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EN EL TEATRO SOLÍS
Gran Festival de Percusión

El esfuerzo conjunto de la Escuela Universitaria de Música y la Orquesta Filarmónica logró la proeza de concretar —en medio de los menguados presupuestos culturales del momento— un tercer Festival de Percusión de Montevideo que tuvo tres días de duración e importantes visitantes extranjeros: el Dúo Ello de Brasil, el Ensamble de Percusión de Stuttgart y el Amsterdam Percussion Group (APG) que dirige el español Josep Vicent.

La masiva afluencia de público que concitaron los tres días (el primero en el Centro Cultural de España y los dos siguientes en el Solís) fue un claro reflejo de la estima y popularidad que tiene la gente uruguaya por la percusión. Algo que para corroborar sólo basta con salir a recorrer Montevideo un sábado de noche: hay en cada barrio una cuerda de tambores de candombe que sale a tocar con una actitud más seria que festiva.

De hecho, las entradas para el último concierto del Festival estaban agotadas y por cierto que el público contrastaba fuertemente con el que asistió a la Gala Lírica inaugural, único espectáculo que por triplicado antecedió al Festival de Percusión desde que el Solís volviera a abrir sus puertas. Los championes, vaqueros, mochilas y hasta materas usados por algunos de los cientos de jóvenes que había en la sala le daban al teatro esa vitalidad y autenticidad que le faltaron en aquella histórica noche de falso glam tercermundista.

PERCUTIENDO. El concierto, que se dividió en cuatro partes bien diferentes, comenzó con media hora de retraso y dos músicos brasileños sobre un escenario repleto de instrumentos para ser golpeados. Carlos Stasi y Luiz Guello trabajaron en base a un concepto primario en materia percusiva, extrayendo de instrumentos muy simples una variada gama de colores que junto a un manejo rítmico muy sutil, y por momentos virtuoso, crearon unos climas siempre atrapantes y jugados a la intimidad. Formidable fue la segunda composición, Ella, en la que Stasi usó una kalimba africana que aportó la única melodía (también mínima) en un set dominado de principio a fin por las texturas rítmicas.

Luego del dúo brasileño llegó la actuación más extensa de la jornada, la del ensamble holandés, que como contó su director al público viajó a Uruguay con dos integrantes menos, lo que les hizo variar sustancialmente el repertorio. Como sea, la actuación del APG fue muy variada y ecléctica, pasando del intimismo sonoro a la más absoluta extroversión. La presencia de un bajo eléctrico durante gran parte del set le quitó "pureza" al material, aunque seguramente para muchos espectadores debe de haber sido uno de los momentos más disfrutables. Los pasajes en donde el protagonismo lo tuvieron la marimba de Mike Schperclaus y el vibráfono de Vicent fueron de alta calidad, aunque vale decir que tanto melodismo "desentonaba" un poco en el marco de un festival de Percusión.

Por momentos el cuarteto holandés se pareció más a una banda de jazz eléctrico que a un grupo de percusión, sobre todo cuando hicieron un popurrí (muy cuidado) en base a conocidos temas del guitarrista estadounidense Pat Metheny: Metheny’s Songs. Sin embargo hubo temas notables y esencialmente percusivos: Doppleriana (hecha con tres cencerros) y Drumming (Part 1) de Steve Reich, tocada a seis manos con baquetas sobre una batería de ocho bongôes.

REPERCUTIENDO. La actuación de los holandeses fue muy aplaudida, no obstante la temeraria actitud del musicólogo Coriún Aharonian, quien desde la platea arrojó el mote de "farsante" al director Josep Vicent, casi con el mismo sentimiento con que hace 500 años un ignoto charrúa clavó una flecha mortal en el pecho del conquistador Juan Díaz de Solís.

Posdata: la actuación de la Filarmónica resultó a todas luces innecesaria en el marco del Festival, mientras que el cierre del concierto con la Cuerda de tambores La Calenda (excelente) se pareció más a un acto protocolar (mostrar los tamboriles afromontevideanos a los turistas) que a una parte importante de un concierto.

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Critica | Eduardo Roland

III FESTIVAL DE PERCUSION DE MONTEVIDEO

Participantes. Duo Ello Percussao,

Amsterdam Percussion Group, Orquesta

Filarmónica de Montevideo, Cuerda de

tambores La Calenda

Programa. Obras de Carlos Stasi, Josep

Vicent, Ruud Wienner, Steve Reich y

Federico García Vigil entre otras.

Lugar. Teatro Solís, viernes 3 de setiembre

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