Cine Latino triunfó en Berlín

La violencia brasileña dejó una nueva obra de arte que dividió las aguas entre una crítica que catalogó de insulso al festival y acusó a sus organizadores de colocar al glamour de las estrellas por encima del fácil acceso a las funciones.

IMPREVISIBLE: Los resultados del jurado escaparon de las previsiones más lógicas, que proponían a Daniel Day-Lewis (Petróleo sangriento) y a Tilda Swinton (Julia) como ganadores. Sus lugares los tomaron el iraní Reza Najie, por su interpretación dramática pero a la vez humorística de un granjero que busca trabajo en la ciudad en Song of Sparrows de Majid Majidi, y la inglesa Sally Hawkins, quien da vida a Polly, una maestra treintañera que no asume su condición de adulta en Happy-go-lucky, de Mike Leigh. Ambas películas se destacaron por su grado de comedia equilibrado con un toque de dramática realidad pero, en su conjunto, no llegaron a satisfacer las exigencias de la crítica, que consideró que a pesar del buen trabajo interpretativo, se dejaba entrever un problema de guión.

REYES DE BERLÍN: Shine a light, el documental dirigido por Martin Scorsese que tiene como protagonistas a los Rolling Stones, se encargó de abrir la 58° edición del festival. Número uno en venta de localidades para la exhibición, también fue el responsable de la primera piedra que lanzó la crítica contra el presidente de la Berlinale, Dieter Kosslick, acusándolo de ignorar al resto de la programación.

SORPRESA: Mientras que la gran mayoría asumió que el Oso de Oro a la Mejor Película estaba reservado para Petróleo sangriento, el primer largometraje del documentalista brasileño José Padilha arrasó con el jurado. Tropa de élite es un violento film que muestra el trabajo que hace la policía brasileña para detener al narcotráfico en las favelas. Éxito en su país, llevó a más de 3 millones de espectadores al cine y vendió 11 millones de copias ilegales, que circulaban dos meses antes de su primera proyección.

FRACASO: La conclusión que dejó la proyección de Filth and Wisdom, ópera prima de Madonna, fue que la estrella no tiene el mismo potencial que posee para la música, en el cine. Parte de la crítica resaltó que, a pensar de ser mala, mantiene un buen sentido del humor y que su protagonista, la cantante punk Eugene Hutz, no estuvo tan mal.

LEYENDA: La presencia de la dama del cine francés es típica en el Festival de Berlín desde hace varias décadas. Esta vez, Jeanne Moreau acudió para ser parte del homenaje a Luis Buñuel, para quien trabajó en Diario de una camarera. Además, presentó su nuevo film, Más tarde comprenderás, del israelí Amos Gitai. Como recuerdo del festival, su presidente y el Ministro de Cultura alemán, le obsequiaron una edición de los cuentos de los hermanos Grimm, en francés.

GUSTO A POCO: El trío conformado por Penélope Cruz, Isabel Coixet y Sir Ben Kingsley causó sensación en la alfombra roja de Berlín. Elegy, film basado en una novela de Philip Roth, se esperaba con más ansias de las que generó luego de su exhibición. Con la crítica semi-decepcionada, la presencia de este film se recordó más por el furor que despertó la actriz española y por el premio honorífico que recibió Kingsley, durante la tradicional gala "Cinema for Peace".

POR DOS: Sólo dos películas con orígenes latinos integraban la competencia. Ambas ganaron. Si bien Tropa de élite se llevó el mayor reconocimiento, la mexicana Lake Tahoe, del joven director Fernando Eimbcke (Temporada de patos), recibió el Premio de la Crítica Internacional y el premio Alfred Bauer. La historia de un joven de 16 años que debe enfrentarse a la muerte de su padre, conquistó a la prensa, que resaltó el tinte poético de la obra, y que además se basa en una realidad del director, que escribió el guión recordando sus sentimientos al vivir la misma situación que el protagonista.

FAVORITA: La preferida del festival (Petróleo sangriento) se alzó con el Oso de Oro para Paul Thomas Anderson como Mejor Director. A pesar del apoyo de la prensa, el jurado decidió no premiar lo obvio y puso a un lado el trabajo de Daniel Day-Lewis, que de todas formas ya tiene una colección de premios por su interpretación de este magnate.

LA NUEVA JULIA: Katherine Heigl consiguió, en su segundo protagónico, llevar la misma cantidad de personas al cine que estrellas, como Julia Roberts. Con este antecedente, 27 Bodas llegó a la Berlinale, donde su función fue ponerle un poco de humor a una selección cargada de violencia.

DESDE HOLLYWOOD: Fuera de competencia se presentó la primera obra del estadounidense Dennis Lee, Fireflies in the garden, que aún no puede explicarse cómo hizo para lograr reunir un elenco conformado por Julia Roberts, William Dafoe, Ryan Reunolds y Hayden Panettiere, como integrantes de una familia que sufre de los abusos de un padre violento (Dafoe).

CHICAS GLAM: El toque glamoroso lo pusieron las tres estrellas hollywoodenses Scarlett Johansson, Natalie Portman y Eric Bana. El trío presentó la obra de Justin Chadwick, The other Boleyn girl, en la cual Bana interpreta al Rey Enrique VIII, que cede ante los encantos de las hermanas Ana y María Bolena. Durante la rueda de prensa, las actrices comentaron que decidieron tomar el papel para poder trabajar juntas, ya que entre ella existía un tipo de "competencia sana".

CARNAVAL EN ALEMANIA: Uruguay estuvo presente en la Berlinale gracias a la presencia en la sección "Work in progress" del documental recientemente estrenado, Cachila, producido por Coral Films y dirigido por Sebastián Bednarik.

Ganadores

Según la crítica, el balance que deja la 58° edición de la Berlinale es lo opuesto a lo que se propuso su presidente, escogiendo al documental de los Rolling Stones como obra de apertura. Esta aparente muestra de riesgo se fue desdibujando conforme se sucedieron las películas que, si bien causaban expectativas, una vez exhibidas decepcionaron. La gran favorita fue Petróleo sangriento, pero en su rol de festival de cine no comercial, el jurado presidido por el cineasta Costa-Gavras colocó a la brasileña Tropa de élite como la gran vencedora. El segundo reconocimiento para el cine latinoamericano vino de la mano de la mexicana Lake Tahoe, doblemente premiada. El director estadounidense Errol Morris, por su parte, ganó el Gran Premio del Jurado por su film Standard Operation Procedure, que tiene a la violencia como protagonista. Los mejores actores se desempeñaron en largometrajes catalogados como comedia, mientras que la música estuvo omnipresente por los documentales que homenajeaban los logros de Neil Young y Patti Smith, así como por la presencia de Madonna y su frustrado film.

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