FABIÁN MURO, EN MELO
El que llega a Melo es de porfiado nomás. ¿Vieron lo que son las rutas hacia acá? ¡Una mierda!" comenta Miguel, un vendedor de artículos informáticos, sobre las sinuosas y agotadas carreteras que comunican al departamento con el resto del país. A esa ciudad, de más o menos 50.000 habitantes, llegó hace más de 30 años el hoy vicepresidente Rodolfo Nin Novoa. Porfiado o no, construyó su carrera política en el departamento.
Desde principios de mes, el segundo a cargo del país se ha visto involucrado, a la fuerza, en un caso de presunto tráfico de influencias denunciado de forma anónima. Las pistas apuntan, más directamente, hacia a su hermano y secretario, Gonzalo Nin Novoa, señalado como alguien que hacía "sugerencias" (básicamente a favor del empresario Igor Svetogorsky) a la hora de determinar compras de armamento para el Ejército. La presunta injerencia de Gonzalo Nin Novoa ocurrió en la fiesta de cumpleaños del empresario de la construcción Eduardo Coronel, un ex militar que desde hace varios años es proveedor de la fuerza de tierra y de la intendencia de Cerro Largo.
El vicepresidente, quien ha contado con el apoyo del propio Tabaré Vázquez y del oficialismo, reconoció vínculos con Coronel aunque más a nivel profesional que oficial y descartó cualquier manejo raro de parte suya o de su hermano. Gonzalo Nin Novoa se presentó ante la Justicia, reclamando que se investigue si participó o no en un hecho ilegal en la compra de armas. Y pidió licencia de sus cargos públicos.
Melo es una ciudad algo avejentada que suele vibrar de manera endémica con esa clase de líos políticos que de alguna manera la involucran. Quizás porque ya es costumbre, bajo el somnoliento sol melense, el tema es balconeado por los locales. Y eso que al menos dos de sus protagonistas son parte de la vida social y política de la ciudad desde hace bastante tiempo. Rodolfo Nin Novoa gobernó el departamento entre 1985 y 1995. Inició su administración como integrante del Partido Nacional y la terminó dentro del Frente Amplio; hay quienes suman esto a la larga lista de particularidades políticas de la zona. Coronel, oriundo del departamento, es un ex militar que de la modestia económica pasó a tener empresas que compiten, y ganan, licitaciones públicas departamentales y nacionales.
Para algunos, que la capital vuelva a mirar hacia Melo por las eternas razones políticas (desde los tiempos de Aparicio Saravia a otros protagonistas más recientes) resulta hasta un alivio. "Ese programa de televisión que agarró a unos pocos travestis hizo que Melo quedara como una ciudad de `bufarrones`. Hay travestis como en cualquier parte y esta es una ciudad como cualquier otra", dice un melense recordando el periodístico televisivo Zona Urbana, que hizo un programa sobre la "sexualidad oculta" de la ciudad.
Quizás por eso, pareciera que los locales prefieren un buen escándalo político a esa otra clase de noticias. Después de todo, "Cerro Largo es un departamento muy politizado. Acá se está en campaña todo el año, todos los cinco años", afirma Humberto Pica, ex diputado, ex candidato a intendente por el Partido Nacional y también ex colaborador político de Rodolfo Nin Novoa.
El sargento policial De Sosa, que cumple funciones en la Dirección Contralor Semoviente (Dicose) aprovecha para hacer un resumen de algunas particularidades que hacen inédita a la vida política del departamento: "Fíjese usted que tuvimos un intendente, Villanueva Saravia, que murió en circunstancias misteriosas; otro que se cambió de partido durante su gestión pero no abandonó el cargo, Nin Novoa, y la primera vez que la izquierda llega a la presidencia, nosotros elegimos a Ambrosio Barrerio, que fue intendente de facto, en la dictadura".
