La obra teatral Les Miserables puso fin a 16 años de puestas en escena en Broadway el domingo, luego de 6.680 presentaciones, dejando a El fantasma de la ópera de Andrew Lloyd Webber como el único gran musical británico de la década de 1980 que todavía se presenta en Nueva York.
Les Miserables, el segundo espectáculo teatral más añejo después de Cats, ofreció su última presentación con una emotiva celebración ante una audiencia de invitados en el Teatro Imperial. Entre los presentes estaban miembros del reparto original de 1987, amigos y familiares de los actores actuales y miembros del equipo creativo del espectáculo.
La obra trata de un hombre que huye de la persecución de un policía obsesionado en la Francia del siglo XIX. Globos rojos, blancos y azules, así como serpentinas y confeti, cubrieron a la audiencia durante las llamadas a escena, en las que el público se levantaba para vitorear a los actores.
La tarde parecía más bien una reunión de viejos amigos: actores nuevos y viejos saludándose efusivamente, familiares y ayudantes despidiéndose entre lágrimas.