GUILLERMO ZAPIOLA
Una ácida sátira al universo del espionaje dirigida por los hermanos Ethan y Joel Coen inaugura esta noche, en función de gala fuera de concurso, la sexagésima quinta edición del Festival Internacional de Cine de Venecia.
George Clooney, Brad Pitt, John Malkovich y Tilda Swinton interpretan los papeles principales de Burn After Reading, la nueva película de los autores de Sin lugar para los débiles. La llegada de Clooney y Pitt al Lido de Venecia ha sacudido ya a los `fans`.
Pero lo que las dos estrellas hicieron primero al llegar a Venecia fue cumplir con otro de los papeles centrales de sus vidas: asistir a una cena de beneficencia convocada por la organización Not On Our Watch (No si vigilamos), para recoger fondos para las poblaciones de Darfur, donde han muerto 200.000 personas y otras dos millones y medio se han visto desplazadas en los últimos tres años. Clooney había estado nuevamente en Darfur en una misión de la ONU en enero de este año, para continuar llamando la atención sobre el conflicto y sus consecuencias.
Pero Venecia no es solamente "conciencia social" y la película de los Coen con la que abre y, que según sus propios autores apunta a la vez a la diversión y la inteligencia, marca también el espacio en el que el festival pretende moverse.
ESPÍAS. Burn After Reading ha sido definido como "una comedia loca" que cuenta, al parecer con abundantes dosis de humor satírico, una historia que se desarrolla en el universo de las así llamadas "agencias de inteligencia". El asunto se dispara a partir de que un agente de la CIA (Malkovich) decide escribir sus memorias y el disco que las contiene cae en las manos indebidas: unos inescrupulosos instructores de gimnasia (Clooney, Pitt) que ven la oportunidad de lucrar con la venta de algunas revelaciones explosivas contenidas en el material. Luego del negrurismo de Sin lugar para los débiles, los Coen parecen haber optado esta vez por un retorno al humor que ya caracterizara algunos de sus trabajos anteriores como El gran Lebowski, ¿Dónde estás, hermano? y El amor cuesta caro.
Pero Clooney y Pitt no serán los únicos nombres estelares con los que cuente el Festival, aunque los pesimistas hayan señalado que este año hay en Venecia menos `glamour` que en entregas anteriores.
Kim Basinger reaparece en el papel de la madre de Charlize Theron en el film de Guillermo Arriaga The Burning Plain, uno de los 21 títulos en competencia por el premio mayor, el León de Oro. El mexicano Arriaga, quien fuera guionista de los films de su colega Alejandro González-Iñárritu Amores perros, 21 gramos y Babel, y también de Los tres entierros de Melquíades Estrada de Tommy Lee Jones, debuta como director con The Burning Plain. Es el único cineasta latinoamericano en competencia, pero lo hace con un film de producción norteamericana.
Otra de las presencias en Venecia será el veterano Mickey Rourke, quien fue casualmente la co-estrella de Basinger en 9 semanas y media. El actor encabeza el elenco de The Wrestler, la más reciente película del independiente Darren Aronofsky, también en concurso. El director le ha dicho al periódico italiano La Reppubblica que Rourke es "un maestro de la actuación" y que considera una injusticia que la industria del cine lo haya olvidado totalmente.
De hecho ha llamado la atención el número de films norteamericanos (cinco) e italianos (cuatro) en el total de títulos en competencia: quedan solamente doce espacios para el resto del mundo. Cuatro de ellos son asiáticos, entre ellos la última película del japonés Takeshi Kitano (Aquiles y la tortuga) y el largo de animación Ponyo by cliff on the sea de su compatriota, el maestro Hiyao Miyazaki.
COLATERALES. Si no hay films latinoamericanos en competencia, habrá en cambio cuatro en la sección paralela Horizontes, dedicada al cine más innovador, que incluye este año veinte títulos, entre ellos 7 documentales. Fuera de concurso serán proyectadas las nuevas películas del iraní Abbas Kiarostami (Shinin, en la que actúa Juliette Binoche) y la belga Agnés Varda, así como el trabajo de varios jóvenes talentos. El Festival estará dedicado a la memoria del recientemente fallecido cineasta egipcio Yousef Chahine y otorgará un premio especial de homenaje al conjunto de su carrera al cineasta italiano Ermanno Olmi.
Cuestión de honor italiana
El jurado presidido por el cineasta alemán Wim Wenders y en el que también forma parte la realizadora argentina Lucrecia Martel deberá expedirse sobre veintiún películas, entre ellas cinco norteamericanas y cuatro italianas. Habrá también, entre otros, títulos de Rusia, Alemania, Japón y Turquía. El empeño de Italia en jugar un buen papel en el festival es casi una cuestión de honor: el año pasado, las tres películas italianas presentadas a concurso fueron abucheadas por el público y destrozadas por la crítica.
Una adaptación de Onetti en la competencia
Una de las curiosidades de la programación veneciana en competencia de este año es seguramente la presencia del film del alemán Werner Schroeter Une nuit de chien. Se trata de una adaptación de Para esta noche de nuestro compatriota Juan Carlos Onetti.
Coproducción internacional rodada en Portugal (uno de los productores es Paulo Branco, portugués radicado en París que ha estado detrás de muchos de los films de Manoel de Oliveira) Une nuit de chien está interpretada por los franceses Pascal Greggory, Elsa Zylberstein, Amira Casar, Eric Caravaca, Sami Frey, Bulle Ogier, Nathalie Delon y Jean-Francois Stévenin, el suizo Bruno Todeschini, el alemán Pascale Schiller y los portugueses Isabel Ruth, Filipe Duarte . El libreto fue escrito por Gilles Taurand, colaborador habitual de André Techiné, y la acción transcurre en una ciudad sin nombre, que ha sido pasto de la guerra civil.
Publicada en 1943, la historia de Onetti aludía a la guerra civil española. El film describe una ciudad asediada y dividida en bandos rivales, donde en medio de una atmósfera apocalíptica se enfrentan un despiadado jefe de policía (Todeschini) y un integrante de un partido de extrema izquierda (Greggory), en un conflicto a la vez ideológico y de lucha por la supervivencia.