Según la interpretación del fútbol que hace Nintendo, un Real Madrid-Bara podría disputarse en lo alto de una cumbre con vientos huracanados y Raúl podría aplicar poderes mágicos a sus disparos para dejar a Víctor Valdés atónito frente a una lluvia de balones envueltos en fuego dirigiéndose hacia su portería. Algo así propone Mario Strikers Charged Football, secuela del título para GameCube. De nuevo la compañía de Osaka se aparta de la simulación futbolística que tanto éxito y buen resultado da a FIFA y Pro Evolution Soccer para adentrarse un poco más en el entretenimiento familiar.
Ideal para que participen al menos dos jugadores, el primer paso es escoger al capitán de cada equipo. Los protagonistas míticos de la compañía ocupan este puesto privilegiado. Mario, el gorila Donkey Kong, la princesa Peach y otros pueden ejercer de capitanes, mientras que los secundarios, como los champiñones, las tortugas y los Toads, entre otros, formarán el resto del equipo. La diferenciación es básica, ya que sólo el capitán es capaz de realizar los disparos a puerta especiales llamados Mega Strikes.
El juego limpio brilla por su ausencia en este todo vale que, incluso, permite usar objetos que aparecen sobre el césped de los 17 escenarios con el objetivo de marcar un gol. Un juego que comienza en el sillón y termina a los saltos por toda la casa.
El País de Madrid