Leonel García, de la redacción de El País Digital
Cuando la actriz, docente, cantante y bailarina Adriana Figueroa tuvo en sus manos el libro "Razones locas", del músico y periodista brasileño Guilhermo de Alencar Pinto, considerado el mejor trabajo sobre la vida del músico uruguayo Eduardo Mateo, vio su vida reflejada en trescientas páginas. Ella también había formado parte de la movida cultural que empapó Montevideo en la transición entre los sesenta y setenta, entonces "leerlo y darme vuelta", según sus propias palabras, fue una sola cosa. El resultado de ese shock fue "Saludenló", de la cual es autora, directora y protagonista.
"Ni bien lo leí, me dí cuenta que tenía que hacer algo; cuanto más leía, más rabia me daba lo que le había pasado, la vida que había tenido", dice. En el frío agosto de 1999, se fue con su libro al desolado Cabo Polonio. El viento, los desvencijados ranchos y los grandes médanos fueron mudos testigos de su catársis. "Me revolqué en la arena, grité, lloré e insulté porque sentí - en Mateo y en carne propia (ver nota aparte) - lo que pasa cuando la sociedad te margina, entonces escribí un guión primario".
Primario, porque estaba pensado para un espectáculo unipersonal. Pero la oportunidad de presentarlo por primera vez conspiró para modificar lo planeado. Cuando se organizó el "Circo IV", en Plaza Mateo (diciembre de 1999), le ofrecieron a Adriana un espacio con solo quince días de plazo. Dividió los más de treinta personajes entre ella, Till Silva (ex pareja y padre de su hija, que hace el rol de Mateo) y Marcos Valls (ex alumno suyo de la Escuela Municipal de Arte Dramático), fundadores de WASS producciones, responsable de esta obra.
Finalmente, se decidió el formato multimedia: además de las actuaciones, hay música en vivo (con una banda integrada por la propia Adriana en voz, su actual pareja Gustavo "Mamut" Muñoz en bajo, Till Silva en percusión y Juan Pablo Chapital en guitarra), otra grabada, y proyecciones. De esta manera, al igual que en el libro, se desarrolla el paso del mítico artista en la música uruguaya.
Las canciones escogidas para interpretarlas en vivo son "Suena blanca espuma", "Yo volveré por tí", "Pippo" (de la época de El Kinto), "Quien te viera" y "Jacinta" (estas dos últimas de "Mateo solo bien se lame"). En audio y video hay versiones de "De mi pueblo", "Amigo lindo del alma", "Palomas", "Canción para renacer" (de "Mateo y Trasante"), "Nombre de bienes" (de "Cuerpo y alma"), "Nene", "El son de Cynthia", "Sueño Otoñal" (de "La máquina del tiempo I"), "Despuege", "El apagón" y "Años luz" (de "La máquina del tiempo II"). Toda su discografía es revisitada.
Entre los personajes que se interpretan se encuentran el propio Mateo, su primera novia Nancy Charquero (cuyo monólogo abre la obra), diversos artistas y críticos ("que me encargué de escracharlos lo más que pude", asegura Lagomarsino). Hay filmaciones de varios puntos de la ciudad muy relacionables con el músico; una de ellas, muestra a la actriz promocionando el espectáculo en Plaza Libertad, sin que ningún transeúnte le preste atención... de la misma manera que le pasaba al homenajeado dos décadas atrás.
"En realidad, lo que tratamos de demostrar con la obra es que Mateo nunca tuvo un ´quiebre´, sino que fue la sociedad la que rompió con él. Nunca dejó de componer ni de hacer música, sino que se encontró con que le habían cerrado todas las puertas", indica.
El nombre "Saludenló" proviene del propio Mateo. En uno de los recitales que él realizó luego de una "estadía" en la cárcel de Miguelete (donde estuvo recluido por "traficante", aunque el músico jamás hizo nada con la droga que no fuera consumirla) a principios de los setenta, y en el medio de una interpretación de su tema "Nombre de bienes", exclamó "Mírenme volar por el sendero, como un señor del tiempo, bien vestido y bien de nuevo, salúdenló". Según Lagomarsino, que era una de sus fieles seguidoras, "eso fue una manera de decir ´chau, estoy de vuelta, loco´".
Salvo una cita del famoso productor Phil Spector, que aparece al final de la obra, "Saludenló" está completamente basada en el libro de Alencar Pinto.
Luego del "Circo IV", la obra se presentó en diversos lugares, como Pachamama y nuevamente, Plaza Mateo. También estuvo en Brasil, siempre con gran éxito de crítica. El especialista en teatro Gustavo Adolfo Ruegger escribió en El País, el 8 de octubre de 2001 con respecto a su participación en el festival "Porto Alegre Em Cena", que "es hora que Montevideo conozca en temporada este cálido y creativo homenaje".
Es que la obra, tal vez debido al sino maldito del propio Eduardo Mateo pese a su tardía y póstuma aceptación, no es conocida para el gran público, pese a que ya cumplió tres años de su estreno total. "A mí me gustaría que la gente se contactara con todo lo que fue Mateo, seguir teniéndolo vivo. En octubre pasado fui a ver la Bersuit Vergarabat y pensaba que todos los que estaban ahí quedarían encantados con ´Saludenló´. Todo lo que es fusión de candombe y rock lo inventó él, y ahora muchos se suben al carro".
La única presentación prevista hasta ahora se realizará el jueves 6 de marzo en Sala Zitarrosa a las 21:30. El precio de las entradas es de $U 80 (click aquí para ver la página de la obra).