Por: Analía Filosi
Este año sí que todos bailaron al ritmo de Marcelo Tinelli. ShowMatch puso la música y, en función de ella, los canales uruguayos organizaron o vivieron su año televisivo. Parecía que la pelea iba a ser Canal 4 vs. Canal 12 dado el gran arranque de año que tuvo Telefé con Gran Hermano 4. Pero sólo se trató de pegar primero, pues ni bien Tinelli pisó la cancha todo cambió, ayudado por una ascendente Son de Fierro que poco a poco fue ganando audiencia. Usted dirá ¿no era éste el balance de la TV nacional? Sí, no se equivocó, pero lamentablemente para poder hablar de ella hay que empezar por hablar de Tinelli (una vez más y van...).
Tenemos entonces un antes y un después, determinado por el 16 de abril, día en que ShowMatch empezó la temporada 2007.
El verano tuvo sus habituales programas dedicados a la temporada puntaesteña, alrededores y otros destinos (los menos): Verano del 2007 (producido ahora por Contenidos TV, pero sin grandes variantes respecto a años anteriores), Viva el verano (Canal 4), Agenda TV (Canal 5). Esta vez faltó a la cita Todo Punta (Canal 4), que llegó a anunciarse como programa diario con las conducciones de Gaspar Valverde, Karina Vignola y Sebastián Beltrame, y desapareció como por arte de magia. Canal 12 se animó a presentar la ficción ¼, extraña mezcla de historia de amigos en vacaciones y videoclips veraniegos con la intención de promocionar las costas de Maldonado y Rocha. Malas actuaciones, mucha publicidad encubierta y bellos paisajes, nada más.
La novedad estival estuvo por el lado de la invasión de programas y espacios dedicados al Carnaval que tuvo la pantalla nacional. A los ya conocidos de la TV cable, Pasión de Carnaval (Coco Echagüe, VTV) y Todo Carnaval (Fernando Tetes, tevé ciudad), y el espacio de Subrayado (Marcelo Fernández), se sumaron A cara pintada (Canal 4, Karina Vignola y Daniel Pereyra) y Carnaval, fiesta popular (Ana Laura de Brito y Fabián Cardozo). Todos muy similares, destacando los de mayor experiencia en pantalla (o sea los del cable).
A principios de año, los programas deportivos de las mañanas de domingo renovaron escenografía (Punto penal y Deporte total), manteniendo estructura y contenidos que los convierten en programas prolijos, bien hechos, bien informados, pero nada sorprendentes. Es más, la repetición de invitados la misma mañana se dio varios domingos en el año y no sólo con aquellos que eran la figura excluyente de la semana -por lo que sería entendible-, sino con algunos que no eran noticia. Una prueba más de que el medio es muy chico para que haya dos programas muy parecidos a la misma hora. Mantuvieron nivel La redonda (Canal 12), Estadio Uno, Supersport y La hora de los deportes.
Hablando de falta de sorpresa, Canal 4 quiso salirse de guión con la transmisión de la entrega de los premios Oscar y organizó una velada en la Sala Teatro MovieCenter con invitados. La transmisión en sí misma contó con un conductor solvente -Pablo Acuña- y dos críticos -Wilmar Umpiérrez y Gonzalo Sobral- que realizaron aportes de gran interés. Salió mal la previa, cuando se quiso emular una Alfombra Roja que está a millas de distancia de la que le interesa a los fanáticos de este tipo de acontecimientos. Para el 2008 reclamamos que transmitan la verdadera Alfombra Roja.
Pisando Semana Santa o de Turismo, ya venía siendo hora de que los canales "empezaran el año", pero demoraron más de la cuenta aunque ya habían organizado sus multitudinarias fiestas de lanzamiento. Mientras los horarios centrales no eran ocupados, Canal 10 empezó a construir algo que no se había dado hasta el momento: una programación de sábado hecha a base de programas nacionales, ya sea de una hora o de media. Fue así que terminamos el año con la seguidilla: Tu bebé, Puglia invita, Rutas y sabores (finalizó meses antes), Simplemente Ana Durán, De fiesta, Más de cerca, Trailer y Consentidas. Sufrieron varios enfrentarse a un derivado de ShowMatch: Este es el show. De todas formas, todas fueron interesantes propuestas, bien hechas y producidas, algunas que venían de años anteriores y otras estreno, pero todas con fuerza como para apostar a seguir en pantalla correcciones mediante (por ejemplo: falta de balance entre las conductoras de Consentidas). En otros canales, destacar la presencia de De palos y astillas, ahora con el desafío de ser en vivo.
