-¿Te imaginabas este verano de Playa Bar TV?
-En principio no me imaginaba que la TV uruguaya hiciera una apuesta tan importante. Cuatro empresas como Pilsen, la agencia de publicidad Go, Metrópolis Films y Canal 4 apostaron a un reality show uruguayo, cuando es mucho más barato comprar ya hecho en otro país. No me imaginaba que se pudiera invertir tanto dinero en algo uruguayo.
-Mostrás una faceta de conductor distinta a la que te conocemos.
-Me siento bárbaro. No es el clásico personaje que la gente está acostumbrada a ver de mí, un pibe divertido que hace chistes, que laburaba más descontracturado. Acá tengo que seguir un guión y marcar una forma de ser que no es la habitual que se tiene de mí. Tuve que bajar un par de escalones en el buen sentido. Quise ser un mediador más tranquilo y tener la cabeza fría para escuchar a los participantes y a los panelistas.
-¿Seguís algún modelo, tipo Gran Hermano?
-No, trato de ser auténtico, ser yo. No tengo mucha onda con la forma de ser de los argentinos, si bien respeto su cabeza y cómo laburan en TV. Me interesa pegar buena onda con los participantes y panelistas. No quiero ser figura de nada.
-¿Cómo creés que responderá el público?
-Hay mucha cabeza metida en el programa. No se puede develar mucho, pero los chicos van a inventar muchas cosas para que la gente se arrime al bar. Me parece que está bueno, no te voy a decir que es el programa del año. Creo que la gente lo va a ver, cierto público se va a colgar, más que nada el público joven.
-¿Cómo viene tu 2008?
-Hasta el 17 de febrero va Playa Bar TV. Ojo al piojo no vuelve. Tengo un par de propuestas de teatro, un proyecto de radio y estoy en charlas con Canal 4 para un programa nuevo. Voy a hacer algo, pero no tengo claro qué. Quién te dice si dentro del año no se pueda generar otro reality.