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EL CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA ES REFERENCIA MUNDIAL EN INTERVENCION ARQUITECTONICA PATRIMONIAL
Bienal de Arquitectura Iberoamericana: Entre el pasado y el presente
El uruguayo Rafael Lorente fue premiado en la Bienal de Quito por el reciclaje de Casa Mojana

Alicia Haber

Los uruguayos se destacaron en la Bienal de Arquitectura Iberoamericana celebrada en Quito, Ecuador. La sección compatriota, cuya curadora fue Angela Perdomo, obtuvo un premio y una distinción. El arquitecto Rafael "Pali" Lorente obtuvo el Primer Premio Internacional en la categoría Intervención en el Patrimonio por su obra Centro Cultural de España de Montevideo. En la categoría Teoría y Crítica de la Arquitectura y el Urbanismo recibió una mención el libro Montevideo a Cielo Abierto del Instituto de Diseño de la Facultad de Arquitectura.

Esta no es una bienal más. La Bienal Panamericana de Quito, que ya va en su edición XIV, es una de las más importantes en su género. Para el certamen se inscribieron 406 trabajos, de doce países de la región. El objetivo esencial fue "consolidar la integración panamericana y fortalecer una identidad cultural regional, como respuesta al proceso de globalización".

Rafael Lorente se llevó las palmas por el Centro Cultural de España. Con 3.000 m2, el Centro Cultural de España (Rincón 629) es un edificio que los uruguayos disfrutamos constantemente y que enriquece nuestro espacio urbano.

Los que lo conocen y aprecian saben desde hace tiempo que merece un reconocimiento: es una arquitectura premiable. Ahora que ya ha recibido el elogio de colegas internacionales y la distinción que merece, queda probado por otras miradas de otros lares.

El partido que optó Lorente para el CCE revela una arquitectura de concilia pasado y presente. La propuesta es muy atractiva y conjuga memorias de otrora con enriquecimientos edilicios del presente. Impresiona de entrada la belleza de la fachada reciclada y al penetrar en el recinto el visitante recibe un impacto frente al enorme espacio central de 17 metros de alto, una caja interior que ha sido potenciada con el sistema constructivo.

Rafael Lorente optó por dejar a la vista el sistema constructivo, sus pilares, sus vigas metálicas y las bovedillas y restos de los antiguos ladrillos quitándole todo ropaje estilístico a la antigua ferretería allí situada. Rescata el valor de la construcción que hace dialogar sistemas constructivos de comienzo de siglo con aportes edilicios de hoy y materiales contemporáneos. Muestra el cruce de sensibilidades. Pero no concilia simplemente sino que deja lo anterior marcando lo actual en un encuentro armónico y de contrapunto. Lorente da una lección de intervención contemporánea.

dialogo. Así la caja de escalera está recubierta con un cristal y se ha instalado un moderno ascensor. En todos lados hay sedimentos del pasado: ladrillo visto de la vieja construcción, el ascensor añoso que permanece como recuerdo de otrora, la hermosa claraboya de la Casa Mojana, barandas auténticas de la ferretería, así como las aberturas exteriores y parte de las madera y el equipamiento en algún lugar significativo como el café literario.

En todo momento existe un cosido entre lo antiguo y lo nuevo pero a la vez prima la estética contemporánea y las comodidades y el confort actual y hay lugar también para el más audaz diseño de muebles y objetos traídos de España. El juego cromático es muy interesante. Solo se plantea en algunos paneles y es más intenso en la zona superior decreciendo a medida que se desciende e incluye intervenciones de azul, naranja, y ocre.

Muy valiosa es la opción dejada por Lorente para que en el edificio se puedan hacer cambios. La estructura es flexible. Se vive en un mundo dinámico, cambian las tecnologías, obliga a mutaciones edilicias. Valores patrimoniales, excelente organización espacial, eficaz respuesta a las necesidades técnicas, funcionalidad, imagen estética contemporánea, respeto por el antiguo edifico, lucimientos de elementos expresivos originales y contraposición de materiales industriales en oposición a materiales cálidos, son los sellos que han hecho de este edificio una joya urbana de Montevideo apreciada en el mundo.

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