Country-rock | (New West Records)
Lo último de Drive-By Truckers podría encararse desde lo que podría haber sido. Porque consiguen un nivel parejo cercano a la "perfección" en los primeros diez temas, pero después se apagan un poco. El problema surge de la extensión del trabajo (19 canciones), que dificulta que estos estadounidenses fogueen al álbum entero con la inventiva de algunos momentos. Por esto, lo que podría haber sido se diluye y aparece lo que es.
Brighter Than Creation´s Dark tiene como ruta sonora al country, acaudalado de rock y con algún desvío blusero, soulero y folk. Lo que suele llamarse "alt country" los define bien (la faceta alternativa del estilo) aunque la banda prefiere etiquetarse como "pschycobilly". Este grupo, que cuenta con una extensa discografía, va desde las guitarras más furiosas, cercanas a Lynard Skynard, a las melodías más calmas y vibrantes a lo Neil Young o Johnny Cash; desde el folk-country bien a lo Rolling Stones al pop más rabioso de Tom Petty, e incluso recoge sonidos más clásicos. Porque lo que Brighter Than… supone es una revisión bastante exhaustiva del género. Por eso, uno de los rasgos de este trabajo corre por cuenta de la diversidad (y amplitud), que actúa como nafta para esos diecinueve eslabones; unos en estrecha unión en cuanto al nivel, otros más perdidos en el conjunto. Tres guitarras - más un banjo- y por lo menos tres voces distintas es lo que les permite atravesar por esa riqueza de matices, épocas. Por un lado, este trabajo testifica la aprehensión innegable de Drive-By Truckers de la esencia del country, creando un una suerte de Biblia del género, en la que retumban sus pioneros y reinventores. Pero la banda se excede en la cantidad de temas y por eso mismo no adquiere un álbum redondito sino desparejo, por desgracia abultado.
Este álbum, entonces, podría haber sido una obra imprescindible de los últimos años sobre cierto género musical, porque en la "primer parte" de la obra se condensan todos sus cauces sonoros, todo su mundo lírico; parecen hacer un trabajo "multi-temporal" del country. Pero después asombran poco, o en realidad menos. Porque en una obra es necesario evaluar en conjunto y ahí es donde la banda no llega, en lo completo.
Flamenco blues experience
Vargas blues band (warner)
Javier Vargas es un respetado guitarrista con una nutrida discografía. En Flamenco Blues Experience el madrileño fusiona dos géneros complejos y propicios para ser licuados: por un lado, lanza los punteos veloces y sensuales del primero y, por el otro, aparecen esas guitarreadas dolorosas del segundo, algún lamento femenino y la voz recia de Vargas. Ese intento por acompasar estos dos estilos no le parece costar, sumándose también entradas rockeras, jazzeras y funk. En una balanza ficticia, el brazo del virtuosismo y de sus influencias concretadas (nada menos que Eric Clapton, B.B. King, Santana...) tiene más peso que el plato creativo. Pero claro, que vale la pena tenerlo, vale la pena: un monstruo de la guitarra.
Remezclación
Varios (sondor)
La música de Eduardo Mateo podría tomarse para hacer una mezcla con ingredientes electrónicos. Así lo avala su universo sonoro, atemporal, más allá de categorías: la obra del cantautor pasó, de forma casi natural, por numerosos géneros, siempre con una fuerte raíz candombera y folclórica. Pero el problema de Remezclación es que se pierde, en parte, la pureza sonora del artista. Y surge la duda: ¿para qué alterar lo auténtico de uno de los músicos más auténticos del país?... Además, los experimentos no funcionan por igual, algunos parecen forzados. Como futuro puente a su obra, puede servir. Participan Fernando Cabrera y Urbano Moraes, entre otros.
Fleet foxes
Fleet foxes (Sub Pop)
Otra banda que revive con flexibilidad (y creatividad) al pasado. Estos jóvenes de Seattle adoptan como base al folk y le agregan pop, psicodelia, arreglos orquestales y voces que parecen salidas de una iglesia: lo que se conoce como "pop barroco", abanderado por grupos como Beach Boys (en su Pet Sounds), The Zombies y un largo etcétera. Fleet Foxes se compone de himnos intensos; una intensidad generada por vías acústicas, pacíficas. En este primer disco de la banda parecen susurrarse los ánimos y colores de cada una de las cuatro estaciones; como si las canciones fueran "bandas sonoras" evocadoras - estampas - de cada una de esas temporadas climáticas.