Tendencias

Desayunando creatividad

Creative Mornings es una franquicia internacional de charlas con cafés gratuitos que ya tiene su versión montevideana. Una vez por mes, nuevos aportes e ideas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El equipo de Creative Mornings Montevideo con el séptimo orador, Gonzalo Frasca

A las 8.20 de la mañana del viernes, ya hay un buen número de gente reunida en la sala de conferencias de Sinergia. La brisa de verano colada en pleno otoño acaricia a los que eligen darse los buenos días al aire libre, en la cuidada azotea del espacio de cowork ubicado en Parque Rodó. Se conversa, se sonríe. Todos llevan pegada a la altura del corazón una etiqueta en la que, como modo de presentarse ante los demás, tuvieron que escribir su nombre y contestar una pregunta bastante abierta: "¿Qué te falta?". Se toma, se come. Puertas adentro, un desayuno bufet tienta y alienta a cargar energías para poner la debida atención a la charla que se viene. Scones de queso calentitos, alfajores de maicena, barras de cereal artesanales, galletas y manzanas son parte del menú sólido, que se bajará con jugos, tés y mate.

Sobre las 9, ya con panza llena, corazón contento y curiosidad alerta, Valentina Piquerez pide a todos los participantes que tomen asiento en la sala. El diseñador de videojuegos e investigador en educación Gonzalo Frasca inicia su exposición vestido con una remera que viene a cuento: tiene la estampa de un robot, el tema sobre el que él y otros 114 oradores hablarán a lo largo del mes, en 114 ciudades del mundo.

Todo esto sucedió en la séptima edición de Creative Mornings Montevideo, versión local de una iniciativa que surgió en Nueva York en 2008 (ver recuadro) pero —a imagen y semejanza de las TED, por ejemplo— rápidamente se expandió hasta convertirse en una franquicia internacional que, sin fines de lucro, se propone ser una caja de resonancia para voces creativas diversas.

Cada mes, el equipo de Creative Mornings (CM) de una ciudad miembro sugiere un tema, que será sobre el que versarán las charlas en todo el planeta. Los organizadores se las arreglan para "aterrizar" ese tema a su entorno, invitando un orador que puede encarar la palabra del mes desde cualquier lugar. Los eventos tienen lugar siempre los viernes, siempre a la mañana. Por eso, también es regla regalarle el desayuno a los participantes, que se registraron previamente en la web de forma gratuita. No hay sorteo; es por orden de llegada y hasta que se agoten los cupos.

Valentina, organizadora de CM Montevideo, conoció la movida mientras estudiaba en Barcelona. "Fui a una charla y me pareció increíble, salías con mucha energía, potenciado. Eran las 10 de la mañana y ya estabas con todas las pilas. Y eso que la primera que vi no fue la mejor: eran unas chicas que hablaban sobre alimentación y food design. Lo que me gustó fue la propuesta, la experiencia: ir temprano, no conocer a nadie, que te dieran café gratis, que es algo que te hace sentir bien, y la posibilidad de interactuar con gente de Barcelona y saber de cosas que estaban pasando en la ciudad", cuenta. Para su segunda vez, recuerda, el tema mensual era "Juego" y los oradores eran Djs que trabajaban con una react table. "Algo muy futurista, fue increíble", resume.

A su regreso al país, Valentina se juntó con Sofía Donner, quien como ella había estado viviendo fuera del país, como ella es diseñadora, y como ella quería embarcarse en un proyecto para sacudir la modorra montevideana. "Estábamos las dos con la cuenta en cero, después de viajar, conocer, ver muchas cosas. Y con ganas de hacer. Nosotras somos diseñadoras de producto, pero tratando de dar pasos hacia diseño de servicio que para mí es el nuevo foco: vender una experiencia. La gente está cambiando el punto de vista: A ver, ¿qué quiero consumir? ¿Qué soy: soy lo que tengo o soy lo que vivo? Se le está dando mucha más importancia al vivir, al viajar, al hacer, al compartir. Salir de lo virtual y tener encuentros reales, hacer cosas que estén buenas y sean únicas", explica Valentina.

Así fue surgiendo la idea de gestionar CM Montevideo. "Hicimos un video para aplicar a la asociación mundial, para usar la marca y ser parte de la web. Fuimos armando el equipo, fue surgiendo, y acá estamos ¡en la séptima!", agrega Sofía.

Fueron a conocer el espacio de Sinergia cuando todavía estaba en obra y se fueron convencidas de que era el lugar perfecto para lo que se proponían hacer. "Yo venía con mucha cabeza de la economía colaborativa en el mundo, el intercambio e Internet como manera de conectarte con gente con puntos en común para después interactuar en el mundo real —comenta Valentina—. Y el cowork es uno de los modelos colaborativos".

