Viva la vida or death... coldplay

Recomendado CD | Martín Cajal

Rock Alternativo | (Emi)

Los ingleses de Coldplay guardan una colección de temazos como Yellow, Trouble, Clocks, Fix You, The Scientist, etc. Pero se les dificulta sostener la integridad en un disco, porque su propuesta sonora, entre vibrante y melosa, triunfa en lo particular, con canciones específicas, pero puede llegar a cansar tras escuchar un trabajo completo.

En el cuarto álbum de estudio de Coldplay, aquel piano-rock y aquel brit-pop de trabajos anteriores se convierten en rumores que siguen latiendo, pero dejan de ser los (sub) géneros omnipresentes. Pasan hacia otras veredas musicales por las que transitan sin atascos. La nueva propuesta de los ingleses, más heterogénea y vaporosa, les sienta bien: era lo que necesitaban…

Se nota la producción por parte del compositor Brian Eno, por cierta aceleración y viraje de los ritmos, percusiones más del palo de la electrónica y paisajes musicales de relativa extensión e inéditos, en general, en sus temas (hay, a su vez, canciones "partidas", en dos). Viva la Vida or Death and All His Friends marca una inflexión en la carrera de los británicos: se desvía del carácter dulzón que estamparon sus primeros discos y toma rumbos más rockeros y atmosféricos, arreglos refinados y voces armónicas. La guitarra de Jon Buckland se torna más violenta y vasta, aunque sin suciedades, y conserva la gala de siempre pero va más allá del repertorio de melodías pop pegadizas y sensibles. Adquiere, sobre todo, una expresividad que le permite bucear por diversos cursos anímicos, pasando desde las cuerdas más rockeras hasta las más volátiles y gloriosas.

Lo más valioso, y a la vez raro, es que no se extraña a los Coldplay anteriores. Lo último de ellos no presenta algún tema aislado que supere a sus más conocidos y fuertes. Sin embargo, con Viva la vida... Coldplay consigue empalmar las canciones: hacer un álbum entero, una obra escuchable sin tropiezos, adoptando diferentes estilos y más variados. Los británicos pulieron su sonido, continúan por el pop y las baladas, pero con otra riqueza melódica y armónica, y la opción acertada de mayores porciones guitarreras, sin renunciar a la elegancia de siempre. El estreno mundial del álbum será el 16 de junio de 2008. 42, Yes/ Chinese Sleep Chant, Violet Hill, dentro de las más destacadas.

Todo sobre el amor

Malpaso (Tonypark)

Una década de existencia tiene Malpaso, banda local que brilla en lo subterráneo. Cuarto trabajo en el que se encuentra la voz profunda y casi tanguera de Marco Tortarolo, coros susurrados, combinación de guitarras folclóricas y rockeras, vientos y acordeones, algún sabor italiano y una lírica potente, carnal. Como tema, el vacío tempestuoso que deja el abandono y la pérdida del otro en un álbum en extremo (y en un extremo positivo) vehemente, turbador y distinto. A pesar de que suene exagerado, Malpaso son los "Nick Cave uruguayos", por la voz, por la densidad lírica y por esa expresión hercúlea sobre algo tan tratado y gastado como el amor. Aquí se detallan los lugares de vental del disco: www.malpasoweb.blogspot.com

Discipline

Janet Jackson (Universal)

Otro caso de "multitud maquinal" pero que no motiva a bailar, a pesar de que Jackson se sitúe dentro del dance y R & B contemporáneo. Brilla algún corito perdido, su irreprochable voz y algún momento de alguna canción (Spinnin, Rock with U). Esa acumulación lúdica de recursos resultan, a veces, inaguantables. Jackson puede prestar algún track para reproductores de MP3 o para algún boliche, pero no más. Porque parecería que cada canción responde a un método de realización, a una ecuación bastante estructurada. Además, no faltan las partes de relleno, que justifican que sean veintidós "temas". Discipline es la cáscara de un álbum bailable y su contrapartida: aburre.

Pierdo el control

Vendetta (Montevideo music group)

Hay que darle más de una oportunidad para que no queden como una banda más. Tocan desde hace seis años y éste es su primer trabajo. Dos mujeres y un batero forman este grupo rockero con alguna punta pop que acude a las cuerdas rabiosas y aligeradas para expresar rupturas afectivas, ausencias de costosa asimilación, relaciones obsesivas. El trío debuta con un disco rockero básico, efectivo y desparejo. Lo básico tiene el mismo potencial que lo complejo u original, pero aquí la contundencia cuadrada actúa, en ocasiones, para abajo. Porque algunos temas se olvidan y, por momentos, suenan muy "sonados". Buenos areglos de viola. Estallar, Despertá! y Glorybox, lo mejor.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar