CARLOS REYES
Además del sushi, los tejidos de seda y la fabricación de alta tecnología, el japonés es famoso por su amplitud musical y su buen oído. De esto último puede dar cuenta clara Hugo Fattoruso, quien está realizando una exitosa gira por Japón.
La primera presentación fue el pasado viernes 2 y la última será el domingo 2 de diciembre. Entre ambas fechas dará 20 recitales, que el gran músico uruguayo realiza a dúo con Tomohiro Yahiro, a quien define como "mi hermano y ángel protector en mis venidas a Japón".
"Mirá, tocamos músicas complejas en su estructura armónica y rítmica, y canciones que van desde Biromes y Servilletas de Masliah, Milonga para una Niña, del grandísimo Alfredo Zitarrosa, La Mama Vieja del maestro Mateo, La luna vino al Candombe del maestro Pedro Ferreira, y hasta chamarritas, compuestas por un servidor con el acordeón a piano", contó a El País el músico.
Las primeras veces que este artista uruguayo fue al País del Sol Naciente, allá por 1985, fue Djavan quien lo llevó. En esas vueltas conoció al percusionista Tomohiro, que habla muy bien español porque vivió de adolescente en Canarias, y desde entonces Fattoruso se fue familiarizando poco a poco con ese público tan especial.
Tocan en todo tipo de lugar, desde salas chicas a bares y restoranes ("nada que ver con los bares y restoranes de Montevideo", aclara), hasta en las escuelas de enseñanza primaria, Tomohiro exhibiendo algunos de sus instrumentos de percusión, y Fattoruso dando a conocer los suyos. "Lo tengo que hacer con el mapamundi en la mano, mostrando dónde queda Uruguay, y aprovecho para hablar del candombe y tocar un poco".
No sólo en las escuelas tiene que explicar dónde queda Uruguay, puesto que no son muchos los japoneses que manejan ese dato. "Es ultra reducido el público que sabe de Uruguay y de mí: son 120 millones de almas, pero así y todo aparecen a veces después del show con vinilos de Los Shakers, de Opa, o con el CD del Trío Fattoruso o mi disco Ciencia Fictiona, para que les firme", comenta.
Consultado sobre si el público nipón ve en él un singular músico de jazz fusión o un neto exponente de la música uruguaya, él responde: "Los que saben de mis años de grabación comprenden que me manifieste de diferentes formas, y los que me escuchan por primera vez reciben eso, el repertorio que estamos presentando, que no es precisamente el de Los Shakers".
En cuanto a música popular oriental (es decir, uruguaya), Fattoruso afirma que allá conocen un poco a Ruben Rada, a Jaime Roos y a Eduardo Mateo, y que cada vez más le preguntan por el candombe.
El músico afirma que la recepción es fantástica, salvo un poco en las escuelas, "porque los niños tienen otras necesidades". Pero más allá de eso, el Japón le impresiona "en su totalidad, en la calle, el hotel o el subte. Acá reina el sentido común y la educación. El público es el más respetuoso del mundo, y el que presta más atención. Te tratan de manera japonesa, es decir... brillante".
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