Río de Janeiro | EFE. Kubanacan, una imaginaria isla caribeña gobernada por un dictador militar y habitada por gente bonita y lujuriosa, es el escenario de la nueva novela estelar de la Rede Globo de televisión, lanzada el lunes 5 de mayo.
La nueva serie apela a una serie de lugares comunes de la realidad y la ficción para apostar al horario de las siete de la noche, en el que las producciones de Globo suelen ser más relajadas y coquetean con el tono de comedia.
Kubanacan es gobernada por un militar golpista llamado Carlos Camacho (interpretado por Humberto Martins), quien llegó al poder gracias a una especie de "Evita tropical" llamada Mercedes Montenegro (Betty lago), mujer del presidente corrupto Rubio Montenegro (Stenio Garcia).
Mercedes, amante de Camacho, trama el golpe de estado y de ahí en adelante en la isla exportadora de bananas y donde se habla español comienza una nueva historia de ambiciones, excesos, traiciones, con mucho sexo, salsa y pasión, según la sinopsis distribuida por Globo.
La capital de la isla se llama La Bendita y en la otra punta queda Santiago, una simple aldea de pescadores adonde llega un hombre desmemoriado que va a acelerar la historia.
"No pretendemos hacer ninguna alegoría política con gobiernos, actuales o pasados", aseguró el director de la novela Wolf Maia, quien también dirigió en los 90 "Vientre de alquiler" y "Uga Uga", entre otros famosos productos televisivos brasileños.
La historia transcurre en los años 50 e incluye tomas de playas paradisíacas del estado de Río de Janeiro, que se supone son de una isla caribeña.
También hay un famoso cabaret llamado "Copacabana", mucha música en lo que los brasileños llaman "ritmos latinos", pirotecnia en escenas de acción con militares y "mucha gente bonita con muy poca ropa".
"Es un país tropical y el calor enciende el juego de la libido", dijo Maia, quien aseguró estar dispuesto a mostrar algunos trazos de países de América Latina que vivieron dictaduras y fueron perjudicados económicamente.
El lanzamiento de la novela incluyó una fiesta el domingo por la noche en la playa de Copacabana, donde unas 80.000 personas escucharon a Ivete Sangalo y Ney Matogrosso interpretar versiones descafeinadas de géneros caribeños que todavía no han logrado conquistar el público brasileño.
"Vamos a mostrar varias repúblicas bananeras", señaló el autor de la historia, Carlos Lombardi. "Que quede claro que la trama no tiene ninguna relación con Cuba", aseguró al prometer comedia y muchas historias de amor.
Para su director, la historia en realidad "tiene una sincera inspiración en Brasil" y sólo se propone "usar el humor para criticar y satirizar el comportamiento y las debilidades humanas".
Por primera vez en este tipo de producciones, Globo le abre las puertas a actrices hispanas. Se trata de la venezolana Elena Toledo y la uruguaya Nadia Rowinsky, quienes interpretarán a Niña y Magdalena, dos de las chicas que trabajan en el cabaret Copacabana.
Niña viene de la isla vecina de La Platina, donde sólo se habla español, y de todos los personajes es el único al que se le permitirá hablar en "portuñol", con acento venezolano y todo.