusión de vino en cantidades mínimas (una o dos copas diarias)", precisa Paolo Castro, director del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile. Tanto la dieta Dash como la Mediterránea "cuentan con estudios científicos bien hechos, que avalan su seguridad y eficacia para prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes, por ejemplo", agrega la doctora Ada Cuevas, nutricionista.

De la mente.

La dieta Mind fue concebida para prevenir enfermedades neurológicas, como demencias y el alzhéimer. Para ello, se sugiere el consumo de arándanos, aceite de oliva, nueces y verduras de hoja verde oscuro, así como pescados una o dos veces a la semana, y restringir el consumo de alimentos como carnes rojas, mantequilla y margarina, quesos, dulces y pasteles, y productos fritos o procesados. "Su esencia es razonable: gente que consume una alimentación saludable tiene un menor declive cognitivo y se puede enlentecer el desarrollo de trastornos en esa área", dice la doctora Cuevas.

Clínica mayo.

La dieta de la Clínica Mayo fue creada para ayudar a controlar el peso a largo plazo. Es un plan fácil de seguir, que se compone de dos fases y ofrece métodos prácticos y flexibles que ayudarían a perder entre tres y cinco kilos en las primeras dos semanas.

Pone énfasis en el consumo de frutas, verduras y granos enteros; alimentos que aportan pocas calorías. Es un buen régimen para personas con diabetes o prevenir su aparición. "Es una dieta bastante estructurada, pero eficaz. El problema es que con este tipo de planes la gente al final se aburre, y no logra mayor adherencia en el tiempo", comenta la doctora Reyes.

Weight Watchers.

Se trata de un programa que permite perder hasta 900 gramos por semana, de forma saludable y enseñando a los que la siguen a comer mejor, moverse más y cambiar su mentalidad. Utiliza un sistema de puntos que guía sobre qué cosas comer. Según la lista, se ubica como la mejor dieta para perder peso. Eso sí, como la mayoría de las dietas, "requiere del apoyo de especialistas; se deben adaptar a la persona, según sexo, edad, nivel de actividad física, entre otras variables", dice Castro.

Fertilidad.

Como indica su nombre, su objetivo central es aumentar la ovulación y facilitar la concepción. Los expertos comentan que es beneficiosa para quienes sufren diabetes, es fácil de seguir, es segura y aporta una nutrición correcta. Sin embargo, existe cierto escepticismo sobre su principal cometido. 

El tamaño de las porciones.

Es parte de la cultura "comer hasta terminar el plato". La educación alimentaria en casa juega un rol fundamental y el entorno puede ser un gran desafío. Practicar la moderación, usar un plato más pequeño y evitar las fuentes en la mesa son estrategias que favorecen un mejor crecimiento y evitan el sobrepeso. Cuanto mayor es el tamaño del plato, bowl o paquete, las probabilidades de comer en exceso aumentan. Una de las tantas investigaciones realizadas en la Universidad de Cornell analizó el consumo de snacks en jóvenes invitados a presenciar un partido de fútbol americano. Previo al partido, los jóvenes pasaban de manera aleatoria por una de las dos mesas que tenían los snacks. En una de ellas, los snacks estaban servidos en grandes fuentes, en tanto, en la otra mesa estaban en bowls más pequeños. Los investigadores observaron, que aquellos que tenían la posibilidad de pasar por la mesa con grandes fuentes, se servían 53% más comida y consumían 56% más calorías comparados con aquellos que se servían de los bowls pequeños (LA NACIÓN/GDA).

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