Siguiendo dentro del fin de semana, Canal 4 estrenó Ojo al piojo y Pizza a Carballo, dos propuestas de humor y contenidos muy parecidos (sketches, invitados, jugar con el "atrás de cámara"). Las dos terminaron viéndose como un rompecabezas de ideas recicladas de otros programas donde tuvieron mejor suerte.
Quedándonos ahora en el horario central, los huecos que dejó Canal 12 entre Tinelli y Son de Fierro fueron ocupados con producciones nacionales que se amontonaron en dos días: miércoles o jueves y domingo. Cámara testigo fue la más exitosa (ver nota aparte) de las de entresemana, mientras que Código país debió nuevamente sufrir las inclemencias de ir en un horario prohibitivo para quienes tienen que madrugar (gran parte del público objetivo de este programa). De todas formas, Aldo Silva y su nueva compañía -Antonio Ladra y Gabriela Santini- hicieron maravillas para sacar adelante programas interesantes (sobre todo si se viene de un striptease del programa anterior). Mejor suerte tuvieron los programas de domingo: Sin atajos, La oveja negra (ver nota aparte), Vidas y A conciencia. El "Rafa" Villanueva no innovó, pero entretuvo y mucho con lo que sabe hacer en sus viajes por el mundo. Facundo Ponce de León se enfrentó a los famosos y supo sacarles cosas muy interesantes gracias a su estilo cálido y sencillo. En tanto A conciencia fue una propuesta bien producida, con buenos temas y testimonios, que falló en la conducción, demasiado artificial y poco creíble para Victoria Rodríguez, identificada con programas glamorosos o lights.
Canal 10 hizo lo que pudo en el intento por doblegar la dupla Fierro-Tinelli. Lo destacable fue que muchas de las veces trató de lograrlo recurriendo a propuestas nacionales. Pan y Circo no pudo con la mochila que le significaba a Ignacio Álvarez el éxito de Zona urbana. El programa terminó siendo una mezcla de "Los viajes de Nacho" (muchos de ellos muy interesantes y arriesgados, vale la pena señalarlo) con el Circo que aportaron los invitados y Gustavo Escanlar. Como, en definitiva, el Circo fue lo que dio más rating (Abigail Pereira, Claudia Fernández), fue lo que terminó dominando el programa y dando lugar a otros personajes, como René Ombusdman y el Lic. Gerardo (Gustaf y William Da Rosa). Por otro lado, Mundo cruel, la nueva apuesta de Petinatti, presentó un staff de panelistas muy atractivo (Juan Sebastián, Diego González, Patricia Wolf y Rufo Martínez), con logrados y punzantes aportes, bien comandado por un Licenciado que sabe llevar la batuta y encontró el formato a su medida. Fueron buenas ideas "La entrevista afanada", los análisis de la realidad, algunos informes y las encuestas interactivas. Las entrevistas en piso no resultaron tan entretenidas como parecían en los papeles. Merece rápido retorno para afianzarse. Siguiendo en la línea del humor entresemana, Los informantes fue el solitario programa de Canal 4 que intentó dejar huella: cambios caprichosos de horario y día de salida impidieron generar el hábito que demandan este tipo de programas en el que es necesario acostumbrarse a un humor que escapa de lo usual. Leo Lagos y Salvador Banchero debieron ingeniárselas para hacer lo que saben y, si bien tuvieron puntos altos, terminaron derrotados por los números del rating (o por un canal con una mala política en materia de producción nacional).
Para cerrar con el humor, El show del mediodía cambió formato y perdió la cuota de entretenimiento interactivo que tanto valoraba la audiencia. Si bien hubo imitaciones a destacar (Diego Delgrossi y Marcel Keoroglián con buenos pies de Maxi de la Cruz), terminó cayendo en la fácil de chicas con poca ropa jugando al humor de doble sentido en horario poco adecuado. Y todo eso en el poco espacio que quedaba entre un chivo y otro metido por Cacho de la Cruz.
