FERNANDO MANFREDI
El cuerpo de baile del Sodre abrirá hoy la Muestra Internacional de Danza que se ofrecerá en el Auditorio Nelly Goitiño. En la misma intervendrán además compañías extranjeras.
El espectáculo que presenta el conjunto oficial tiene el nombre global de Serendipia: se trata del nombre de la coreografía de Andrea Arobba con la que se cerrará el espectáculo.
Serendipia es una palabra derivada de los cuentos de Las mil y una noches y se asocia con la capacidad de los encuentros y hallazgos felices. Pero el espectáculo comprende además obras de varios coreógrafos llegados a Montevideo de distintas partes del mundo. Se trata de cinco creaciones que abarcan desde la estética neoclásica a los estrictamente contemporáneo.
Se inicia con el una coreografía del cubano Héctor Figueredo, que constituye una abstracción con aires exóticos. Prosigue con el Adagio de Albinoni en la visión del estadounidense Robert Weiss, que da paso a un trabajo del ruso Timour Bourtasenkov. Culminan el espectáculo Tango, coreografía de María Inés Camou con música de Gardel y la ya mencionada Serendipia de Andrea Arobba.
Ojalá que este sea un positivo y feliz reencuentro con el cuerpo de baile del Sodre como lo denominó su directora Sandra Giacosa. En un año complicado esta oportunidad para el conjunto de mostrarse es algo digno de aplaudirse. Serendipia se repetirá mañana, el sábado y el domingo y luego los días 11, 12, 13 y 14.
La Muestra Internacional de Danza se completará con El salto de Nijinsky (21, 22 y 23 de septiembre) por la compañía Transit de Barcelona. El trabajo de su directora María Rovira está inspirado en el gran bailarín ruso que, luego de alcanzar el pináculo de la fama en París, tuvo que abandonar su carrera en 1918 sumido en la locura, algo de lo que nunca se recuperó. En la escena el bailarín Serge Lifar lo visita con la intención de refrescar su memoria, por lo que ejecuta ejercicios en la barra, mostrándole algunos pasos de sus más famosas coreografías. Nijinsky se anima de improviso y sin preparación alguna, de espaldas a la barra salta, momento en que un fotógrafo lo inmortaliza con su objetivo.
María Rovira es sin duda una de las coreógrafas de danza contemporánea más interesante y con más prestigio a nivel internacional. Fue galardonada con el Premio Nacional de Danza otorgado por la Generalitat de Catalunya y al comienzo de la temporada 2008, el Ballet del Sodre danzó su coreografía Tierra y Luna.
El 25 de septiembre llegará la compañía Arnica de Argentina, para presentar A punto de ebullición, una obra de danza-teatro, con textos de Alejandra Pizarnik y Bertol Bretch, la música está compuesta con fragmentos de obras de Ludmila Carpio, J.S. Bach, Claudio Peña, Yoko Ono, Lucas Rousseaux y Gerardo Gandini y dirigida por Mabel Dal Chee Chang. A punto de ebullición podría dividirse en dos etapas: en la primera se narra con movimientos y pequeños aportes textuales el ahogo y la desolación de una mujer; mientras que en una segunda parte, esa mujer se desnuda y habla a través de su cuerpo, jugando al límite.
Los dos últimos espectáculos que se presentarán en la Muestra son El príncipe, monólogo, por Uruguay y la compañía Olímpica de Argentina.