Ni tan lejos de Estados Unidos...

CÉSAR AUGUSTO SOSA | EL COMERCIO (Ecuador)

Desde el 29 de noviembre, y por al menos ocho meses, empezó a operar en Ecuador una Asamblea Constituyente con plenos poderes para cambiar la Constitución y reformar las instituciones del Estado. Ochenta de los 130 asambleístas elegidos el 30 de setiembre pertenecen al movimiento del gobierno, Alianza País.

Con una mayoría asegurada, la Asamblea empezó a tomar sus primeras decisiones, enfocadas en aprobar un receso del Poder Legislativo y destituir al superintendente de Bancos y al fiscal general. Los reemplazos para estas dos últimas instituciones, que son independientes del Ejecutivo, fueron propuestos por el gobierno y sus nombramientos se decidieron en la Asamblea en 37 minutos. Debido a que no existe un Congreso en funciones, la aprobación de leyes quedó en manos de los asambleístas, y principalmente de la mayoría gobiernista.

El presidente Rafael Correa anunció, a fines de noviembre, que la primera ley que enviará a la Asamblea será la reforma tributaria, con el fin de bajar la inequidad que existe en el país, cobrando más a los que más tienen y redistribuyendo esos recursos en los sectores más pobres. Pero uno de los ofrecimientos de campaña del gobierno fue reducir el IVA de 12 al 10%, lo cual beneficiaba a la gente de mayores recursos. Esa tesis la abandonó a inicios de diciembre porque no era probable que los precios al consumidor se recucieran en la misma proporción.

Para compensar el incumplimiento de campaña propuso eliminar el impuesto de 15% a la telefonía celular y amplió las deducciones para el pago del Impuesto a la Renta, lo cual beneficia a la clase media.

Un tema controversial es la propuesta de gravar con 1% a la salida de capitales. Se prevé que el impacto de la reforma tributaria sea nulo para el fisco.

La segunda ley que tratará la Asamblea se denomina de Justicia Financiera y ya generó un primer enfrentamiento con la banca a inicios del 2007.

El objetivo del gobierno es reducir las tasas de interés, para lo cual se planteó una metodología que generó un amplio debate en el segundo trimestre de 2007. Ni la banca ni el gobierno salieron contentos con esa ley, que no logró su objetivo principal de bajar las tasas de interés. Actualmente el sector financiero está a la espera de conocer el alcance de la nueva ley del Ejecutivo, aunque se prevé que será más drástica en el objetivo de poner techos a las tasas interés.

Las proyecciones del sistema financiero son pesimistas y prevén que los créditos crezcan a un ritmo igual o menor que en 2007, cuando empezó la desaceleración en el crecimiento de depósitos y préstamos.

La restricción de los créditos en el sistema financiero también empezó a frenar a otros sectores, como el comercial y de la construcción, ya que la banca empezó a pedir mayores garantías a sus clientes.

No todos los sectores resultaron perjudicados. El gobierno tiene una vocación proteccionista y elevó los aranceles a la importación de productos agrícolas, metalmecánica, textiles, calzado, línea blanca, etcétera. La producción de estos bienes se concentra en pequeños productores, a los cuales el gobierno también ofreció créditos baratos a través de la banca pública.

La concepción económica del Ejecutivo, que tiene un gran componente proteccionista y nacionalista, empezó a reflejarse en el manejo comercial y de los recursos energéticos, principalmente petroleros y mineros.

Correa dijo que el TLC con Estados Unidos "está en el tacho de la basura de la historia", lo que complicará las exportaciones de productos al mercado estadounidense, a donde va el 54% de las exportaciones del país.

Aunque las preferencias arancelarias andinas (Atpdea, por sus siglas en inglés) permiten hoy el ingreso con arancel cero de productos de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) a Estados Unidos, éstas terminan en febrero. Se prevé que una nueva prórroga de la Atpdea será aprobada para Perú y Colombia, pero aún es incierto para Ecuador y Bolivia.

Para compensar el efecto negativo en las exportaciones hacia Estados Unidos, el gobierno empezó a buscar un acercamiento con Asia. En los últimos dos meses ha realizado varias giras por China, Irán, Indonesia, con el fin de ampliar el mercado para los productos ecuatorianos de exportación, como banana, pescado, camarón. Ecuador ofreció a China ser la puerta de entrada de los productos asiáticos a América del Sur, para lo cual se prevé la construcción de un puerto en Manta. También se prevé la construcción de un aeropuerto internacional y la infraestructura que una a Manta con Manaos, en Brasil. Sin embargo, los resultados de estos proyectos se verán en el mediano plazo. Para 2008 se prevé el desplazamiento de capitales ecuatorianos hacia Perú, para aprovechar la ventaja del TLC con Estados Unidos...

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