"Nadie enfrentará a EE.UU. en un campo de batalla"

La cuestión. ¿Existe una amenaza terrorista que pende sobre EE.UU. y Europa o bien se trata de una ficción?

La respuesta / Estados Peligrosos

La importancia del estadounidense Noam Chomsky, surgida de los cerrados círculos académicos de la Lingüística, creció hasta ser el intelectual más mediático de una izquierda anti-globalizadora y "anti- imperialista". La imagen de Hugo Chávez exhibiendo uno de sus libros le dio más fama en esos círculos. Estados peligrosos (Paidós, distribuye Planeta, 920 pesos) está subtitulado "Oriente Medio y la política exterior estadounidense". Firmado a medias con el especialista Gilbert Achcar, es un conjunto de charlas moderadas por el editor y prologuista del volumen, Stephen R. Shalom. Él, de hecho, hace la pregunta que responde Chomsky.

No, es evidente que existe una amenaza muy seria. A decir verdad, se trata de una amenaza que va conscientemente en aumento. No es algo que comenzase el 11 de septiembre. Si uno revisa los sucesos de la década de 1990...en primerísimo lugar hay que recordar que ya hubo un intento de dinamitar el World Trade Center en 1993, que no estuvo muy lejos de llevarse a cabo y que solo falló por falta de planificación. Ese atentado habría supuesto la muerte de decenas de miles de personas. Iban a volar los túneles, la sede de las Naciones Unidas, los edificios del FBI, etc. Se les impidió atentar justo a tiempo. Los autores eran yihaidíes, hombres entrenados por Estados Unidos en Afganistán y dirigidos por un religioso egipcio que fue introducido en Estados Unidos bajo la protección de la CIA. Aquel fue un grave acto de terrorismo.

A lo largo de la década de 1990 se publicaron numerosos libros técnicos, editados por ejemplo por MIT Press, que vienen ser algo equivalente a libros de recetas pero aplicadas al terrorismo; en todos ellos se avisaba de la elevada probabilidad de que se produjeran actos terroristas. Y es evidente que desde el 11 de septiembre se han cometido muchos más. Se trata de una amenaza terrorista de grandes proporciones. Robert McNamara y William Perry, antiguos secretarios de Defensa, proponen una estimación subjetiva de la probabilidad de que se produzca una explosión nuclear en un objetivo estadounidense en los próximos 10 años, y la cifran en torno al 50%. Es una estimación muy elevada; el servicio de inteligencia estadounidense considera que tal ataque será inevitable si se mantiene el actual curso de los acontecimientos. También son muy posibles otros tipos de terrorismo, el terrorismo con armas biológicas entre ellos. Sin embargo, éste tiene una prioridad muy baja para el gobierno; no les importa mucho, de modo que están actuando muy conscientemente en diversos sentidos que en realidad incrementan la amenaza. Y esto ni siquiera es secreto: sencillamente no se trata de un asunto de alta prioridad para el gobierno. El ejemplo más claro lo tenemos en la invasión a Irak. La invasión se llevó a cabo con la expectativa de que probablemente incrementase la amenaza del terror. Esa fue la advertencia difundida por el propio servicio de Inteligencia del gobierno, por sus distintas agencias y por otros, entre ellos muchos especialistas en terrorismo, quienes dijeron que era altamente probable que se incrementase el terror, por razones por lo demás evidentes. Una de estas razones es que le estamos diciendo al mundo que vamos a invadir y atacar a todo el que nos venga en gana. Por eso, cualquier objetivo potencial tratará de desarrollar algún elemento disuasorio. Nadie se enfrentará a Estados Unidos en un campo de batalla. Los gastos estadounidenses en el capítulo militar son aproximadamente los mismos que los del resto del mundo en su totalidad, y el armamento estadounidense se halla mucho más desarrollado desde el punto de vista tecnológico. Es preciso contar con elementos disuasorios, y solo existen dos: uno son las armas nucleares, y el otro, el terror. Por eso, lo que está haciendo Washington en realidad es exigir a sus adversarios potenciales que desarrollen un sistema terrorista y armas nucleares.

Al margen de ello, y no creo que esto se haya podido predecir, la invasión a Irak ha sido una catástrofe militar de tal envergadura que incluso ha generado una insurgencia carente de respaldo en el exterior. Eso es algo prácticamente inaudito. Los partisanos europeos no podrían haber sobrevivido durante la ocupación nazi si no hubieran contado con un fuerte respaldo en el exterior. En cambio, Estados Unidos ha creado en Irak una insurgencia, lo cual equivale a crear terroristas adiestrados; se trata de adiestrar civiles en las prácticas terroristas. Y con esto también atrae a personas procedentes de otros países que participan el adiestramiento de los terroristas; de hecho, las valoraciones posteriores a la guerra que ha realizado la CIA y otras agencias son exactamente ésas: que la guerra ha dado lugar a la aparición de campos adiestramiento para los terroristas profesionalizados que se diseminarán por todo el mundo para llevar a cabo actos de terrorismo. Es algo que estaba previsto, y que sucedió en una medida superior a la prevista, pero que para Washington es una prioridad sin la menor importancia, pues allí importa muchísimo más hacerse con el control de los recursos de Medio Oriente. u

la Amenaza está ahí

Europa sigue corriendo el riesgo de un atentado terrorista importante aunque la policía ha logrado desactivar grupos militantes islámicos, dijo esta semana el coordinador de la Unión Europea para la lucha contra el terrorismo, Gilles de Kerchove. (bloomberg)

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar