Por Alejandro Mendieta, de El País Digital
Figuras humanas difusas, todas tratando de llegar a un "lugar más alto", pinturas que parecieran intentar salir del cuadro, algunas con colores vivos y fuertes en su presentación que permiten escuchar el ritmo que nace de la armonía de los matices que en ella se presentan.
Todas esas sensaciones se pueden apreciar – disfrutar, realmente – en la exposición del artista uruguayo Eduardo Vernazza que se viene realizando en la Galería Latina en Ciudad Vieja desde el 6 de diciembre y que continuará hasta este sábado.
Desde que uno baja al subsuelo, enormes lienzos en los cuales están retratados los intentos de anónimas personas por llegar a un lugar diferente del que se encuentran dominan el ojo. En cada una de las obras, el artista intenta transmitir la sensación de movimiento de las figuras representadas. Algo que logra con innegable calidad e inteligencia. Mundo de arte abstracto total y "Ritmos", que es como el pintor denomina a este mundo dinámico, de formas difusas en el cual existe un orden dentro del caos y el bullicio que transmiten.
Este dibujante y pintor del movimiento juega con éxito con el erotismo al utilizar cuerpos desnudos, brazos, piernas, nalgas, ojos y manos para expresar el deseo de salida, imponiéndose una figura a la otra para estar lo más delante posible o formar verdaderas pirámides de cuerpos, todos tratando de romper los límites físicos del cuadro para conquistar un mundo que se encuentra "más allá" de lo que se ve.
Artista como pocos
Eduardo Vernazza nació en Montevideo en 1910. A los 18 años se le abrieron dos caminos para su futuro: entrar a un negocio familiar (que le podría generar fortuna a mediano plazo), o ser dibujante del diario "El Día". No vaciló. Al mismo tiempo de formar la planilla del medio periodístico, comenzó a tomar cursos de dibujo con su tío, el artista Marcelino Buscasso. A los 22 años ingresó a estudiar en el Círculo de Bellas Artes.
Entre la década de 1930 y la de 1980 documentó con croquis – que luego transformaría en pinturas – todos los espectáculos nacionales e internacionales que se presentaron en Uruguay. Estamos hablando de artistas como Vivien Leigh, Vittorio Gassman, Marcel Marcel y Margarita Xirgu entre muchos otros.
En 1949 residió en París visitando la ciudad como representante de los Críticos de Arte de Uruguay elegido por la UNESCO y expuso en el Petit Palais. Numerosos viajes por la costa francesa, los Países Bajos y el noroeste de África enriquecieron su arte con nuevas temáticas.
En 1980 adquirieron gran celebridad sus "Candombes", homenaje a esa ancestral cultura, tan colorida como melancólica.
A partir de los años setenta, Vernazza trabajó en lo que llamó "Ritmos" (el estilo de los cuadros que dominan la exposición, junto a los de candombe, flores y representaciones de linyeras y gente socialmente marginada que fueron una parte importante de su obra).
El artista vivió con una crítica que se ha repetido: se mantuvo por fuera de cualquier tema político, pero en sus obras se reflejan con gran efectividad la importancia que tuvo en su vida los problemas y las injusticias sociales.
La belleza de su musa y compañera
A comienzos de los años 40, dibuja a una joven (y muy hermosa) danzarina que produce sus propias coreografías en el Solís. Titula al dibujo "Alada danzarina" y se publica en el suplemento dominical de El Día.
Poco después recibe una llamada de agradecimiento de quién fuera registrada sobre el papel: Daisy Massioti.
Pocos años después (concretamente el 11 de noviembre de 1944) contraen matrimonio y será la destinataria de cada una de las exposiciones del renombrado artista uruguayo. La bailarina se convertiría en su musa inspiradora y llegaría a acompañarlo, durante muchas décadas de los más de 60 años que Vernazza documentó los eventos de mayor prestigio en el Uruguay, sosteniéndole la linterna para iluminarle los dibujos.
Un currículum que impresiona
Varios países y figuras célebres poseen sus obras. Existen en colecciones privadas de Canadá, Estados Unidos, Argentina, Paraguay, Israel, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia y Holanda. También en el Museo Nacional de Artes Plásticas y Visuales de Montevideo, Museo Municipal de Bellas Artes Juan Manuel Blanes, Teatro Stabile di Torino (Italia), Ca Foscari de Venecia, New York Repertory Theater, Museo de Ballet Chileno Uthoff, Ballet de Catherine Duhan (EE.UU.), Ballet de Monte Carlo, Asociación de Artistas Universales (EE.UU.), colección privada Vivien Leigh, colección privada Bristol Old Vic, colección privada Vittorio Gassman, colección privada Marcel Marceau.
Sus obras han sido también reproducidas por Ediciones Sipario (Italia) y Enciclopedia Labora (Barcelona), etc.
Apoyan la exposición, Universidad ORT Uruguay y el Círculo de Bellas Artes.
Por más información, comunicarse con la productora Hilia Moreira. E-mail: hiliamoreira5@yahoo.com