Jueves | 31.08.2006
Montevideo, Uruguay | 15:55
 Tiempo Libre
El imitador de Tabaré Vázquez
"Si me dejan, puedo ser peor"
Ocupar la cuarta silla de "Zona urbana" no es tarea sencilla. Pablo Tosquellas viene sorteando el desafío con trabajo, buen humor y estilo propio.

"Vas a precisar traductor", fue la broma más repetida de los integrantes de Zurinfotainment antes de que SABADO SHOW iniciara el diálogo con Pablo Tosquellas (28 años). La más reciente incorporación de "Zona Urbana" está acostumbrada a este tipo de "gastadas", es más, las disfruta mucho y más si vienen de la gente común y corriente. Gritos como "Uruguayos, uruguayas", alusivos a la imitación que hace del presidente Tabaré Vázquez, son moneda corriente en la calle. También están aquellos que le gritan "¡Escanlar!", demostrando que la cuarta silla del periodístico de Canal 10 no se ha desprendido totalmente de la influencia de su ocupante original. "Al principio fue muy fuerte. Llegaban mails o se daban conversaciones en la calle diciendo que era muy parecido a Escanlar, algunos hasta decían que lo quería imitar. Yo a Gustavo lo conocí acá, en la productora, nos llevamos bárbaro. Capaz que tenemos algún parecido físico, pero él es de otro palo, de la parte más cultural, y yo vengo del periodismo político", se "defiende" este periodista que hasta los primeros meses de este año cubría información de gobierno en el diario El Observador.

Fueron cinco años en el área política, que comenzaron con la cobertura de la Intendencia de Montevideo, para seguir luego con la campaña presidencial de Vázquez y rematar con todo lo referido a la actividad de quien a la postre ganó las elecciones nacionales. Buena parte de esos cinco años fueron de convivencia con el actual Presidente de la República, de ahí que lo conozca tan bien y que Vázquez acepte sus bromas de buen grado. Pero el primer mandatario también ha tenido sus momentos de enojo con Tosquellas, uno de ellos, casualmente, fue el que "le dio letra" a este último para superar con éxito el casting de ingreso a "Zona Urbana". "Venía de un viaje a Venezuela, donde me había pasado una cosa muy graciosa y muy violenta con el presidente Vázquez. En la conferencia de prensa le pregunto a Hugo Chávez qué piensa de que los países del Mercosur firmen un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, tal como podía pasar con Uruguay. Chávez criticó eso y enseguida pidió la palabra Vázquez para decirme de todo y golpear la mesa afirmando que ‘jamás esta fuerza política va a firmar un TLC con Estados Unidos’. Se me reían los jerarcas que estaban ahí, me tomaban el pelo. Entonces en el casting yo, que ya imitaba a Vázquez en los cumpleaños, terminé contando esa historia y me hice un picnic entre Vázquez y Chávez. Según me contaron después, se mataron de risa".

Quizás ese humor que le abrió las puertas del programa es lo que más hace que se lo asocie con Escanlar. "Somos medio bufones los dos, pero somos así en verdad. Yo soy así todo el día, insoportable. No me molestan las comparaciones, me molesta cuando me dicen ‘sé vos mismo’. Yo soy así, capaz que en ese ser yo mismo tenemos algo en común con Escanlar. A veces embromamos con Gustavo sobre quién habrá sido la pilla, si mi madre o la de él, capaz que tenemos algún parentesco y no sabemos. Igual me gustaría que la gente me juzgue más por mi laburo", afirma quien, según muchos cuentan (él incluido), se pasa haciendo bromas y "molestando" a sus compañeros con las baladas musicales de Sergio Denis, Sergio Dalma y Carlos Mata, con coreografía incorporada. "No es invento. En mi casa, dependiendo del estado de ánimo, también las escucho, me divierte. No es lo que más me gusta, soy fanático de Calamaro, que es lo que escucho básicamente, y del tango".

