NOMBRES

Un cineasta controvertido

Las obras de Darren Aronofsky nunca dejan indiferentes al público y a la crítica. Su estreno más reciente causa conmoción en la Mostra de Venecia.

Darren Aronofsky

Con su última película creó dos bandos en la Mostra de Venecia. Unos lo aplaudieron con fervor y renovaron sus votos al director de culto a la vez que consagrado por el Oscar. Otros lo abuchearon abiertamente, enojados con un artista al que acusan de pretencioso y artificial. Lo cierto es que nadie queda indiferente ante una obra de Darren Aronofsky, el cineasta más controvertido del momento y tal vez uno de los más interesantes en el séptimo arte.

Aronofsky concibe el cine desde un ángulo a menudo opuesto al mainstream, pero con la suficiente sabiduría como para "colarse" en el cine comercial con algunas obras de sólida factura y dispar recepción. Dos ejemplos de ello serían la exquisita Cisne Negro, con la que Natalie Portman se llevó el Oscar a la Mejor Actriz en 2011, donde el director ajustó el foco en torno al obsesivo mundo de las estrellas del ballet. El otro ejemplo es El Luchador, una epopeya de corte realista en torno a una antigua estrella de la lucha libre en franca decadencia encarnado por un crepuscular Mickey Rourke.

Más allá de la pantalla, Aronosky se convirtió también en una presa por demás preciada para el ejército de paparazzi que persigue a las estrellas de la industria cinematográfica con gula insaciable. Su relación poco ventilada con la actriz Jennifer Lawrence, que protagoniza su reciente Mother!, se convirtió por fin en trofeo del fotógrafo que los captó dándose un beso en una calle de Nueva York. La actriz, una de las mejor cotizadas del cine, es 21 años menor que el cineasta que siempre ha preferido mantener el perfil extremadamente bajo de su vida privada y, en particular, de sus relaciones sentimentales.

SIEMPRE DISTINTO

Sus padres lo bautizaron Henry Chance, mucho después se lo cambiaría por Darren. Hijo de Abraham y Charlotte, un matrimonio judío de ascendencia polaca, profesores afincados en Brooklyn, Nueva York, nació un 12 de febrero de 1969. Sus inclinaciones artísticas comenzaron a manifestarse desde muy joven; durante su adolescencia neoyorquina fue atraído por el arte callejero del graffiti. Por esa época también empezó a desarrollar su gusto por el cine clásico.

Darren comenzó sus estudios en el instituto Edward R. Murrow, el mismo al que concurría la actriz Marisa Tomei, a quien luego terminaría contratando para un film. Cuando terminó sus estudios allí se matriculó en Harvard para continuar su formación en animación e imagen real. Fue entonces cuando realizó el primer corto de su carrera, titulado Supermarket Sweep, que recibió diversos premios y llamó la atención por su gran potencia visual.

Luego realizó dos cortos más antes de meterse de lleno en el que sería su primer largometraje, Pi (1998), que incluso vino a presentar a Montevideo. Aronofsky escribió y dirigió esta primera película, una suerte thriller matemático que con una inversión de apenas 60.000 dólares fue apreciada como una revelación. Y como tal fue distinguida en el Festival de Sundance, con el premio al mejor realizador. Filmada en blanco y negro, cuenta con una banda sonora a cargo de Clint Mansell, que se convertiría en su compositor habitual.

La trama de esta primera película revela de algún modo las preocupaciones centrales de Aronofsky como artista. Brevemente, se trata de la historia de Max, un brillante matemático obsesionado con la idea de que, pese al aparente caos que rige el universo, existe un sistema numérico secreto capaz de prever y controlar todo lo que sucede en él. Max empieza su investigación sumergiéndose en el mercado bursátil, y pronto llega a la conclusión de que todo lleva de manera inexorable al número Pi (3,1415...). Pronto empieza a correr el rumor de que un matemático está a punto de descubrir una fórmula que asegurará el éxito en las finanzas y comienzan a asediarlo una agresiva firma de Wall Street y una secta judía que lo cree en poder de secretos de la Kabalah. El resultado de ello es un thriller delirante que de inmediato llamó la atención del público y la crítica.

