NOMBRES DEL DOMINGO

Aretha Franklin se despide

La Reina del Soul anunció su retiro de los escenarios, pero antes grabará su disco N° 42 junto a Stevie Wonder y no descarta volver a actuar.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Aretha Franklin

Hace pocos días hizo el anuncio. Aretha Franklin se retira a los 75 años, pero antes de abandonar los escenarios la legendaria cantante grabará un último disco con Stevie Wonder. El retiro llega unos meses después de que la artista se viera obligada a suspender una serie de recitales previstos para los meses de agosto y setiembre del año pasado, por recomendación médica. De todos modos, al hacer el anuncio La Reina del Soul aclaró que no se trata de una jubilación total, ya que deslizó la posibilidad de realizar algún concierto en algún momento del año.

Lo cierto es que este parece ser el cierre de casi medio siglo de carrera para una de las voces más seductoras de la música popular estadounidense. Aunque en los últimos tiempos Aretha ha disminuido su exposición, sus actuaciones nunca pasan desapercibidas. El año pasado reapareció luego de suspender los conciertos para interpretar el Himno Nacional de su país en la apertura de un partido de la NFL entre los Detroit Lions y los Minnessota Vikings, en una versión que de inmediato despertó polémica. Para unos su interpretación fue excesivamente lenta y llena de requiebros, característicos de su voz de mezzosoprano. Para otros fue una demostración suprema de arte que arrancó lágrimas de emoción. Para nadie resultó indiferente.

El estilo inconfundible de Aretha Franklin ha marcado generaciones de público y de artistas. Su marca puede apreciarse en otras cantantes que han alcanzado enormes cotas de popularidad internacional, tales los casos de Beyoncé, Mariah Carey, o Christina Aguilera, todas ellas deudoras de la arrolladora voz.

La ductilidad que caracteriza su estilo ha permitido ubicarla tanto en el soul, desde sus inicios en la década de 1960, en el Rythm & Blues en la década de 1970 y en la música disco durante los 80. Y en cada una de esas modalidades Aretha imprimió una característica única y profundamente enraizada con su historia personal: el góspel.

El sur profundo.

Aretha nació el 25 de marzo de 1942 en Memphis, Tennessee, aunque pasó casi toda su infancia en Detroit. Era hija del predicador Clarence LeVaughn Franklin y de la cantante de góspel Barbara Franklin. La madre se fue del hogar y poco después falleció, con lo que tanto Aretha como sus dos hermanas crecieron al cuidado del predicador.

Las cualidades de Aretha pronto se hicieron evidentes y el padre intentó estimularla para que aprendiera piano. Pero la niña tenía sus propias ideas y prefirió dedicarse a los secretos del góspel escuchando grabaciones. En poco tiempo deslumbró a todos interpretando una versión de Precious Lord, y los maestros del góspel James Cleveland, Clara Ward y Mahalia Jackson, amigos de la familia, pronto comenzaron a orientar a la niña prodigio.

Junto a sus hermanas Carolyn y Emma cantaron en el coro de la iglesia bautista de Detroit, fundada por su padre. El predicador conocido como "la voz del millón de dólares" era también uno de los principales confidentes de Martin Luther King, lo cual hablaba de la gran influencia que tenía en la comunidad afroamericana. Algunas notables voces del jazz solían pasar por la casa de los Franklin, tales como Dinah Washington o Ella Fitzgerald.

Aretha tuvo su primer hijo a los 14 años, mientras comenzaba a remontar en su carrera. Su vida sentimental nunca se contrapondría a su vida artística, que ya comenzaba a correr con la fuerza aluvional por la potencia de su voz. Por esos tiempos hizo su primera grabación en el sello JVB/Battle Records, con una selección de góspel que se reeditaría poco después. En 1960 viajó a Nueva York para tomar clases de técnica vocal y danza, al tiempo que comenzaba a probar suerte con distintas discográficas.

