MALDONADO | M. GALLARDO
La tradicional oferta turística de sol y playas uruguaya tiene en el naturismo (nudismo) un subproducto de enorme potencialidad para desarrollar, tanto en el mercado europeo como en otros puntos del planeta, habida cuenta del notorio aumento que registra este tipo de práctica como la cantidad de personas que lo hacen como también por el crecimiento de la infraestructura para atender la demanda generada.
La novedad fue explicada a El País por el español Carlos Gil, secretario de la Federación Española de Naturismo que en los últimos días visitó los principales lugares donde se practica el desnudismo como la playa de Chihuahua de Portezuelo u otras ubicadas en la costa de Rocha y Colonia.
"El turismo naturista aquí en Uruguay más que maduro está para eclosionar. A partir de ahora tiene que desarrollarse a una velocidad impresionante. De hecho en Rocha ha aparecido otra playa, que si bien ya era utilizada entonces, ahora lo es de una manera oficial que se identifica como naturista. También nos han comunicado que hay otra playa en Colonia. Esto tiene que empezarse a desarrollarse ya, enfatizó Gil para quien esta actividad debe, junto a las autoridades ministeriales y municipales, buscar la mejor forma de promocionarse y salir a ofrecerse en el exterior como un producto turístico más.
"El gobierno nacional, la intendencia municipal y la Liga de Fomento deben comenzar ya a concienciar, fomentar y vender la idea de que el naturismo es sano y que además es un muy buen negocio. Es una alternativa al turismo tradicional que se puede vender en los mismos folletos que se emplean para promocionar el resto de la oferta turística", enfatizó.
OFERTA. A su juicio el Uruguay tiene todo lo necesario para armar un producto turístico de muy alto nivel para salir a colocarlo en las principales ferias y bolsas turísticas del mundo que, a partir de enero, se realizan tanto en Madrid como en Berlín.
"El producto es muy fácil. Las playas están y el sol sale todos los días. Lo único que hay que hacer es crear lugares donde se pueda practicar de una manera normalizada, sin problemas legales. Nos hemos reunido con autoridades municipales para que ellos también procuren fomentar esta práctica como normal y crear un marco legal para que se pueda practicar sin ningún tipo de problema o dudas", adelantó.
Gil, un funcionario de la compañía aérea española Iberia, fue recibido por los integrantes de la asociación que agrupa a los habituales concurrentes a Chihuahua como también por jerarcas municipales como el caso del secretario de turismo de la Intendencia Municipal de Maldonado, Martín Laventure con quien acordó una agenda de trabajo para comenzar a formalizar una propuesta para promocionar en el exterior del país.
Gil reveló que la actividad del naturismo en el mundo entero involucra a unos veinte millones de personas agrupadas en familias que recorren todo el mundo para practicar el nudismo, lo que eventualmente significa una enorme potencialidad para el Uruguay.
Una táctica contra los "mirones"
"Cuando yo voy a Chihuahua veo que hay un comportamiento que es de lo más natural, pero cuando llega una persona y molesta a otra se le llama la atención. Si vemos a un tipo que llega con el culete de color blanquito, con el resto del cuerpo moreno, se baja y se sienta sobre el calzón a un metro de una chica normalmente joven y no lo hace a la altura de la cabeza sino en los pies es porque va a mirar. Esa persona está molestando a la que está tumbada desnuda. Entonces nos acercamos y lo abochornamos con aplausos por lo que no tiene más remedio que irse. Las actitudes molestas nos molestan entonces los molestamos para que se vayan. Por suerte en Uruguay esto es mínimo. Cuando aparece alguno se le pide que se vaya", explicó Carlos Gil.
Nudismo en Uruguay
En Uruguay el lugar más conocido para la práctica del nudismo es un sector de 2.500 metros de longitud delimitado al oeste por la desembocadura del arroyo El Potrero en el Río de la Plata y al este por la playa frentista al complejo de cabañas Tío Tom de Portezuelo.
En este sentido los habituales concurrentes a este sector de la ensenada de Portezuelo han reclamado a las autoridades que se reconozca el sector y para ello reclaman unos quinientos metros de la playa en la zona que habitualmente utilizan para el descanso.