Corresponde sólo detenerse en el segundo de los casos, el del actual vicepresidente Rodolfo Nin Novoa. Aunque en Melo se prefiera ser discreto en esos asuntos con caras forasteras, el ex intendente es una figura que está en las conversaciones habituales. Y eso que es montevideano: "Se crió en Acevedo Díaz y Canelones", precisa Pica. Nin Novoa llegó al departamento -principalmente a las tierras de la familia de su primera esposa, Brenda Sirión- y se hizo conocido, primero, como un solvente técnico agropecuario. El veterinario Alberto Sanner, edil nacionalista en Cerro Largo y ex integrante de la directiva de la Sociedad Agropecuaria del departamento, lo recuerda como un "tipo afable y campero" al que "le gustaba laburar". "Le gustaba mucho el campo, cuidar de los animales".
Le esperaban destinos más urbanos. De la presidencia de la Sociedad Agropecuaria pasó a la Intendencia de Cerro Largo, donde se quedó durante dos períodos, entre 1985 y 1994. Ya fuera del Partido Nacional, Nin Novoa tejió junto al actual presidente Tabaré Vázquez la alianza que derivó en el rebautizado Encuentro Progresista-Frente Amplio. Fue el compañero de fórmula de Vázquez en las tres últimas elecciones, incluyendo la última, en la que consiguió su actual cargo.
A pesar de sus compromisos capitalinos a Nin Novoa se lo ve a menudo por Melo, donde tiene lazos familiares -sus cuatro hijos viven ahí, por ejemplo- y empresariales. El vicepresidente tiene declarado un tercio (los otros pertenecen a los hermanos Fernando y Álvaro) de la estancia Las Lobunas, 437 hectáreas por ahí cerca de Tupambaé, a una respetable distancia de la ruta 7. "Viene seguido sí", dice el peón encargado de la estancia, Julio Antunes. "Más o menos una vez por mes llega y le informo sobre lo que pasó, con los animales y eso. Cuando viene, siempre sale a montar, le gusta mucho".
Fue para remodelar el casco de esa estancia que el vicepresidente recurrió al contratista Eduardo Coronel. Para Walter Abella, conductor del programa de radio Hora del Campo de la emisora La Voz de Melo, es razonable suponer que haya un trasfondo político en los cuestionamientos hacia Rodolfo Nin Novoa. El segundo del Ejecutivo es un probable candidato del oficialismo para las elecciones de 2009, y entre los sospechosos de ponerle piedras en el camino se han mencionado a la Legión Tenientes de Artigas y el Movimiento de Liberación Nacional, dos antiguos enemigos mutuos. Con posibilidades tan disímiles se hace difícil saber quién maniobra políticamente esta situación.
Abella podría llegar a admitir todo eso. Aun así, matiza que algunas relaciones y vínculos generan dudas, además de un verdadero laberinto de personajes. "La ex pareja de Gonzalo Nin, Carolina Leder, trabaja con Eduardo; Marcelo y Hugo Coronel, hermanos de Eduardo, son proveedores importantes de la Intendencia de Cerro Largo y Belkis Coronel, cuñada de Eduardo, está casada con el Intendente de Cerro Largo, Ambrosio W. Barreiro", repasa Abella. "Belkis Coronel, además", agrega, "es la ex pareja de Eduardo Dehl, abogado que representa actualmente a Eduardo Coronel". Y más: el empresario señalado en las denuncias fue durante unos años secretario del hermano de su actual abogado, Ernesto Dehl. Eso fue cuando éste ocupó la Dirección Nacional de Telecomunicaciones, un cargo que tuvo a mediados de la década pasada, a partir de 1995. Hoy, esa dirección se llama Ursec y Graciela Coronel, esposa de Eduardo (con quien comparte apellido), trabaja ahí como abogada desde 1998. Toda una genealogía melense.
Eduardo Coronel fue consultado en la propia capital de Cerro Largo por Qué Pasa, pero se excusó, un recurso de cortesía que viene utilizando desde que su nombre genera una nota tras otra en la prensa: "Fue un error haber concedido una entrevista al diario Últimas Noticias. No hablo más con la prensa", resumió.
En la entrevista de la que se ahora se lamenta, afirmaba valerse por sí mismo: "No necesito a Gonzalo y Rodolfo para poder trabajar. Tengo negocios con el Ejército desde 1994, cuando Rodolfo Nin ni existía". A esa altura, el actual vicepresidente había concluido una década como intendente del departamento.
