Ningún niño en la localidad de Moretta, en el norte de Italia, nacerá en la oscuridad este año.
El alcalde Mario Piovano, instando a procrear a los habitantes del poblado que sufre escasez de niños, prometió encender la plaza principal para celebrar cada nacimiento.
"La luz es alegría, la luz es vida, la luz es del futuro", dijo.
Moretta, un pueblo de 4.100 habitantes situado a unos 40 kilómetros de Turín, vio nacer a sólo 35 niños en el 2002, menos de la mitad de la cifra registrada hace 30 años.
Roma | Reuters