POR GONZALO SOBRAL
La obra tiene varias referencias gráficas ineludibles y abreva del universo del cómic para generar uno de los espectáculos visuales más interesantes de los que se hayan visto en las tablas uruguayas en los últimos años.
La puesta tiene la potencia visual y estética de cualquier película de Tarantino, elija la que quiera, allí la va a encontrar. Existe un armado de personajes que parece escapado de La casta de los metabarones, el comic-book pergeñado por Jodorovsky y Giménez en los 90, mientras que los malvados parecen calcados de los mafiosos del Dick Tracy protagonizado por Warren Beatty o de los mutantes de El quinto elemento, mientras que algunos de sus parlamentos fueron colocados en el clásico bélico La cruz de hierro.
La obra se titula La resistible ascención de Arturo Ui, la escribió Bertold Brecht en 1941, durante su exilio finlandés mientras Hitler comenzaba a destruir Alemania. Se desarrolla en la Chicago de los años 30, pero el tema es universal y de una inquietante actualidad: las relaciones entre el poder, la política y el dinero en una sociedad corrompida. La dirección es de Alberto Rivero, en el elenco está Jorge Bolani y se parece poco al teatro que se puede ver habitualmente en Montevideo. Va en el Solís un par de semanas más.
Como decía el inolvidable Iván Kmaid: usted no puede, no debe dejar de verla.