GLEN CAMPBELL (1936-2017)

El vaquero brillante

Hasta Eddie Van Halen, uno de los mejores guitarristas de la historia del rock, pidió para tomar clases con él.

Glen Campbell. Foto Tim Seidenstricker
Glen Campbell. Foto Tim Seindenstricker

Luis Fernando Iglesias

EL 8 DE agosto de 2017 falleció en Nashville el guitarrista y cantante Glen Campbell. En 2010, confirmando las sospechas de su esposa Kimberly Woolen y de amigos, se le diagnosticó el mal de Alzheimer. Alice Cooper, su compañero de golf en Phoenix donde ambos vivían, recuerda que le llamó la atención cómo Campbell le hacía un chiste en el hoyo uno y, tres o cuatro hoyos más adelante, se lo repetía. El médico que le confirmó la enfermedad le preguntó si no le extrañaba no recordar casi nada de su pasado. Campbell le contestó que pensó que lo hacía para tener más libre su cerebro y olvidar las cosas malas. Ese duro diagnóstico no significó el final de la carrera de quien fue una de las imágenes más representativas de la música norteamericana. Una leyenda de la música country que visitó varios estilos y que en los sesenta y setenta se convirtió en una estrella del pop. Alice Cooper contó que uno de los mejores guitarristas del rock, Eddie Van Halen, una vez le preguntó si Campbell estaría dispuesto a darle algunas clases de guitarra.

Glen Travis Campbell nació en 1936 en la comunidad de Billstown, Arkansas, en el seno de una familia de doce hijos de condición muy humilde. La granja familiar no daba para sustentar a todos y Glen recogía algodón en establecimientos vecinos. Completar un dólar de salario era toda una hazaña. Su familia gustaba mucho de la música y todos cantaban.Un tío le regaló una guitarra barata y le enseñó algunos acordes. Campbell nunca tomó clases formales ni supo leer partituras. Era zurdo pero tocaba la guitarra como si fuera derecho. Comenzó a sacar canciones de la radio y entendió que tenía una rara facilidad para dominar el instrumento. A los diecisiete años se mudó a Albuquerque. Tocó en algunas pequeñas bandas locales pero es con su llegada a Los Ángeles en 1958, y su transformación en músico de sesión, que empieza su carrera. Campbell integró una de las más brillantes generaciones de músicos llamada la wrecking crew (pandilla de demolición) que motivó un excelente documental (The Wrecking Crew, 2008, disponible en Netflix). Con ese grupo tocó, entre otros, para Nat King Cole, Frank Sinatra, Elvis Presley y una lista interminable de solistas y bandas de éxito. Integró los Beach Boys saliendo de gira con ellos en lugar de Brian Wilson, quien prefería quedarse en las grabaciones de la que sería su obra máxima Pet Sounds (1966). En 1961 Capitol Records le da la oportunidad y saca un simple como solista, "Turn around, look at me", que tiene ventas aceptables. En la grabación lo acompañan el baterista Earl Palmer y otros compañeros de la wrecking crew. El cambio de músico de estudio a solista no fue fácil. Campbell recuerda una gira que hizo, solo con su guitarra, como telonero de The Doors. Desde que empezaba a cantar sentía los gritos de la multitud pidiendo por la banda mientras él anhelaba volver al estudio. Lugar donde era feliz y ganaba más dinero.

Canciones y lugares.

