-Volvés a la TV abierta con El club de Arte y Diseño.
-El 1° de marzo, los sábados a las 13. Voy a conducir con Diego Flores y hacer entrevistas. La idea es hacer un programa más descontracturado, con un poco más de entrevistas de vida. Igual vamos a seguir mostrando arquitectura y diseño, esas casas brutales y apartamentos de 6 millones de dólares que se hacen en Punta del Este.
-¿Tenías ganas de volver?
-Sí, pila… Pasa que los tiempos me mataban un poco y no salía nada que pudiera combinar con mi trabajo personal (con mi marido tengo una empresa que distribuye y representa marcas deportivas). No había cosas lindas para hacer y esto me encanta. Diego me parece un tipo terrible onda, que sabe muchísimo, es un placer escucharlo.
-¿Qué fue lo último que hiciste?
-El programa de verano de VTV, que dejé porque estaba con el tema del tratamiento de mi embarazo. Ahora tengo a Thiago, que tiene 6 meses. Esta posibilidad me gustó, aunque sé que me va a llevar tiempo igual porque me meto en todo. Además, también soy productora. Vengo de la escuela de Hugo Brugnini, la mejor.
-¿Es un primer paso hacia algo más grande?
-Y no sabés… A mi me encantaría hacer algo grande, pero todo depende de las posibilidades de los canales, de la producción. Con Diego vamos a ser socios en el programa, armamos una productora. Pero veo que la TV en Uruguay está medio quieta, a pesar de los rumores de ventas y compras. Creo que estamos todos esperando que se venda un canal de una buena vez a ver si esto cambia.
-¿Cómo viste la TV abierta mientras no estuviste?
-Me gusta desde el lugar que veo a todos los que quiero ahí. Me gustan todos porque los quiero a todos, pero si me pongo a criticar con ojo de productora, le cambiaría muchísimas cosas. Me parece que se quedaron. A todos los que están hoy al aire les falta respaldo de producción, salen adelante porque son unos genios, porque tienen un valor impresionante como conductores y como personas.