Nombres del Domingo

De cosmos y tejones

El británico Brian May, guitarrista de Queen, no solo es conocido por su talento musical. Es un científico muy respetado, doctorado en astrofísica. Y también se hace tiempo como activista por flora y fauna.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Brian May, guitarrista de Queen y científico.

LEONEL GARCÍA

El lugar favorito en el mundo de Brian May no es el Madison Square Garden de Nueva York, ni el estadio de Wembley en Londres ni el Budokan de Tokio, míticos aforos que lo ovacionaron colmados más de una vez como guitarrista de Queen. Tampoco su natal distrito de Hampton. El sitio que este inglés de 68 años, que aún conserva su reconocible cabellera al estilo Rey Sol, escogería para depositar su osamenta es la isla de Tenerife, en España. Y por motivos muy distintos a escuchar aplausos o demostrar su destreza en sus solos y su capacidad para reproducir armonías dobles, triples y hasta cuádruples que lo convirtieron en uno de los mayores violeros de la historia del rock.

"El Parque Nacional de Teide, en la isla, me levanta el espíritu. Hay ahí una sensación muy cercana al Paraíso, es muy espiritual para mí. Es ahí probablemente donde me gustaría que mis cenizas fueran desparramadas", dijo May hace apenas días para promover el próximo Festival de Starmus, donde aficionados y profesionales amantes de la astronomía se citan en el verano tinerfeño. "Las vistas del cosmos son sorprendentes desde ahí. Se pueden conseguir preciosas vistas de la Vía Láctea y las luces del zodíaco. ¡Incluso hemos podido ver la gegenschein (débil luminosidad en dirección opuesta al sol), algo que muchos astrónomos jamás pueden! Eso se debe a que la atmósfera en Tenerife es muy transparente, han hecho un gran trabajo en el control de la polución lumínica. Es un lugar maravilloso para observar las estrellas".

El compositor de canciones como We will rock you, Keep yourself alive, Save me, Hammer to fall o Tie your mother down, el luthier de su propia guitarra, la Red Special, es doctorado en astrofísica. De hecho, a mediados del año pasado estuvo invitado por la NASA para seguir desde Maryland la llegada de la misión New Horizons a la órbita de Plutón. Esta pasión había comenzado antes de su suceso como músico.

Donde Brian no se siente nada a gusto en días recientes es en Dorset, Gloucester y Somerset, en su propio país natal. Es que ahí recientemente el gobierno británico comenzó una matanza selectiva de tejones para impedir la propagación de la tuberculosis bovina, cuya responsabilidad en esta enfermedad no es objeto de unanimidad científica. "Esta política es una tragedia para nuestros granjeros, ganado y vida salvaje. Las advertencias científicas fueron ignoradas y ahora hay más tejones condenados a muerte", dijo en declaraciones recogidas por el Daily Echo.

Es que el músico y astrofísico también es un activista por los derechos de los animales. Tanto se ha movilizado en contra de la tradicional caza del zorro como del sacrificio de los tejones. Incluso se ha manifestado preocupado por la suerte de la Sabina de El Hierro, archifamoso árbol retorcido en las Islas Canarias, que ilustró la portada del disco solista de Brian de 1998, Another world.

El padre.

La revista Rolling Stone escribió una vez que si tu banda tiene un cantante como Freddie Mercury, buena suerte tenés si alguien se fija en el resto de los miembros. Bien, en Brian la gente se fijaba. Es más, los fans más ortodoxos de Queen, esos que comenzaron a seguirla antes del suceso de Sheer heart attack (1974) y el estrellato de A night at the opera (1975), siempre vieron en él al guardián del sonido más clásico del cuarteto, ese que combinaba heavy metal con ópera, barroquismo, pop e incluso —en sus inicios— rock progresivo.

Podía ser por su guitarra, la que construyó junto a su padre a los 16 años y cuyas cuerdas pulsa con una moneda de seis peniques, logrando un sonido tan característico y poderoso. Podía ser por su voz, mucho mejor que la de muchos cantantes (notoria en 39, Sleeping on the sidewalk, Sail away sweet sister o Long away) y eclipsada únicamente por un superdotado como Mercury. Podía ser porque todo grupo precisa un alter-ego, y Brian, tímido, retraído y políticamente correctísimo, cumplía el rol de contrastar al explosivo Freddie.

Brian estuvo casado con la misma mujer, Chrissie Mullen, durante la mayor parte de los años de gloria de Queen, entre 1974 y 1988. Ella es la madre de sus tres hijos Jimmy (37), Louise (34) y Emily (28) y vivió toda la etapa de las giras. Bastante duró el matrimonio. Cuando se separaron, en 1988, el músico ya había iniciado un affaire con la actriz Anita Dobson, con la que terminaría casándose en 2000.

Los fines de los 80 y principios de los 90 le resultaron complicados. Su separación, su sensación de haber fracasado como padre, la muerte de su propio padre y la de Freddy Mercury (en 1991, de sida), lo sumieron en una gran depresión. Incluso llegó a pensar en suicidarse. Lo salvó su amor por las ciencias y por el rock. Sus estudios en astrofísica, comenzados en la época inicial de Queen, terminaron con su doctorado en el Colegio Imperial de Londres mucho después, en 2007.

A su vez, tanto él como el baterista Roger Taylor fueron los impulsores de que Queen siguiera vivo luego de la muerte de Freddy, llevando adelante los proyectos Queen + Paul Rodgers primero y Queen + Adam Lambert después. Estas últimas iniciativas fueron exitosas pero lo alejaron de buena parte de los fans de la primera hora, para quienes Queen sin su cantante original era algo herético, directamente impensable.

Su padre Harold, con quien construyó su guitarra tan famosa, se había disgustado con él cuando abandonó sus estudios universitarios por el rock. Brian lo convenció invitándolo al concierto que Queen dio en el Madison Square Garden neoyorquino en 1977. Ahí vio qué tan grande era el baile en que su hijo se había metido. Finalmente, le dio el gusto al viejo, y sin dejar la música.

Estrella de rock rector universitario.

Entre 2008 y 2013 Brian May fue el rector de la Universidad John Moores de Liverpool (LJMU, por la sigla en inglés). Cuando accedió al cargo, sucedió a la abogada Cherie Blair, esposa del exprimer ministro británico.

"No importa qué edad tengas o en qué etapa de la vida te encuentres: nunca es demasiado tarde para comenzar a aprender", dijo el guitarrista de Queen, quien ya había recibido en 2007 una beca de investigación honoraria de la LJMU y se declaró "muy orgulloso" de su nueva responsabilidad.

Los años previos había estado muy activo académicamente. No solo había culminado su tesis doctoral sobre polvo estelar en 2007, también había escrito Bang! La historia completa del universo, junto a Chris Lintott y Patrick Moore.

En su designación, las autoridades académicas destacaron el ejemplo que representa May, ya que pese a su fama y fortuna como músico jamás abandonó su pasión por la ciencia y la astronomía.

También se cortó en solitario.

Por fuera de Queen (o los proyectos Queen + tras Freddie), la carrera solista de Brian May ha tenido altibajos. Debutó aún con el cuarteto en funciones en 1983 con el EP Star Fleet Proyect, sin gran repercusión. Su mayor éxito fue el disco Back to the ligth (1992), que contenía dos Top 10: Too much love will kill you y Driven by you. Another world (1998) y la banda de sonido de Furia (2000), pasaron casi sin hacer ruido.

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