Su segunda realización, Réquiem por un sueño (2000), se sumerge en el mundo de las drogas o, en realidad, de las adicciones y sus consecuencias devastadoras para las personas. Esta película concitó el reconocimiento del público y, según la crítica especializada, se convirtió rápidamente en un film de culto. Junto con el filme, su banda sonora cobró gran notoriedad. El tema Lux Aeterna, creado por Clint Mansell, fue remezclado y utilizado en decenas de tráilers cinematográficos posteriores. La actriz Ellen Burstyn estuvo nominada al Oscar por su papel en la cinta, y también al Globo de Oro como mejor actriz por su interpretación.

Su tercera película, La fuente de la vida (2006), no siguió el mismo camino. No tuvo éxito de público, aunque la crítica resaltó la factura de esta obra, que fue bien recibida en ámbitos como la Mostra de Venecia. En cualquier caso no sería sino hasta su siguiente título, El Luchador (2008), que Aronofsky volvería a captar el interés de crítica y público. Aquí narra la vida de un acabado Randy Robinson, un antiguo campeón de lucha libre que conoció momentos de gloria y que trata de volver al candelero. Aronofsky logra sacar de Mickey Rourke un enorme trabajo de actuación, mostrando al campeón más cerca de sus miserias que de sus coronas cuando acepta pelear con un antiguo contrincante para celebrar los veinte años de su retiro. En ese trance descubre que padece una enfermedad al corazón que lo pondrá abiertamente en peligro.

De este modo, llega la obra que lo consagraría definitivamente y le permitiría alzarse en 2011 con un Oscar como Mejor Director y su protagonista, Natalie Portman, a Mejor Actriz. La película Cisne Negro (Black Swan) ha sido considerada como un thriller psicológico y juega con el tema del doble en la figura de Nina, la bailarina estrella de una compañía de Ballet de Nueva York que interpretará a la figura principal de El Lago de los Cisnes. Nina, que vive con su madre dedicada de lleno a la danza, pronto se obsesiona con el cisne negro, el lado oscuro de la historia que narra esta obra clásica.

Y ahora vuelve con Mother!, que se estrena este jueves 21, una pesadilla de dos horas de duración con un elenco de primera línea: Jennifer Lawrence, Javier Bardem, Ed Harris y Michelle Pfeiffer. Nuevamente los intereses del cineasta vuelven a quedar patentes en esta obra, sobre todo el acento puesto en la crisis moral hacia la que parece correr la humanidad.

Con el aplauso del público o sin él, Aronofsky difícilmente pasará inadvertido y el interés por su carrera como director no hace más que incrementarse.

TRES HITOS

EL LUCHADOR. Esta película podría inscribirse en el "realismo sucio". Con guion de Robert D. Siegel, un antiguo columnista de The Onion, se narra la historia de Randy Robinson, un antiguo campeón de lucha libre caído en el olvido. Encarnado por Mickey Rourke, logra una notable interpretación dramática, secundado por Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. Fue nominado al Oscar y obtuvo dos Globo de Oro y un Bafta.

CISNE NEGRO. Esta película le valió el Oscar como Mejor Director, al tiempo que Natalie Portman se lo llevó a la Mejor Actriz en la edición de 2011. Allí interpreta a Nina Sayers, una joven bailarina que vive junto a su madre, exbailarina, cuando es convocada para actuar como figura principal en El Lago de los Cisnes. El juego entre el cisne blanco y el cisne negro narra el abismo de una obsesión.

MOTHER! La película cuenta la historia de una joven pareja sin nombre, conformada por Jennifer Lawrence y Javier Bardem, que llegan para residir en una casa de campo en reparación. Bardem interpreta a un escritor en busca de inspiración mientras su esposa trata de hacer de su casa en reparación un hogar acogedor. Pero pronto comienza a ser, literalmente, invadida con la llegada de dos extraños que abren las puertas al delirio.

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