ERRORES PRINCIPIANTES. "He tenido muchos rezongos acá porque me he salido del libreto, pero si me dejan más, puedo ser peor", amenaza al volver sobre sus intervenciones en "Zona Urbana", programa por el que se jugó a dejar El Observador ya que los tiempos no daban. "Fue una decisión difícil para mí, porque en el diario era como un hijo. Empecé a los 23 años y era un tipo serio. Pero consideré que lo tenía que dejar porque no podía con las dos cosas y porque ya estaba un poco estresado y esto me parecía una oportunidad que capaz que no iba a volver a tener. Además, me daba un poco de miedo morir en El Observador. Si mi horizonte era ser editor del diario, no lo quería".

Actuar con naturalidad es lo que considera que le permitió ingresar al mundo de la televisión sin miedos. "Al principio tuve muchos errores, de cámara. También me dicen que no vocalizo bien y tienen razón", recuerda al tiempo que aclara que está trabajando con Hugo Blandamuro para mejorar todos esos detalles que tienen que ver con el lenguaje corporal en la pantalla chica. De todas maneras se siente como en casa ya que conocía a buena parte de los integrantes del equipo de "Zona Urbana", Ignacio Alvarez era una de las excepciones. Reconoce que casi no miraba el programa, pero "porque vivía para Tabaré", bromea de su época en El Observador, en la que su agenda era la agenda de Vázquez.

CHAU ANONIMATO. Lo que más ha sorprendido a Tosquellas de su debut televisivo profesional (tuvo una experiencia previa con Canal 13 de Argentina, ver recuadro), es la repercusión en la gente. El tenía una carrera armada en el periodismo escrito, pero bastaron unas pocas apariciones en la pantalla chica para darle una fama que desconocía. "Vengo de cinco años matándome, buscando una noticia hasta las tres de la mañana y creyendo que sos campeón por lo que te dijo una fuente, y de repente en la televisión, con el tercer informe, ya venían y me hablaban. Me dicen ‘che, no fumes tanto’ o las señoras mayores me hablan como madres. Es espectacular, me pone muy contento", cuenta de esta nueva situación que disfruta, pero aclarando que no es por cholulismo sino porque siente que se trata de un reconocimiento a su trabajo. "Para que veas hasta en qué cosas se fija la gente: un día llegó un mail diciendo ‘¿cómo hace Pablo para aguantarse sin fumar durante el programa si compra dos cajas de cigarrillos por día en el supermercado?’".

Atrás debieron quedar, por decisión propia, las salidas a bailar. "Me puse como meta que no voy a bailar más, porque la gente es mala y comenta" (se ríe). Pero dice que no lo extraña porque pasa bien reuniéndose con sus amigos en una casa, jugando al truco o yendo al cine. Respecto a esto último, confiesa que se está poniendo al día con todas aquellas películas que no pudo ver por el absorbente horario que tenía en El Observador y que, a la hora de elegir títulos, se queda con el cine argentino y, fundamentalmente, todas aquellas películas en las que actúe Ricardo Darín. ¿Y el cine uruguayo? "¿Hay cine uruguayo? ‘Whisky’ me pareció una porquería y ‘25 Watts’ infumable", opina sin temor a la polémica y definiéndose como seguidor de "Bendita TV", "La culpa es nuestra" y todos los programas deportivos de la televisión nacional.

PERIODISMOS. "Creo que en el fondo sigo siendo un periodista escrito", apunta este comunicador que se crió profesionalmente leyendo diarios y publicaciones argentinas. Página 12, Noticias, 23, Tres Puntos... son algunos de los medios que fueron formándolo; con el tiempo se haría también aficionado a los periodísticos televisivos de la vecina orilla. "Me encantan los periodistas argentinos como Jorge Lanata o Nelson Castro, su forma de escribir, descontracturada. Además, la política argentina es más divertida que la uruguaya", cuenta quien podría perfectamente irse a vivir a la Argentina si fuera para trabajar dentro del periodismo.

Pero su presente es "Zona Urbana" y, si bien se dice que éste es el último año del periodístico, todavía no se ha puesto a pensar más allá de 2006. "Si sigo acá o no, va a depender del canal y de la productora. Ojalá pueda seguir haciendo televisión porque también me gusta", expresa, aunque se confiesa un enamorado del periodismo escrito, al que volvería con gusto. "Extraño escribir, no extraño la dinámica asesina del diario, que te deja sin nada, perdés todo. No podés tener novia, dejás plantado a tus amigos, comés cualquier cosa, te dormís a las cuatro de la mañana, te levantás a cualquier hora... Si lo tengo que hacer, lo hago de vuelta, no tengo problema, pero me parece que si los diarios no cambian su forma de trabajar se van a quedar sin periodistas, los van a tener que hacer robots".

