Washington | EFE. En torno a dos galaxias, a 10.000 y 20.000 millones de años luz de la Tierra respectivamente, la construcción del universo continúa en un gran ciclo cósmico que ha captado el telescopio espacial Chandra, informó el miércoles 21 de mayo la NASA.
En las imágenes de rayos X del Chandra, las galaxias 3C294 y 4C41.17 aparecen envueltas por vastas nubes de partículas de alta energía que son evidencia de explosiones en el pasado.
En ambas galaxias, chorros de ondas de radio y rayos X permiten que se rastree esta actividad hacia su fuente en agujeros negros de enorme masa, y según la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) esos torrentes calientan el gas fuera de las galaxias en regiones que están a cientos de miles de años luz.
"Estas galaxias revelan una fase energética en la cual un agujero negro de masa de enorme densidad transfiere considerable energía al gas que rodea las galaxias", indicó Andrew Fabian, de la Universidad de Cambridge (Inglaterra), autor de un artículo sobre la 3C294 que publicará la revista "Monthly Notices of the Royal Astronomical Society".
"Esto puede ser crucial para que nos expliquemos las propiedades intrigantes de las galaxias actuales, especialmente las que se agrupan en enormes racimos", añadió.
Las partículas energéticas que rodean a esas galaxias son como el trazo de un pincel que muestra un ciclo cósmico de dimensiones gigantescas.
En este ciclo, una región densa de gas intergaláctico se enfría para formar varias galaxias menores, que luego se funden formando una galaxia mayor con un agujero negro de densidad superlativa.
Esa galaxia y su agujero negro central continúan creciendo hasta que la energía generada en las cercanías del voraz agujero negro detiene la caída de materia dentro del vórtice cósmico.
Millones de años más tarde, cuando se atenua la actividad de los torrentes de ondas de radio y rayos X, la materia vuelve a caer en el agujero negro y el ciclo continúa.
Las galaxias 3C294 y 4C41.17 se encuentran en regiones del espacio que contienen un número inusitado de galaxias.
Eventualmente habrá un colapso del gas y las galaxias que rodean a 3C294 y 4C41.17, y se formarán racimos de galaxias, que se cuentan entre los grupos de objetos más grandes observados hasta ahora en el universo.
Las 3C294 y la 4C41.17 alcanzarán dimensiones gigantescas acumulando materia de los alrededores, incluidos miles de millones de estrellas, pero su incremento tendrá un límite.
Caleb Scharf, de la Universidad Columbia (Nueva York) y autor de un artículo sobre la 4C41.17 que publicará la revista The Astrophysical Journal, dijo que "es como si la naturaleza impusiera un límite de peso en el tamaño de la más grande de las galaxias".
"Las observaciones del Chandra nos dan una clave importante acerca de cómo ocurre esto", agregó. "Los chorros de alta energía dan al agujero negro supermasivo un alcance extenso que regula el crecimiento de esas galaxias".
Los gigantescos torbellinos calientes que rodean los agujeros negros de 3C294 y 4C41.17 han lanzado torrentes magnetizados de partículas de alta energía, identificados inicialmente por los radiotelescopios.
Esos torrentes, detectados también por Chandra, han barrido nubes de polvo y gas y han iniciado la formación de miles de millones de estrellas nuevas.
Las nubes polvorientas y llenas de estrellas de la 4C41.17, la fuente más poderosa de rayos infrarrojos observada hasta ahora, están dentro de nubes de gas aún más grandes.
Recientemente, los astrónomos han usado el Observatorio Keck, en Mauna Kea (Hawaii) para estudiar esas nubes más grandes, cuyos gases alcanzan temperaturas de 10.000 grados Celsius. Esas nubes son los residuos de la formación de la galaxia y deberían haberse enfriado rápidamente en ausencia de una fuente de calor.