Entre 1961 y 1966 la cantante grabó varias piezas para los sellos Columbia y Harmony, donde se la colocaba en el catálogo de jazz, aunque ya entonces Aretha sentía su total inclinación por el soul. Pero no fue sino hasta 1967 cuando abandonó Columbia y comenzó a grabar para el sello Atlantic Records, donde el productor Jerry Wexler empujó definitivamente a la cantante hacia el soul. Allí nació el sello expresivo que caracterizaría su carrera hasta la fecha y grabó uno de los temas considerados como una de las obras maestras del soul: I never loved a man the way I love you.

Sello personal.

El góspel como principal referencia musical y letras muy definidas donde la artista se enfocó siempre en la reivindicación femenina, el orgullo racial y la reafirmación personal conforman su sello.

Artista de una marcada personalidad, Aretha Franklin tuvo claro sus propósitos artísticos desde los inicios. Además de estar rodeada de grandes músicos, la cantante marcaba su presencia cantando y al piano para interpretar sus grandes éxitos. Un alto sentido de la competencia le valió no pocos enemigos, sobre todo entre cantantes que rivalizaron en cartelera como Barbra Streisand, Roberta Flack o Withney Houston.

Para revistas como Jet o Ebony, Aretha es un paradigma de fortaleza ante las adversidades. En 1979, su padre se enfrentó a tiros con unos ladrones y quedó malherido. Murió tras permanecer cinco años en coma y Aretha se hizo cargo de todas las deudas. Sus hermanas sucumbieron ante el cáncer; ella misma ha superado esa enfermedad. Eso sí, siempe se ha negado a hablar de ello.

Acostumbrada a un trato más que respetuoso, la Reina del Soul se llevó un enorme disgusto en 2014, cuando se publicó el libro Respect: the life of Aretha Franklin. Firmado por David Ritz, que había trabajado con ella en su autobiografía y que se frustró con las limitaciones impuestas, el libro presenta un panorama descarnado de desastres conyugales, rencillas de la farándula, problemas económicos y vicios menores desfilaron por las páginas.

Un largo camino desde el Deep South al Norte industrializado que la vio triunfar. Según la revista Rolling Stone en la lista de 100 grandes cantantes de la historia Aretha Franklin ocupa el primer lugar. La misma revista la ubica en el lugar número nueve entre los 100 grandes artistas de todos los rubros.

Fue además la primera mujer en ingresar al Rock and Roll Hall of Fame. Dos presidentes le entregaron medallas por su carrera artística, Bill Clinton y George W. Bush. En tanto el expresidente Barack Obama es un rendido admirador de la cantante.

Pero, más allá del anuncio, el final no ha llegado para Aretha Franklin. Su voz todavía vibra y toca las fibras más profundas, como el primer día.

Aretha cantó para Obama en 2009.

El acto de asunción del presidente Barack Obama se convirtió en un evento visto por millones de personas en todo el mundo. La primera investidura con visos históricos tuvo lugar el 20 de enero de 2009. Frente al Capitolio la cantante Aretha Franklin fue una de las voces principales. Obama se declaró como un rendido admirador de la Reina del Soul.

ALGUNOS ÉXITOS QUE TOMÓ PRESTADOS.

Tema de Adéle.

En 2014 Aretha Franklin publicó un disco con una decena de canciones, entre ellas Rolling in the Deep, de Adele. "Además de la artista maravillosa que es, (Adele) es una compositora muy buena", dijo.

Gloria Gaynor.

En 1978 Gloria Gaynor convirtió el tema I Will Survive, escrito por Freddy Perren y Dino Fekaris en un éxito. En su colección de versiones publicado en 2009 Aretha Franklin lo incluyó como tema ícono.

Con Stevie Wonder

El disco número 42 que se publicará el mes que viene se convertirá en la despedida de Aretha Franklin. El músico Stevie Wonder, de quien ella es una confesa admiradora, será el productor de esta nueva obra.

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