La repercusión que ya tienen varias de sus intervenciones televisivas, el aliento de la gente en la calle y la satisfacción de estar haciendo bien ese laburo que tanto defiende, hacen que Tosquellas pueda expresar con propiedad que está "viviendo el momento y disfrutando de eso", con una seguridad que no necesita traducciones.

Periodista de raza

De chico supo que quería ser periodista y entre sus juegos estaban el de conducir un programa musical de radio. Entonces no hubo dudas, terminó el liceo y se metió a estudiar Ciencias de la Comunicación en la ORT, carrera que le dio el título de Licenciado. El sueño de la radio lo cumplió como vestuarista de fútbol en CX 36, como notero de Carnaval y como productor de "En vivo y en directo" de Radio Sarandí. Luego llegarían sus cinco años en El Observador y más recientemente la televisión. Con esta última tuvo un coqueteo cuando era estudiante de la ORT, al participar de la competencia "El periodismo que viene" de Canal 13 junto a tres compañeras. Llegaron a la final, pero el nacionalismo los mató y perdieron por cuatro votos a tres, los cuatro votos de empresarios que hasta esa instancia nunca habían votado, siempre lo hacían periodistas. "Fue una experiencia rarísima y muy divertida. Estaba en la sala de maquillaje, miraba para un lado y estaba Soledad Pastorutti, miraba para el otro y veía a Santo Biasatti", recuerda como anécdota de aquel año en que ganó una pasantía de tres meses para trabajar en Canal 13, pero que no pudo usufructuar porque era muy joven y no tenía los medios para vivir 90 días en Buenos Aires.

Bolso de corazón

Además de su gusto por las baladas románticas de intérpretes latinos, Tosquellas ha dejado que la audiencia conozca otro importante detalle de su vida: es hincha fanático de Nacional. "En mi casa tengo cable sólo para ver los partidos de Nacional", cuenta quien decidió no ir más a las canchas desde el recordado caso de la muerte de su hermano Diego hace más de diez años, a la salida del Parque Central, a manos de un hincha de Cerro. "No me siento bien, voy muy nervioso", explica quien se enteró estando en Chile de otro caso muy similar y bien reciente, el asesinato del hincha de Cerro, Héctor Da Cunha, ultimado por hinchas de Peñarol. "Me llegaron varios mails porque estaba muy asociado con lo de mi hermano. Me acuerdo de que me pegó mal y cuando llegué acá hice lo que nunca había hecho, que fue darle una entrevista a Diego Muñoz para Canal 5 y a Julio Ríos para la radio. No sé por qué dije que sí, fue un poco por proteger a mi padre y sacar la angustia. Después me arrepentí".

Otro de esos momentos de trago amargo lo vivió hace muy poco, cuando en "Zona Urbana" tuvo que entrevistar a dos víctimas de un accidente de tránsito, un niño que perdió a su madre y hermana, y una mujer que perdió a su hijo de 4 años. "Fue muy duro y por momentos también me hizo acordar a mi hermano. En un momento, en la entrevista de Sandra, tuve que parar porque me sentía angustiado. Nunca me había pasado".

Analía Filosi

 Utilidades
Imprimir
Enviar
Títulos
Ranking
Tamaño
 ASISTENCIA AL USUARIO | 903 1986  ..........................................................................................
 CLASIFICADOS | 400 2141 - 131  SHOPPING EL PAIS | 903 1986
 REDACCION IMPRESA | 902 0115  REDACCION DIGITAL | 902 0115 int 440
 PUBLICIDAD IMPRESA | 902 3061  PUBLICIDAD DIGITAL | 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP. 11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2006
Miembro de GDA, Grupo de Diarios de América
Powered by ANTELDATA
Medición de Tráfico
Certifica.com