Brad Pitt yendo tras la leyenda de James

Junto a Casey Affleck, protagoniza una historia con varias chances de llegar al Oscar

2007-12-01 00:00:00 300x300

En El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, Brad Pitt encarna al famoso pistolero americano, ladrón de bancos y trenes, papel por el que fue reconocido en el Festival de Venecia con la Copa Volpi a Mejor Actor. Es también el productor de la película en la que Casey Affleck interpreta a Robert Ford. De ella habla en esta entrevista, gentileza de Warner Bros.

-Qué fue lo que te interesó de la historia de Jesse James?

-Conocía la imagen folclórica de Jesse James. Para mí era algo así como del estilo de un Robin Hood, pero mucho tiempo después tomé contacto con libros y ahí pude tener una idea más clara y entrar en la deconstrucción del mito y la anatomía de su asesinato.

-Tu Jesse James no es precisamente un héroe. ¿Era más interesante interpretar a un hombre, en vez de a la leyenda?

-Totalmente. Desde que elegimos empezar la historia en ese último año de su vida, todo lo que lo hizo conocido ya lo había logrado, con lo cual saltamos toda la parte del mito. Para mí fue mucho más atractivo tratar de entender su carácter... cómo parece saber que se acerca su fin. Está atrapado por el aura de celebridad, cansado de ser un alias y en plena paranoia. Del mismo modo, me encanta la forma en que se encara la idea de que Robert Ford es un cobarde. Creo que con la historia uno termina de entender que la misma fuerza trabaja sobre ambos.

-El final de la película alude a la forma en que James encaró a la muerte y las circunstancias que posibilitaron que Robert Ford lo matara. ¿Es exactamente lo que pasó?

-Estos son dos hechos curiosos que suelen hacer discutir a los historiadores. Jesse le dio a Robert Ford el arma que él usó para matarlo días después. No pudo estar ignorando lo que estaba haciendo. El otro hecho es que se quitó el cinto que sujetaba su arma frente a Ford, algo que nunca hacía. Las dos teorías van de que o bien estaba tanteando a Ford o fue directamente un acto de suicidio premeditado.

-¿Llegaste a tu propia conclusión?

-Prefiero la ambigüedad. Creo que todos pueden sacar sus propias conclusiones de la película.

-La película también te hace preguntarte qué era lo que atraía a Jesse James de su relación con Robert Ford, más allá de la adoración al héroe que éste le profesaba...

-Esa es una cuestión importante, porque James estaba fascinado y al mismo tiempo sentía repulsión por Ford. Entonces, ¿lo mantuvo para inflar su casi efímero ego o lo mantuvo cerca para que fuera la persona con quien descargar sus frustraciones?

-¿Terminó cayéndote bien luego de haberlo interpretado?

-Creo que por fin pude entenderlo, aunque no me gustaría haber sido él (risas). Estoy fascinado por su leyenda y creo que más que gustarte un personaje, lo que tiene que provocarte es fascinación. Pienso en Jake LaMotta (interpretado por Robert De Niro) en Toro Salvaje y ese es el ejemplo definitivo. No tiene que caerte bien para fascinarte.

-¿Considerás a este film como un western?

-No, realmente creo que no termina de englobar a la película. El entorno es de western, pero la historia no opera como una típica película de ese estilo. Nuestro director lo llama una película de gángsters y yo creo que es un drama psicológico.

-La película además mira sobre el culto a Jesse James y el frenesí que generó su muerte, cuando miles de fans fueron a tomar fotos de su cadáver y visitaron el lugar donde lo mataron... No ha cambiado mucho desde entonces ¿no te parece?

-Creo que hay dos puntas en la historia que van justamente en eso. La de un tipo atrapado en eso de ser una celebridad, y la del fan que entra en ese mundo y termina destruido dentro de él.

-Dada tu fama, ¿te pareció interesante esta cuestión en particular?

-Creo que el punto es que la fama o la celebridad es algo que por lo general no te esperás que sea si alguna vez pensaste en ella, cosa que yo ni siquiera hice.

