CARLOS REYES
Desde hoy hasta el domingo el Teatro Solís recibe a La Zaranda, el grupo teatral español que revolucionó el arte escénico por medio de un estilo inconfundible. Paco Sánchez, director del equipo, habló con El País sobre esta nueva visita.
"Uruguay fue el primer país que nosotros pisamos de América -contó el consagrado artista- allá como por el año `87 y recuerdo que tuvimos muy buena acogida. Ahora nos volvemos a presentar con Los que ríen los últimos, que viene como anillo al dedo para esta visita, porque este espectáculo es un viaje a la esperanza, a través de tres cómicos que, como acostumbramos, tiene un fuerte componente simbólico y visual".
"Siempre tuvimos un lugar en Montevideo, donde hemos estado unas cuatro veces, y ahora hace mucho que no veníamos, por lo que tenemos muchas ganas de volver a recuperar ese vínculo. La primera vez que estuvimos en Uruguay nos llevó Ruben Castillo, que nos había visto en el Festival Iberoamericano de Cádiz, y aunque ahora Ruben no está más, seguimos conservando muchos amigos allí. Esta vez, además, es la primera que vamos a actuar en ese escenario maravilloso que es el Solís".
La Zaranda surgió en 1978, buscando transitar un lenguaje propio, entre el teatro y la vida misma. Fue por eso que desde el arranque desechó todo tipo de artificiosidad, apostando a un teatro de imágenes, vinculado también con Artaud y Grotowski. En sus primeros espectáculos, sus raíces andaluzas parecían más claras, tomando de allí su sentido del dolor humano y cierto aspecto sacro, aunque no religioso.
A partir de Perdonen la tristeza (que visitó Uruguay y ganó el premio al mejor espectáculo extranjero), el lenguaje de la compañía pierde algo de sus referencias andaluzas y se vuelca más al teatro del absurdo, cargándose de elementos expresionistas.
"Estamos por cumplir 30 años como compañía -cuenta Sánchez-, y a mí me gusta decir que hemos cambiado tanto que seguimos siendo los mismos. Creo que nos hemos depurado, hemos profundizado, a la vez que tomamos consciencia de nuestro estilo, y de la fidelidad del público, y eso nos da seguridad. Pero por algo adoptamos el título de Compañía Inestable de Andalucía La Baja, porque la inestabilidad es algo muy nuestro, es lo que nos hace progresar".
Sánchez reconoce que en tres décadas de trayectoria les han salido diversos grupos de imitadores, hecho que él percibe positivamente: "Eso era algo inevitable, por ser peculiares, por nuestra forma de entender el teatro. Hay gente para las cuales La Zaranda es un referente, y eso es bueno, porque en el teatro, los caminos son infinitos. Como en la verdad: que es una sola pero tiene mil caminos. Si para algunas compañías hemos servido, bendito sea".
Goya, Buñuel, Valle Inclán, Rafael Alberti o Camilo José Cela son algunos de los múltiples referentes estéticos de este grupo que rinde culto a sus propios malditos, aunque su director prefiere no citar ninguno de esos antecedentes.
"Más que Goya o Buñuel, es el ser humano en sí mismo nuestro mayor referente: creo que en el fondo uno es un instrumento a través del cual se expresa el misterio. En 30 años de camino hay mucha gente, y los críticos sacan muchas conclusiones, pero a mí no me gusta clasificarme. Para mí es la fe nuestra gran referencia: el público y nosotros unidos en una misma conciencia".
La risa de los que mantienen la esperanza
"Los que ríen los últimos" se presenta desde hoy al sábado 26 a las 21 hs, despidiéndose el domingo a las 19 hs. Las localidades valen $ 300 para todas las ubicaciones de la sala.
Según sus creadores, la obra ubica a tres cómicos "aislados en la incomprensión y la indiferencia", que emprenden la huida del vertedero en que subsisten". Estos personajes, "retazos de pasiones abandonadas, disidentes de su época", realizan un "extravagante y penoso peregrinaje que será un regreso hacia un pasado remoto, desconocido y misterioso para el que solo cuentan con las indicaciones de un padre difunto".
"Aunque todo se conjure para truncar este regreso, estará su avance existencial, su postura vital irreductible ante quienes quisieron someter sus destinos. La risa de los que mantienen la esperanza. La risa de los que aún sienten la nostalgia del paraíso, frente a la carcajada desdentada del tiempo".
Los intérpretes son Gaspar Campuzano, Enrique Bustos y Paco Sánchez, sobre textos de Eusebio Calonge, quien también se hace cargo de la iluminación.