Después de un año sabático en Miami, la actriz y presentadora argentina Susana Giménez prepara su regreso a la televisión local y ya está grabando la nueva apertura de Hola Susana, el programa que tanta fama le dio en toda Latinoamérica. "Argentina es única y Susana también", es el slogan que ideó la gerencia artística de Telefé, el canal porteño que transmitió el ciclo durante quince años y volverá a hacerlo a partir del lunes 7 de abril en el tradicional horario nocturno.
La llamada "diva de los teléfonos", de 58 años, grabó una parte de la apertura del programa en Puerto Madero, una de las zonas más exclusivas de la capital argentina. La filmación se llevó a cabo en una lancha alquilada en la que la presentadora dio algunas vueltas por el Río de La Plata saludando desde el timón y a bordo de la histórica Fragata Sarmiento.
En la cubierta de esa embarcación se rodó una coreografía inspirada en Gene Kelly y el Hollywood de la década de los años 50, con un cuerpo de treinta bailarines vestidos de marineros y la banda musical de la Escuela de Mecánica de la Armada.
Susana llegó puntual, con un sobrio y ajustado vestido negro, zapatos altos al tono y anteojos oscuros, en contraste con el cabello rubio, largo y lacio. En ningún momento habló con la prensa.
La filmación de la apertura de Hola Susana comenzó hace pocos días en la localidad norteña de Purmamarca, enclavada en plena Puna argentina, y continúa en el glaciar Perito Moreno, una de las principales atracciones turísticas del sur del país.
La cortina musical del programa seguirá siendo la canción de Nino Rota de Ocho y Medio, la película de Federico Fellini, y aunque habrá algunas novedades se mantendrá el formato de entrevistas, musicales, juegos y actualidad, aunque la diva ha declarado que este año será más incisiva al estilo Barbara Walters.
Hola Susana fue durante años el programa más popular de Argentina y le valió a la conductora entrar a los récord Guinness por haber recibido treinta millones de cartas y seis millones de llamadas telefónicas en 1998, cuando mediante sorteos regalaba millones de dólares a la audiencia.