-Algunas de tus películas, como la serie de La Gran Estafa, parecen ser más una vacación para vos y los demás actores que un trabajo. ¿Una película como Jesse James es mucho más difícil?

-Diría que no. Para mí, buena parte de la actuación es encontrar el tono de tu personaje, el timbre que tiene, para que el encare sea serio. Eso demanda mucha búsqueda y descubrimiento, pero tuve varias ventajas en ese proceso, de todos modos. Primero, como yo era uno de los productores, estuve trabajando en el guión un año y medio antes de empezar a rodar, entonces ya estaba involucrado en el tema hace bastante tiempo. En segundo lugar, el hecho de que la acción suceda en el sur de Missouri, que es el lugar donde crecí, ayudó a que me preparara mucho mejor y estuviera más cómodo.

-Como hablábamos antes, la relación entre Jesse James y Robert Ford es muy intensa y compleja. Eso no vuelve a tu performance dependiente de la que hizo Casey Affleck?

-Bueno, no caben dudas de que el cine es un deporte al que se juega en equipo. Entonces, mucho de esto depende del tiro que vos hacés, pero también de la respuesta que recibís. Entonces, me puse muy contento cuando Andrew (Dominik, el director) eligió a Casey para interpretar a Robert Ford. Especialmente porque se trataba de un personaje tan particular. Soy gran amigo de Casey desde las películas de La Gran Estafa, y sabía que era capaz de hacer muchas más cosas que eso. Es brillante, tiene mucha energía y además es una persona con mucha lectura arriba. Muchos de nosotros estábamos esperando este momento y alentándolo durante los últimos años.

-Otro tema. Andrew Dominik es un cineasta australiano y esta es su primera película de Hollywood, a la vez que una historia muy americana...

-Lo vi por primera vez hace unos años, cuando hizo Chopper. Esa película me pareció una versión mejorada de Calles salvajes (de Martin Scorsese). Yo creo que lo mejor que tiene es su forma de encarar el enfoque psicológico de las situaciones y de los personajes. Él sabe mostrar como pocos por qué la gente actúa como actúa. Creo que ahí tiene realmente un don. Justamente es ese toque lo que separa su primera película y esta película de muchas cosas que salen hoy en día.

-¿Cómo reaccionaste al producto terminado?

-Para mí, ésta es una película que se va contigo y queda resonándote en la cabeza durante uno o dos días. Es verdad que eso no está en línea con lo que actualmente se hace, pero eso es lo bueno. Es una película que se hace a fuego lento. Además es muy lírica y poética, ancha y profunda. Es mi tipo de película favorita.`

Entrevista: Gentileza Warner Bros.

JJ

La historia de la leyenda. Jesse James nació en Clay County, Missouri, en 1847. En sus primeros días (plena Guerra Civil estadounidense), sufrió el asalto a su casa de las tropas Federales, que colgaron a su padre sin lograr matarlo. Años después, Jesse pasaría a integrar una unidad de guerrilla. Más adelante, comenzaría a convertirse en uno de los bandoleros sureños más reconocidos. Cuando la guerra terminó, en el año 1865, James se rindió ante los soldados de la Unión. Pero volvió a tomar las armas un año después, al no respetársele la tregua. A partir de ahí se convirtió en el jefe de la James-Younger Band, que asaltaba bancos y trenes, y que se volvió famosa a lo largo de todo el país. Para contarlo de forma más clara, James se convirtió en el paradigma del pistolero americano por excelencia. Fue asesinado en 1883 por Charlie y Robert Ford, dos miembros de su propia banda.

Su leyenda creció al punto de que en 1951 un hombre dijo ser el propio Jesse James, asunto que se zanjó con un examen de ADN que verificó que el verdadero James había muerto aquel día y ese no era más que un impostor.

Jesse James es uno de los personajes que más veces ha sido llevado al cine. Desde 1901, con Los James en Missouri, más de treinta películas lo han tenido como centro.

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