A comienzos de 2014 empezaron a gestionarlo y en agosto obtuvieron la aprobación de la casa matriz de CM, en Nueva York. Las únicas condiciones que les pusieron eran: tener el lugar físico para los eventos, contar con un equipo organizador —que incluyera técnicos para filmaciones e imágenes que luego se suben a la página web— y alguien que fuera la cara responsable que estuviera trabajando. "O sea, este no podía ser mi trabajo. Es para asegurarse que yo no quisiera hacer plata con esto. Que se arme sin fines de lucro es de las cosas principales", aclara Valentina, quien aparece como cabeza de la versión local. Por lo demás, solo deben respetar el formato y el concepto de la marca.

El primer CM Montevideo fue en noviembre. El tema del mes era "Oportunidad", las anfitrionas invitaron a Gabriel Calderón, y resultó un éxito. Luego de la charla, que dura unos rigurosos 20 minutos, se abre un espacio de preguntas y respuestas. Los oradores pueden ser personajes públicos acostumbrados a pararse en un escenario, figuras del under o creativos con un emprendimiento personal poco conocido pero digno de contarse.

Los siguientes invitados fueron: el chef y educador Diego Ruete (en el marco de la palabra "Educación"), el ilustrador Santiago Giani ("Feo"), la periodista Kristel Latecki ("Clima"), la diseñadora Carolina Leoni ("Tinta"), el colectivo Liberá tu Bicicleta ("Humildad") y Gonzalo Frasca ("Robot").

La estructura de la charla queda a cargo del orador, que puede dar una estándar o agregar alguna dinámica. "Si tienen ideas de hacer algo distinto, es bienvenido. La idea es que dure 20 minutos. Con Liberá tu Bici pasó que se coparon y trajeron su taller de bicis, y cuando terminaron los que quisieron y tenían tiempo se quedaron a arreglar unas bicis y ver cómo era. Supe de una persona que se compró una bici después de la charla de acá, y ahora va todos los días a trabajar del Prado a Pocitos", relata Sofía.

El desayuno de la previa —a cargo de diferentes empresas pequeñas cada mes, que realizan la inversión solo para colaborar y por la difusión de su marca— es, además de una ofrenda a los madrugadores, una excusa para departir con los desconocidos. "Un par de veces hicimos juegos para ayudar a que la gente interactúe más. —cuenta Valentina—. Les dábamos en la previa unos post-it y lapiceras y los invitábamos a que se dieran vuelta y les preguntaran a la persona detrás de ellos cómo se llamaba y a qué se dedicaba, y le hicieran un dibujito. Listo, ahora tenés un nuevo contacto, ¿viste que no era tan difícil hablar?. Uno de nuestros objetivos es que la gente interactúe más".

Para participar de CM solo hay que hacerse un perfil en su página web. El mes próximo, el tema es "Revolución". Las organizadoras prefieren no adelantar quién estará a cargo de la charla, que será el 26 de junio. Las entradas, gratuitas, se liberan el lunes previo. "Es gratis y no hay que hacer nada. Nos han dicho: Yo no trabajo con nada de creatividad, y no importa, vení. Buscamos juntar a gente distinta, con ganas de sumar creatividad a su vida".

Todo inició en una charla.

Creative Mornings ("Mañanas Creativas" en inglés) fue lanzado en 2008 en Nueva York por Tina Roth Eisenberg, creadora del blog y estudio de diseño Swissmiss. Su objetivo era reunir a la comunidad creativa en la ciudad. En entrevistas, ella ha explicado que luego de asistir a muchas conferencias sintió que eran "elitistas" y "poco accesibles", por lo que pensó en gestionar charlas gratuitas. Así organizó un café en su estudio de Brooklyn, el 19 de setiembre de 2008, con la intención de charlar sobre distintas ideas. Rápidamente, su iniciativa evolucionó hasta instalarse como un desayuno mensual que atraía a prestigiosos pensadores, diseñadores y emprendedores. En la actualidad, 115 ciudades forman parte de Creative Mornings. Montevideo se unió en noviembre.

Delicias para escuchar con atención.

La cita es a las 8.15 pero la charla comienza a las 9. El tiempo previo es para hablar distendidamente entre café y scones. "Y que la gente conozca a los patrocinadores, como los chicos de Yo Desayuno y 7 Monos Café, que son súper buena onda y suman mucho con el cariño que le ponen", dice Valentina Piquerez sobre dos empresas que ya han repetido en el CM. Se busca variar cada mes.

Oradores de buen perfil.

Dar con los oradores adecuados cada mes es una de las tareas más difíciles para las organizadoras de CM. Incluso admiten que con los primeros dos invitados, músicos, "rebotaron feo".

"Nos dijeron: Estoy podrido de que se hagan ricos conmigo o Traé a 10 personas a mi toque y capaz que voy. Estaba claro que no eran el perfil", dice hoy Valentina. "Buscamos gente que diga dale, vamos pa' delante. Y que no tengan drama en dedicar una mañana a esto. No hay dinero de por medio", aclara.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)