Historia de la sensibilidad

El camino de un clásico

Por qué este libro de José Pedro Barrán se convirtió en un libro icónico, tanto en el imaginario como en las ventas.

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Foto: Darwin Borrelli

BANDA ORIENTAL editó, ahora en un único volumen, los dos tomos de la Historia de la sensibilidad en el Uruguay de José Pedro Barrán (1934-2009). Desde la aparición en 1989 del primero, La cultura "bárbara", y un año más tarde el segundo, El disciplinamiento, sólo habían conocido ediciones por separado. El historiador los concibió como una sola obra. Es de celebrar que ahora los reúna la colección Heber Raviolo de la editorial.

Barrán es autor de una vasta obra histórica, buena parte escrita en colaboración con Benjamín Nahum. La dupla intelectual comenzó su trabajo con Bases económicas de la revolución artiguista (1964) y continuó publicando a dos firmas durante más de veinte años, siempre con Banda Oriental. En la Historia rural del Uruguay moderno, siete tomos publicados entre 1967 y 1978, los autores estudiaron los cambios producidos en el medio rural entre el fin de la Guerra Grande y el inicio de la Primera Guerra Mundial. El trabajo continuó con Batlle, los estancieros y el imperio británico en ocho tomos, publicado entre 1979 y 1985. Cinco de esos ocho tomos los escribió junto a Nahum.

La cultura "bárbara" abre el comienzo del trabajo unipersonal de Barrán, que se consolidó con El disciplinamiento y luego continuaría con los tres tomos de Medicina y sociedad en el Uruguay del novecientos:I) El poder de curar (1992), II) La ortopedia de los pobres (1993), y III) La invención del cuerpo (1995). También están Amor y transgresión en Montevideo 1919-1931 (2001), e Intimidad, divorcio y nueva moral en el Uruguay del novecientos (2008).

LAS DESVERGÜENZAS DEL YO.

La obra que inicia la Historia de la sensibilidad... también marca la migración definitiva del autor desde la "Historia social, económica y política" a la "Historia social y cultural". A Barrán le gustaba llamarla "Historia de la sensibilidad" y no de las mentalidades, expresión que emplea la historiografía francesa. Entendía que sensibilidad es un concepto que requiere menos explicaciones y se adapta mejor a nuestra cultura y lenguaje.

Esta Historia se ocupa de "analizar la evolución de la facultad de sentir, de percibir placer y dolor, que cada cultura tiene y en relación a qué la tiene. Pretende ser, más que una historia de los hábitos del pensar en una época —aunque también puede incluirlos—, una historia de las emociones…" explica Barrán.

Nuevos temas de estudio requerían nuevas fuentes y de ellas se sirvió Barrán con rigor y finísima percepción interpretativa: aparecen cartas familiares, reglamentos, textos escolares, avisos fúnebres, y sermones religiosos entre los documentos que nos ofrece para conocer, sentir, e incluso —no sería exagerado decir— palpar y oler, la materia de la que está hecha la subjetividad de una época.

La violencia, el juego y la sexualidad en el período de la cultura "bárbara", es decir, en la primera mitad del siglo XIX, son los tres campos de estudio del primer volumen. Una época caracterizada por "las desvergüenzas del yo", una sociedad que contiene poco las pasiones, que todavía admite los olores fuertes del cuerpo sucio y que expone "sin rubor la pasión, el llanto, la risa y la violencia".

Esa sociedad practicó y legitimó la violencia física: del Estado sobre los súbditos, de los padres sobre los hijos, de los maestros sobre los alumnos y de los patrones sobre los sirvientes.

El disciplinamiento, a su vez,estudia la nueva sensibilidad del Uruguay del novecientos. Barrán ubica su gestación y nacimiento, con la flexibilidad del caso, pues se trata de cambios culturales en las tres décadas que van de 1860 a 1890.