En 1967 Campbell obtiene su primer gran éxito con "Gentle on my mind" de John Hartford, un tema folk-country que ganó varios Grammys. Ese mismo año elige una canción que ya había sido grabada por Johnny Rivers un par de años antes, "By the time I get to Phoenix" de Jimmy Webb. El tema relata el viaje desde Los Ángeles hasta Phoenix de un hombre abandonado por su mujer. En cada parada piensa lo que ella debe estar haciendo. Webb recuerda sus nervios cuando conoció a Campbell. Llegó con una bandana en su cabeza y aspecto de hippie. Lo primero que le dijo el cantante fue si no creía que era hora de cortarse el pelo. Por muchos años Webb sería su amigo y compositor preferido. Al año siguiente le dijo que necesitaba otro éxito que mencionara algún lugar de Norteamérica. Webb recordó un viaje por una carretera rural, en completa soledad, con la única visión de los postes telefónicos al costado del camino. Al atardecer vio a un operario que trabajaba subido a uno de ellos e intentaba hablar por un aparato en el silencio total del paisaje. "Wichita Lineman" (1968) ha sido llamada la primera canción country-existencial. El comienzo del tema tiene una genial línea de bajo, tocada por su compañera de la wrecking crew Carol Kaye, quien confesó que la primera vez que la escuchó en la radio se puso a llorar de la emoción.

El final de la década lo encuentra al frente del programa televisivo The Glen Campbell Goodtime Hour, que duró desde 1969 a 1972. Los setenta son años de éxitos. Sobresalen canciones como "Rhinestone Cowboy" (1975) de Larry Weiss que había pasado casi desapercibida y que Campbell rehízo siendo su mayor éxito comercial, o "Southern Nights"(1977) de Allen Toussaint, canción de estilo country rock que tuvo un gran suceso mundial. Es también una época donde lucha con sus demonios. La cocaína y el alcohol lo habían atrapado hasta que, luego de una larga lucha, logra dejarlos. Cuatro matrimonios y ocho hijos contribuyeron a una vida agitada mientras se consolidaba como un ícono del country norteamericano que al hablar nunca perdió su tono sureño y campesino. En los ochenta, el éxito de sus discos decae y Capitol rechaza la canción "Highwayman" (1981) también compuesta por Webb. Abandona el sello discográfico pero sigue editando álbumes hasta llegar a un total de sesenta y cuatro discos. Fue actor de cine, apareció en teleseries y como invitado en varios programas. Si bien su época de mayor éxito había pasado, había que lograr que el declive fuera lo más largo posible, como dijo un miembro de la wrecking crew.

Canción de despedida.

El documental Ill be me (Yo seré yo, 2014, disponible en Netflix) de James Keach cuenta la decisión que tomó la esposa de Campbell de hacer una gira de despedida del cantante pese a su enfermedad. Integraron la banda que lo acompañó, entre otros músicos, los tres hijos del matrimonio. La película documenta esa gira. En las actuaciones Campbell depende de la pantalla que tiene a su frente con las letras de los temas. Hay confusiones, enojos, le es imposible presentar a la banda al no recordar los nombres de los integrantes, pero basta que tome su guitarra para que todo vuelva a la normalidad. Las notas se ubican siempre en el lugar correcto. Según Webb casi todas las actuaciones fueron buenas sin disimular los inconvenientes. En una de ellas, Campbell cantó "Wichita Lineman" y enseguida repitió la canción. Luego de que la finalizó por segunda vez, hubo un respetuoso silencio por parte del público hasta que comenzó un rumor, que luego pasó a ser grito, pidiéndole que la cantara de nuevo.

El cantante dejó una última canción que es parte de la banda sonora del documental, "I'm not gonna miss you" (No te extrañaré) escrita por el propio Campbell con el productor Julian Raymond. Fue nominada al Oscar como mejor tema original y obtuvo un Grammy por mejor canción country. La inspiración surgió de las constantes preguntas que recibía sobre su enfermedad. Respondía que como no recordaba nada al menos no los iba a extrañar. El 30 de septiembre de 2014, Campbell entró por última vez a un estudio de grabación, ese ambiente en el que vivió los momentos más felices de su vida. A su lado, como no podía ser de otra manera, acompañando a su par que se convirtió en estrella, estaban algunos de sus viejos amigos de la wrecking crew. La grabación de "I'm not gonna miss you" solamente necesitó de cuatro tomas para quedar perfecta. Esa cruel enfermedad, que borra los recuerdos, había sido derrotada por su música.

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