Antes de Tinelli, Canal 10 ya tenía en pantalla una nueva La culpa es nuestra que pasó a formato semanal y en horario central. Pero ShowMatch se ocupó de moverla a otro día de la semana. De todas formas, Jorge Piñeyrúa y Gonzalo Cammarota no lograron salir de una propuesta bastante despareja, con algunos puntos destacables (como la columna de Carlos Tanco, el personaje de "El Plancha" de Martín Cardozo, los sketches de Agösto y Leonor Svarcas, y algunos momentos del Tío Aldo) y entrevistas que funcionaron de acuerdo al invitado. Antes de ellos, los viernes del 10 probaron con Piso 8 y Sin censura. La primera, una ficción surgida del CONTA (Concurso de Talentos) que alentó esperanzas de seguir construyendo sobre la experiencia que significa "hacer y hacer". El libro era bueno (Alan Goldman) y algunas actuaciones fueron gratas sorpresas (Norina Torres, Patricia Wolf, Verónica Caissiols; a Alfonso Tort ya lo conocemos). En cuanto al talk-show de Eleonora Navatta, podría haber funcionado mejor sin panelistas y con temas más cotidianos y menos trascendentes. Navatta demostró que puede ordenar polémicas. También pasaron por Canal 10 este año: El pueblo quiere saber (a Gerardo Sotelo le encanta conducir debates, algunos salieron interesantes, otros aburrieron), Fan (se notó que los conductores -Claudia Fernández y "El Turco" Naim- tenían la cabeza más en Argentina que en Uruguay), Historia clínica (otro programa con conducción fallida (Cecilia de la Paz), si bien los contenidos atrapaban), Memoria colectiva (ver nota aparte) y Así somos (Blanca Rodríguez presentó un programa puesto al servicio de los ámbitos académicos, por lo que, si bien fue bueno, no generó un interés masivo).
Decir además que los magazines de la mañana no aportaron novedades, más allá de alguna incorporación (Christian Font en Bien despiertos) o cambio en el encare (más protagonismo de Sergio Puglia en Con mucho gusto). Se repiten demasiado, no hay sorpresa.
Nos queda hablar de Canal 5, que mejoró su programación, pero sigue cayendo en el error de presentarse como un canal de noticias. De lo nacional, destacó Azoteas TV (ver nota aparte), pero la programación generó mayor interés sobre todo por la incorporación de películas y series. ¿El problema? La temática de los films: demasiado sesgada a una visión izquierdista del pasado reciente. Debería abrir más el abanico. Para destacar: desde este año transmite las 24 horas en forma ininterrumpida.
Como resumen decir que Canal 10 sigue siendo el canal que más se la juega por lo nacional (en el acierto o en el error), que Canal 12 está demasiado atado a lo que ocurre con las propuestas de la vecina orilla, que Canal 4 es otro que funciona de acuerdo a lo que le llega de Telefé y, salvo las buenas realizaciones de Sebastián Beltrame (En foco, regata Tall Ships, En foco Especial sobre la Tragedia de los Andes), poco aporta en materia nacional, y Canal 5 continúa siendo tirado por los clásicos de siempre (Estadio Uno, La hora de los deportes, Buscadores, Poder ciudadano, La sed y el agua), que son programas que necesitan mezclarse con propuestas de lenguaje más moderno.
Mención aparte merece Abigail Pereira, que se incorporó a El show del mediodía, actuó en La oveja negra, fue protagonista de los programas más vistos de Cámara testigo y Pan y Circo, y participó en La tele de enfrente, además de ser objeto de disputa entre canales 10 y 12. En todos los lugares que estuvo demostró que su talento iba más allá de ser el travesti que bailó en ShowMatch. Y con esto volvemos a lo del comienzo: la uruguaya que copó más espacios en la TV nacional fue obra ¿de quién?... exactamente, Marcelo Tinelli, el hombre que le marcó el ritmo a la pantalla uruguaya 2007.
TV Hechos 2007
Zona Urbana ganó el Iris de Oro, y Bendita TV y el Cuarteto de Nos compartieron el Iris de Plata.
Subrayado incorporó sistema de subtitulado.
Juan C. Scelza fue despedido de Punto Penal.
Buen día, Uruguay festejó 9 años y empezó a recorrer el país.
Martín Sarthou intimó a Bendita TV a no usar su imagen. También tuvo cruces con Petinatti.
Fernando Vilar recibió el Premio Talento en Comunicación Social del gobierno de Portugal.
Canal 4 eligió las 7 Maravillas del Uruguay.
La púa cumplió 50 programas.
Noelia Campo fue madre de Valentín Ibarburu.
Adela Dubra pasó por Pan y Circo.
Abigail Pereira firmó contrato de exclusividad con Canal 12. Fue el personaje más mediático.
Rafael Villanueva dejó Contenidos TV y creó productora propia. Sigue en Canal 12.
Ideas del Sur no dejó que Claudia Fernández estuviera de invitada en Mundo cruel.
Con mucho gusto festejó 1.000 programas y se despidió definitivamente el 28 de diciembre.
Figuras de la TV hicieron stand up: Gonzalo Cammarota, Rafael Cotelo, Ignacio Alcuri y Pablo Aguirrezabal (De pie), y Leonardo Lorenzo (Triste como uruguayo contento).