La sensibilidad del novecientos se ha civilizado. Oculta y aleja la muerte de la vida cotidiana, sustituye la sexualidad por el puritanismo y reza en nuevos altares: el trabajo, el ahorro, el orden y la higiene. Esa sociedad limita el ocio, encuadra a los niños volviendola escuela obligatoria a partir de 1877, y observa a los jóvenes —condena la masturbación de los varones por motivos morales y de higiene (la femenina era impensable). También recluye a la mujer, destierra los castigos corporales y aprueba la ley de abolición de la pena de muerte (1907). Una sociedad que rechaza por vulgares los excesos (en la comida, en el festejo, en el vocabulario, en la expresión de las emociones) y se pretende recatada, circunspecta, disciplinada. Una sociedad, en fin, altamente conservadora.

La Historia de la sensibilidad... fue recibida con entusiasmo por los lectores uruguayos y también fuera del país. Ha sido, cualidad poco frecuente en un trabajo histórico, un best seller. La primera edición, de dos mil ejemplares, se agotó en un mes, y desde entonces vendió más de veinte mil. La edición de los dos tomos reunidos ha vendido hasta el momento 4.500 ejemplares y acaba de entrar una nueva edición a imprenta. Barrán se jactaba ante sus amigos que, en proporción, él había vendido más que Montaillou, de Emmanuel Le Roy Ladurie, el gran éxito de la historiografía francesa sobre la vida de la gente común en el pueblo medieval que da nombre a la obra.

POR QUÉ UN CLÁSICO.

Mucho se ha escrito sobre las condiciones que debe reunir una obra para ser considerada clásica. La Historia de la sensibilidad... posee más de una, y sobre todo la más destacada: funciona como nexo entre el pasado y el presente. Nos ayuda a entender el pasado, y a partir de allí también nos comprendemos mejor como individuos e integrantes de una sociedad específica, la uruguaya. Es una referencia cultural compartida.

La historiadora Isabella Cosse propone una definición que se ajusta de manera exacta a la doble cualidad del campo de estudio abierto por Barrán: innovación historiográfica y provocación intelectual. (Revista de la Biblioteca Nacional,Época 3, año 5, 2013).

Barrán le descubrió al público temas y una mirada que no estaban en la Historia, y lo hizo de una manera que anuda el rigor histórico con el pulso narrativo de la buena literatura. Analiza, interpreta, entusiasma y hasta se permite dudar o conjeturar. Sus conjeturas nos estimulan a conocer, pensar e imaginar. Nos dice por ejemplo: "El que una sociedad admita el llanto más fácilmente que otra, de alguna manera puede estar conectado con su demografía, así como el que una cultura valore más la agresividad que otra tal vez se relacione, entre otras cosas, con su paisaje".

Su mirada ha enriquecido a otras disciplinas y por ello la Historia de la sensibilidad... y los libros que le siguieron son lectura recomendada u obligatoria de carreras como Psicología, Arquitectura, Sociología o Medicina.

El entusiasmo y la empatía que generó en los lectores sorprendió al historiador y a sus editores. Cuenta Alcides Abella de Banda Oriental que una vez le preguntó a un profesor de Historia de la Arquitectura por qué recomendaba el libro a sus estudiantes: "Porque nos muestra cómo eran las personas que vivían en las casas que nosotros estudiamos"; y un escritor le comentó, también a Abella, que la lectura de Barrán le había permitido conocer y entender a su propia familia. No es poco.

Pero además, sin proponérselo, Barrán impuso un lenguaje. Periodistas y comunicadores se han apropiado y emplean (cierto es que a veces con ligereza) los conceptos de cultura bárbara y de disciplinamiento para explicar o interpretar hechos del pasado y aun del presente.

HISTORIA DE LA SENSIBILIDAD EN EL URUGUAY, La cultura "bárbara" (1800-1860) y El disciplinamiento (1860-1920) de José Pedro Barrán. Banda Oriental, 2014. Montevideo, 441 págs.

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