de "golden age" a  "where's at"

Beck en Montevideo: canciones singulares para múltiples gustos

El cantante y compositor se presentó ante un Teatro Metro lleno y fervoroso.

Calor arriba y abajo del escenario                                                                                                         Foto: Patricia Torres

  •  
Fabián Muromié nov 13 2013 10:19

Camisa oscura ajustada al cuello y cuerpo. Saco y sombrero ídem. De cuerpo delgado y menudo, Beck salió al primer encuentro del público montevideano con uno de sus mejores y más serenos temas, esa balada de country espacial que es Golden age del disco Sea Change (para el repertorio íntegro de la noche del 12, ver acá)

Curiosa elección de tema para abrir el concierto. Pero Beck es un músico que despierta la curiosidad. Aparentemente le gusta jugar con sus propias canciones, y también con la posible expectativa que uno podría tener antes de verlo por primera vez en vivo en una ciudad en la que nunca antes tocó.

Antes que transcurriera siquiera media hora de concierto ya había tocado dos de sus más grandes éxitos: Devil's haircut y Loser, dos temas que hicieron que paulatinamente la gente se fuera parando a bailar y a aplaudir a este rubio cronista de las músicas contemporáneas de su país.

Con la armónica y la guitarra acústica, Beck visita el blues y el country. Con su guitarra eléctrica, puede desatar una intensa pero casi siempre prolija descarga de rock enérgico y frenético. Y con las "dos bandejas y un micrófono", componer un collage de hip hop en la que rapea como canta: como si hubiese fumado un porro, arrastrando las palabras y siempre llegando justito a los límites que marca la métrica de la canción. Aunque no sea un gran cantante, sabe sacarle partido a su garganta. Y como front-man es bastante más expansivo que lo que se infiere de su gesto adusto y serio. No sonreirá nunca, pero consigue hacer sonreír a los demás, y se entrega al baile.

Acompañado por una banda muy competente —en particular el guitarrista y el baterista— Beck prometió al comienzo del concierto un show largo. No fue maratónico, pero las 22 canciones que sí tocó dejaron claro por qué fue uno de los músicos de rock más importantes y exitosos de la década de los años noventa, y por qué, a casi veinte años de algunos de sus más emblemáticos temas, éstos siguen conservando mucha de la frescura con la que salieron a recorrer el mundo.

Comentarios
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)
user-photo
Si no puedes leer la imagen de validación haz clic aquí
Pulse aquí para volver a la versión mobile.