Lima | AFP. El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique dijo el lunes 17 de marzo que a pesar del largo distanciamiento que mantiene su compatriota Mario Vargas Llosa del colombiano Gabriel García Márquez, "ambos se leen con el máximo respeto".
No sólo ello, sino que "en las casas de ellos se habla con mucho respeto del otro como si jamás hubiera pasado nada", agregó Bryce en un comentario que hizo ante un panel periodístico de Radioprogramas del Perú, al ser invitado a abordar el tema de la ruptura de la amistad entre los escritores en la década del 70.
"Creo que había un transfondo político (porque) el distanciamiento de Mario de la revolución cubana era evidente (mientras) era cada vez más grande la entrega a ella de Gabriel", sostuvo Bryce Echenique, que recibió en Lima una condecoración de la Universidad San Martín de Porres.
Vargas Llosa se había declarado admirador del movimiento encabezado por Fidel Castro, pero el encarcelamiento del poeta cubano Heberto Padilla fue el detonante para alejarse del régimen de La Habana. Posteriormente el novelista y ensayista peruano abrazó la "cultura de la libertad".
Para Bryce, la ruptura de los dos escritores "me dolió muchísimo, pero no lo puedo explicar bien porque yo vivía en París y la cosa estaba en el sexto round".
Bryce contó que hasta antes de romper Vargas Llosa y García Márquez "hacían una vida familiar" cuando coincidieron en España.
"Tú almorzabas en la casa de uno y tomabas el café en la del otro, porque vivían en el mismo edificio de departamentos", recordó el autor de "No me esperen en abril", "La vida exagerada de Martín Romaña" y "Un mundo para Julius" entre otras obras de impacto internacional.
"Lo único que puedo decir en honor a los dos es que se leen con mucho respeto y en casa de uno y del otro se habla con el máximo respeto del otro (pero) eso lo tendrá que arreglar la historia", añadió Bryce.
No descartó, empero, que "como en todos los ambientes" haya habido envidias entre Vargas Llosa y García Márquez, posterior Premio Nobel de Literatura.