Coronel llegó al grado de teniente en el Ejército, pero en 1991 dejó la fuerza militar y se dedicó a la vida empresarial. De origen modesto -su padre, canillita, tiene una papelería en Melo- aseguró en esa misma entrevista tener más de 100 empleados y nada que esconder. "Tengo todo a la vista... Me he ganado un lugar con mucho sacrificio. Tengo más de cien operarios, pago al BPS... A 40 de mis trabajadores les hice una casa para vivir, me he roto todos estos años para tener una empresa...".
El abogado Diego Silva, también de Melo, no está tan de acuerdo. Silva dice haber tratado una docena de demandas laborales contra Coronel, por unas obras para el Ejército hace dos años en Santa Teresa. "A casi todos esos reclamos los conciliamos por aproximadamente una décima parte de lo que se pedía en un principio, por una presunta insolvencia de su parte. Para esta gente, no era un buen patrón. Muchos no estaban en caja, uno se accidentó y no tenía el Banco de Seguros, las condiciones de trabajo eran muy precarias...Esos fueron los comentarios de los trabajadores, pero ya les digo: transamos antes y no se llegó a juicio".
Hubo un caso en el que sí avanzó, el del obrero Luis De Los Santos."Eso continuó porque Coronel no cumplió con lo pactado. O sea, no pagó. Pero estas son cosas de todos los días. Veo muchos pleitos por problemas laborales. Se paga de menos, se paga fuera de laudo… Lo que pasa es que Coronel es más notorio porque tenía mucha gente trabajando para él, más de 100 personas. Algunos de los testimonios en el juicio fueron del tipo `Nunca se trabajaba menos de 10 horas` o `Los patrones daban la plata que les parecía`. Además, durante el juicio, Coronel tuvo una conducta procesal ligera", sostiene Silva. Eso quiera decir que no disimuló su poco interés en el proceso: "No iba a las audiencias, incumplió el primer acuerdo. Entonces tiene que pagar los honorarios del abogado contrario", explica Silva.
El vínculo de Rodolfo con Coronel por ahora se limita a unos arreglos en Las Lobunas, donde aún queda un poco de pedregullo y arena desperdigados por el pasto: "Eso es para terminar el galpón", cuenta Antunes y señala un edificio que contrasta por su estado con la recién refaccionada casa. La relación entre Gronzalo y el empresario, en tanto, parece más estrecha. El secretario formó una sociedad de responsabilidad limitada -Don Alejandro`s- junto a Santiago Coronel Carriconde, sobrino de Eduardo Coronel, para la explotación de 840 hectáreas en Aceguá, al norte de Melo. El arrendamiento alentó varios rumores, dada la desconocida trayectoria en el rubro "explotación rural" de Gonzalo Nin Novoa. Al principio, el secretario del vicepresidente, en un procedimiento similar al de su hermano, negó tener vínculos comerciales con Coronel, pero los admitió luego. Pica, quien se encargó del área de acción social de la segunda administración de Nin Novoa, no se explica el vínculo entre Coronel y el vicepresidente: "No parece un socio para Rodolfo, no me cierra. Vivo en Melo y nunca vi un cartel que dijera `Coronel Construcciones`, o algo similar. Va a ser bravo para Nin despegarse de Coronel. Por fortuna para Rodolfo, los uruguayos tenemos memoria para 60 días", concluye entre risas el político.
Antecedentes
Estas no son las primeras dificultades que Nin novoa enfrenta en el resbaloso terreno donde lo público se mezcla con lo privado. Cuando concluyó su segundo mandato como intendente de Cerro Largo, él y otros dos jerarcas municipales de su gestión fueron denunciados penalmente por un acto de cohecho, o sea soborno, coima. De los tres acusados, solo fue procesado en primera instancia el ex Director de Hacienda de la intendencia, el contador y frentista José Carlos Isasa, quien luego fue candidato en las municipales del 94 por el Frente Amplio. "Fue de la administración de Villanueva Saravia y fue una denuncia hecha con encono. Me comí un garrón. Después apelamos y el Tribunal nos dio la razón por unanimidad. Luego, todos los ministros de la Suprema Corte nos dieron la razón. 8 a 1, fue paliza", dice y asegura: "Nunca más me meto en política".